Baleares mejora la captura de CO2 en sus bosques con mapas de alta precisión

Publicado el: 24 de febrero de 2026 a las 12:51
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Baleares mejora la captura de CO2 en sus bosques con tecnología de drones

Baleares mejora la captura de CO2 en sus bosques gracias a una metodología innovadora que combina teledetección, inventarios forestales y ciencia aplicada. El proyecto RPAS-CO₂ permite calcular con precisión el carbono almacenado en biomasa y suelo, reforzando la estrategia climática del archipiélago.

La iniciativa no solo ofrece datos inéditos sobre la evolución del carbono forestal, sino que también impulsa una silvicultura activa capaz de aumentar la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.



Baleares mejora la captura de CO2 en sus bosques con cartografía de alta resolución

El archipiélago desarrolla una metodología pionera con drones y cartografía avanzada para medir carbono forestal y reforzar su acción climática.

El proyecto se basa en la necesidad de cumplir con un decreto regional que creó el registro de la huella de carbono de las Islas Baleares. Las empresas medianas y grandes deben implementar planes de reducción de emisiones conforme a esta normativa.

Desde el Grupo Tragsa y con el apoyo científico de la Universidad de Córdoba se trabajó con el fin de combinar datos forestales nacionales. A partir de los mismos se pudieron generar mapas detallados de la biomasa forestal en las Islas Baleares.



Drones y teledetección para medir biomasa forestal

Baleares ha desarrollado una metodología innovadora para cuantificar el carbono almacenado en sus sistemas forestales y mejorar su capacidad de captura de CO₂ a través del proyecto de I+D+i RPAS-CO₂, impulsado con el apoyo del Govern.

Entre los resultados más relevantes figura el cálculo del balance total de carbono del bosque de la Comuna de Bunyola y su evolución temporal. Combinando herramientas de teledetección con inventarios forestales.

La iniciativa integra tecnología de alta resolución, planificación forestal y ciencia aplicada con el objetivo de reforzar la acción climática en el archipiélago. Y dotar al registro balear de huella de carbono de una herramienta técnica sólida que impulse una silvicultura activa.

El proyecto surge en cumplimiento del decreto que regula el registro balear de huella de carbono. Y establece la obligación de que las empresas medianas y grandes implanten planes de reducción de emisiones, ha informado este sábado la Conselleria de Medio Natural.

Primer mapa del carbono orgánico del suelo en las islas

En este marco, el Grupo Tragsa, con la colaboración científica de la Universidad de Córdoba, ha integrado información procedente del Inventario Forestal Nacional, el Mapa Forestal de España. Y los planes de ordenación forestal para generar una cartografía precisa de la biomasa existente en los bosques de las islas.

Esta cartografía permite conocer la evolución temporal de la biomasa. Y orientar la gestión forestal hacia prácticas silvícolas que maximicen la capacidad de captura de dióxido de carbono.

Además, por primera vez se ha elaborado un mapa del carbono orgánico del suelo (COS) para los principales tipos forestales de Baleares. Combinando bases de datos existentes con datos de campo.

El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha señalado que esta información es esencial para comprender cómo las prácticas forestales influyen en el carbono almacenado en el suelo. Y, además, para planificar actuaciones más eficaces.

Silvicultura activa para reforzar la resiliencia climática

Simonet ha subrayado que el proyecto sitúa a Baleares “a la vanguardia de la innovación forestal aplicada a la acción climática”, al desarrollar una metodología basada en datos científicos y tecnología de alta precisión.

Por su parte, la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha destacado que por primera vez se dispone de una visión integral y actualizada del carbono almacenado tanto en la biomasa como en el suelo. Lo que permite planificar con mayor eficacia y transparencia.

Según ha indicado, los resultados muestran que una silvicultura activa y bien planificada incrementa de forma significativa la capacidad de captura de carbono. Y también mejora la resiliencia de los bosques.

Una herramienta clave para el registro balear de huella de carbono

El proyecto integra actuaciones silvícolas con el diseño de planes de ordenación forestal mediante datos de alta resolución obtenidos con drones y del Plan Nacional de Ortofotografía Aérea (PNOA). Lo que posibilita programar intervenciones a escala de rodal con elevado nivel de detalle.

Asimismo, se ha desarrollado un visor cartográfico que muestra la distribución espacial de la biomasa y del carbono del suelo en el conjunto del archipiélago.

El mapeo rastrea los cambios en la biomasa a lo largo del tiempo. Además orienta la gestión forestal para aumentar la absorción de CO2. Por primera vez, también se ha desarrollado un mapa de carbono orgánico del suelo.

Utilizando datos de drones e imágenes que provienen del Plan Nacional de Ortofotografía Aérea, el proyecto permite una planificación precisa de las acciones de gestión. También incluye un visualizador en línea que muestra la biomasa y la distribución del carbono en el suelo. Seguir leyendo en CO2.

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