La discrepancia en los datos del índice de calidad del aire en Euskadi ha abierto un nuevo debate sobre la fiabilidad de la información ambiental tras las críticas de organizaciones ecologistas.
Ekologistak Martxan advierte de que el indicador utilizado por el Gobierno Vasco no se corresponde con los estándares europeos, lo que puede distorsionar la percepción real de la contaminación.
Discrepancia en los datos del índice de calidad del aire en Euskadi cuestiona la fiabilidad del informe
Ecologistas denuncian que el Gobierno Vasco utiliza un indicador que suaviza la contaminación y no refleja los estándares europeos actuales.
La organización ecologista Martxan afirma que las autoridades vascas e IHOBE utilizan un índice de calidad del aire distinto al estándar europeo, tras meses advirtiendo sobre estas inconsistencias sin que se haya producido ninguna corrección oficial hasta la fecha.
El último informe indica que el 94 % de los días presentaron una calidad del aire buena o muy buena, si bien esta categoría superior no está reconocida por los sistemas de clasificación europeos actuales.
La discrepancia en los datos del índice de calidad del aire en Euskadi sitúa en el centro del debate la transparencia en la medición ambiental tras la publicación del Informe de Coyuntura Ambiental de Euskadi 2025.
Los ecologistas consideran que los datos no reflejan fielmente la realidad de la contaminación, lo que puede afectar tanto a la percepción pública como a la toma de decisiones.
Ecologistas denuncian el uso de un índice no alineado con Europa
Ekologistak Martxan acusa al Gobierno Vasco e IHOBE de utilizar un indicador distinto al estándar europeo.
La organización lleva meses alertando de esta discrepancia sin que se haya producido una corrección.
Un informe que presenta una calidad del aire más favorable
El informe afirma que el 94 % de los días registraron niveles “buenos o muy buenos”.
Sin embargo, la categoría “muy bueno” no existe en el sistema europeo actual, lo que pone en duda la interpretación de los datos.
Diferencias clave en los niveles de contaminación
El dióxido de nitrógeno (NO₂) ilustra claramente esta discrepancia.
Mientras el estándar europeo fija en 10 µg/m³ el nivel considerado “bueno”, el sistema vasco amplía ese umbral hasta 40 µg/m³.
Un desfase mayor tras la actualización europea de 2025
Desde 2025, los criterios europeos se han endurecido al incorporar recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Esto acentúa aún más la diferencia entre los sistemas de medición.
Problemas de transparencia y comparabilidad
El uso de indicadores distintos dificulta comparar la calidad del aire entre territorios.
También puede generar una percepción distorsionada del problema ambiental.
Un marco legal que exige rigor en la información
El informe se publica en cumplimiento de la Ley 10/2021 de Administración Ambiental de Euskadi.
No obstante, la polémica cuestiona si los datos cumplen con los estándares internacionales.
Adaptación local frente a coherencia europea
La administración defiende la adaptación del índice al contexto vasco.
Sin embargo, los ecologistas consideran que esto no justifica desviarse de los criterios europeos.
La calidad del aire y su impacto en la salud
La calidad del aire tiene efectos directos sobre la salud de la población. Por ello, disponer de indicadores fiables es clave para diseñar políticas ambientales eficaces.
Los niveles de dióxido de nitrógeno evidencian claramente esta discrepancia, ya que las directrices europeas definen la buena calidad del aire en diez microgramos por metro cúbico, mientras que el sistema regional eleva este umbral significativamente.
Los criterios europeos más estrictos, que entraron en vigor en 2025, amplían esta divergencia, suscitando preocupación sobre la transparencia, la comparabilidad y si los datos oficiales reflejan con precisión las condiciones ambientales y cumplen con los estándares internacionales de información.













