Pobreza y baja energía renovable aumentan muertes por contaminación según estudio europeo

Publicado el: 23 de marzo de 2026 a las 11:42
Síguenos
Pobreza y baja energía renovable aumentan muertes por contaminación en Europa

Pobreza y baja energía renovable aumentan muertes por contaminación en Europa, según un estudio liderado por ISGlobal que pone cifras a una desigualdad silenciosa. No todas las regiones respiran el mismo aire… ni pagan el mismo coste en salud.

El análisis revela un patrón contundente: menos renta, menos energía limpia y más mortalidad asociada a contaminantes como el PM2,5, PM10 o el NO₂. Mientras unas zonas avanzan, otras apenas mejoran, ampliando una brecha que ya no es solo económica, sino vital.



El análisis, que abarca más de 88 millones de muertes registradas entre 2003 y 2019 en 31 países europeos, concluye que las regiones con mayores niveles de pobreza presentan un riesgo significativamente más alto de mortalidad asociada a la contaminación atmosférica.

Estas diferencias de pobreza no se explican únicamente por la calidad del aire, sino también por factores socioeconómicos que influyen en la vulnerabilidad de la población.



Pobreza y baja energía renovable aumentan muertes por contaminación y agravan la desigualdad en Europa

Un análisis con datos de toda Europa revela una brecha sanitaria invisible: las regiones más pobres y dependientes de combustibles fósiles pagan el mayor precio en vidas.

El estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) dibuja un mapa desigual con regiones con alto PIB y menor pobreza y menor riesgo de mortalidad; así como regiones con bajos ingresos y menos renovables y mayor impacto sanitario.

La diferencia no es marginal. Es estructural.

Contaminación y mortalidad: cifras que explican la brecha en pobreza

Los contaminantes analizados —PM2,5, PM10 y NO₂— tienen efectos directos sobre la salud. En las regiones más ricas, el riesgo asociado a estos contaminantes ha disminuido de forma notable en lo que va de siglo. En las más vulnerables, las mejoras han sido mínimas.

El estudio introduce una variable clave: la transición energética. Los datos son claros:

  • 12 % de mortalidad asociada a PM2,5
  • 54 % en partículas gruesas (PM10)
  • 20 % en NO₂

Todo vinculado al aumento del uso de energías renovables. No es solo energía. Es salud pública.

Norte vs sur: la geografía de la desigualdad climática

Todo vinculado al aumento del uso de energías renovables. No es solo energía. Es salud pública.

Europa avanza… pero a distintas velocidades: mientras en el norte de Europa hay una adopción rápida de energías limpias, en el sur y este hay mayor dependencia de combustibles fósiles

Esto se traduce en un impacto directo: más vulnerabilidad sanitaria donde menos transición hay.

El investigador principal, Zhaoyue Chen, subraya un punto esencial y es que medir el riesgo permite identificar a las poblaciones más expuestas. Y, por tanto, orientar mejor las políticas públicas.

Datos, IA y salud: cómo se ha construido el análisis

El estudio se basa en datos de mortalidad diaria del proyecto europeo EARLY-ADAPT, modelos de aprendizaje automático para estimar contaminación y datos socioeconómicos y energéticos de Eurostat. Una combinación que permite cruzar variables ambientales, económicas y sanitarias con alta precisión.

En definitiva, el informe subraya la necesidad de políticas integradas que combinen la lucha contra la pobreza con la aceleración de la transición hacia energías limpias, si se quiere reducir de forma efectiva la mortalidad asociada a la contaminación del aire.

Deja un comentario