Granada aparece una y otra vez en los listados de ciudades con más dióxido de nitrógeno (NO2), el contaminante típico del tráfico. Ahora, Ecologistas en Acción añade un matiz incómodo, la ciudad podría estar midiendo por debajo porque el medidor de referencia no está en el punto donde se espera la mayor concentración.
La denuncia va al grano, si colocas el termómetro lejos del foco de calor, el resultado sale más suave. Y la pregunta que queda en el aire es muy práctica, ¿qué significa esto para alguien que vive, trabaja o lleva a sus hijos al cole en las zonas con más coches.
Lo que está pasando con los medidores en Granada
Ecologistas en Acción ha revisado 25 estaciones oficiales orientadas al tráfico en ciudades españolas y concluye que 19 presentan limitaciones por incumplimientos parciales o completos de los criterios de ubicación. En ese grupo entra Granada, con la estación «Granada Norte» como punto discutido. Además, la organización denuncia que, durante años, se han reubicado estaciones «más conflictivas» desde calles con mucho tráfico a vías secundarias, lo que rebaja las cifras sin rebajar necesariamente la exposición real.
En el caso granadino, el captador está en la Avenida Luis Miranda Dávalos, una vía con tráfico, sí, pero no entre los ejes más cargados del entorno. Por eso reclaman trasladarlo a un «punto crítico» donde se midan las concentraciones más elevadas asociadas al tráfico, y citan como ejemplo la Avenida de Juan Pablo II. Además, recuerdan que el medidor está dentro de la Zona de Bajas Emisiones de Granada.
El informe también señala factores del entorno que pueden suavizar la foto, como que la avenida es un corredor amplio y no un «cañón urbano» (calles más estrechas donde la mala ventilación atrapa la contaminación). Incluso menciona el arbolado alrededor del medidor como posible interferencia microambiental en ciertos momentos.
El problema de medir lejos del tráfico
La nueva directiva europea deja poco espacio a la interpretación cuando el objetivo es medir la aportación del tráfico rodado. Los puntos de muestreo deben colocarse en las calles donde se producen las concentraciones más elevadas, teniendo en cuenta el volumen de tráfico, las condiciones locales de dispersión y el uso del suelo (por ejemplo, los desfiladeros urbanos).
Y luego está la microimplantación, que es casi de sentido común cuando lo piensas. La directiva indica que la entrada del captador debe situarse, por regla general, entre 0,5 y 4 metros de altura, y que los equipos orientados al tráfico no deberían estar a más de 10 metros del borde de la acera, además de guardar distancia con cruces principales.
En la práctica, esto evita que el medidor acabe en un jardín interior o demasiado alto, justo donde el aire ya está más mezclado. Es la diferencia entre caminar por una calle con atascos y humos a la hora punta o estar un poco más allá, en una zona abierta, donde corre el aire y el olor a tubo de escape se nota menos.
Granada y el NO2 en 2025, datos que ya preocupan
Aunque la discusión sobre la ubicación del sensor suene técnica, llega en un momento delicado. Ecologistas en Acción recopiló datos provisionales de una veintena de ciudades y afirma que todas superaron en 2025 el nuevo valor límite anual de NO2 que la UE exige para 2030.
En ese mismo balance, la organización sitúa entre los niveles más altos a Plaza Elíptica (Madrid), Avenida Juan XXIII (Málaga) y «Granada Norte», con una media anual en torno a 30 µg/m³. La referencia que marca la UE para 1 de enero de 2030 es 20 µg/m³ y la recomendación de la OMS baja a 10 µg/m³, así que el margen de mejora sigue siendo grande.
Hay otro detalle que conviene entender para no llevarse a engaño. El valor límite anual vigente durante años ha sido 40 µg/m³, una cifra que ya no se supera en España desde 2022 según recogen medios que citan a Ecologistas, pero eso no significa que el aire sea perfecto, significa que el listón se ha movido. Y eso se nota.
La nueva directiva europea sube el listón y también exige mejores mapas
La Directiva (UE) 2024/2881 se publicó en el DOUE y, según el Ministerio para la Transición Ecológica, entró en vigor el 11 de diciembre de 2024. A partir de ahí, los Estados miembros disponen de dos años para transponerla, mientras convive con la normativa anterior.
Esta exigencia de afinar la red no nace de la nada. Ecologistas relaciona el cambio con una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre Bruselas, que puso el foco en cómo se colocaban los medidores y en qué calle se decide medir.
El cambio no es solo de números. La directiva insiste en la importancia de la modelización para evaluar la representatividad de las estaciones, y obliga a documentar por qué se elige cada emplazamiento, incluida la justificación de los puntos críticos y de cualquier incumplimiento de microimplantación.
Qué puede cambiar en Granada y qué conviene tener en cuenta
Mover o duplicar un medidor no reduce por sí mismo la contaminación, pero sí cambia el tablero. Si el captador se coloca en un punto más crítico, podría aflorar una exposición mayor en NO2, y eso empuja a ajustar las políticas de movilidad y las Zonas de Bajas Emisiones para que se noten en la calle. Además, menos motores encendidos suele significar menos CO2 y menos ruido, algo que se agradece cuando el aire se queda pesado en verano.
Ecologistas en Acción pide que, en la transposición de la directiva al derecho español, se fije un plazo de un año para revisar la ubicación de las estaciones urbanas orientadas al tráfico. La idea es «minimizar el riesgo» de que las superaciones de valores límite pasen desapercibidas, algo que no suena a trámite cuando hablamos de salud.
Para la ciudadanía, el consejo más útil es sencillo, mirar de qué estación sale el dato y qué representa. La media anual que se usa para comparar con los límites no es lo mismo que el valor horario de un día concreto, y una estación en una avenida abierta no cuenta la misma historia que un cañón urbano con atasco diario. Y ahí está el quid.
El informe completo «Tráfico y calidad del aire urbano en el Estado español» ha sido publicado por Ecologistas en Acción.













