Así lo determina un reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Grupo de Expertos en Pesca de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) sobre Áreas Marinas Protegidas (AMPs) con datos de África, Asia, América Latina y Oceanía.
Miles de familias en Costa Rica dependen de la pesca artesanal para su bienestar económico. Sin embargo, una especie de “rivalidad” entre diferentes instituciones de Gobierno por mejorar esta práctica, impide su efectividad.
Así lo determina un reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Grupo de Expertos en Pesca de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) sobre Áreas Marinas Protegidas (AMPs) con datos de África, Asia, América Latina y Oceanía.
En dicho informe también se analizó su papel en el bienestar comunal pesquero y la seguridad alimentaria.
De este documento se deprende que miles de familias viven de esta actividad, pero que el sistema de AMPs costeras del país no fue diseñado adecuadamente para gestionar en forma sostenible la pesca artesanal. Así es como se describe una “rivalidad” por atender las preocupaciones y necesidades de la comunidad pesquera y pescadores.
“Ha surgido durante los últimos años un tipo de sistema de manejo sectorial costero, donde rivalizan varios sistemas e instituciones gubernamentales. En este sistema, el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) se han adaptado para incluir las opiniones de los pescadores en su proceso de diseño e implementación de los AMPs, pero ambas instituciones carecen de estructuras de co-manejo, las cuales podrían facilitar que las responsabilidades de monitoreo y control sean atendidas por las comunidades locales”, dicta el reporte.
El informe sobre Costa Rica estuvo a cargo de Andy Bystrom, consultor ambiental e investigador marino con la Universidad de Costa Rica. Él analizó el sistema de AMPs costarricense y su efectividad en la gestión de la pesca artesanal del país.
Bystrom advierte que sin esta estructura de gobernanza alcanzada bajo acuerdo mutuo, serán cada vez menores los aportes futuros que las AMPs puedan brindar los grupos de pescadores artesanales en términos de la seguridad alimentaria y el bienestar comunitario.
“La embarcación camaronera capturada operando ilegalmente en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Camaronal el pasado 8 de febrero del 2017 (no fue mencionado en el análisis original de la FAO), recalca esta situación, al utilizar técnicas de pesca destructivas que amenazan a una gran porción de la población de pescadores artesanales del país”.
El informe concluye que es importante que, pese a las dificultades que enfrenta, Costa Rica continúe trabajando hacia un sistema de manejo costero que apoya el desarrollo de pesquerías sostenibles fundamentadas en ciencia y estrategias de manejo comunitario.





















