Una ONG advierte que sequía en Centroamérica puede derivar en una crisis alimentaria

Miles de familias campesinas asentadas en el corredor seco de Guatemala, Honduras y Nicaragua pueden afrontar una grave situación nutricional a causa de la sequía, según la ONG internacional Acción Contra el Hambre (ACF).

El coordinador regional para Centroamérica de ACF, José Luis Vivero, declaró hoy a EFE en Managua que esta situación todavía no ha derivado en una crisis alimentaria, pero advirtió que de seguir así, «y todo indica que así será porque la lluvia no va a mejorar, va a ir empeorando poco a poco a partir de marzo próximo».

«Va a ser un hambre estacional larga y aguda, ya que la gente no va a tener reservas alimentarias», en especial entre marzo y agosto, dijo Vivero, quien señaló que esta situación sólo se puede remediar con la intervención de los Gobiernos de estos países.

El coordinador de ACF explicó que la acción de los Gobiernos debe dirigirse a aumentar la actual red de programas de protección social, como «Mi familia progresa» en Guatemala o el «Bono productivo» de Nicaragua.

El coordinador de ACF sugirió que los Gobiernos cubran de manera inmediata con dinero en efectivo las necesidades de gran parte de las familias ya que actualmente no hay escasez de alimentos, sino que están en el mercado a precios demasiado altos.

Por otro lado, los Gobiernos de Guatemala, Honduras y Nicaragua podrían suministrar semillas resistentes a la sequía y fertilizantes para garantizar la primera cosecha de 2010, propuso.

«Si no se asegura la cosecha de primera de 2010, sí que vamos a tener una crisis», advirtió Vivero.

Acción Contra el Hambre divulgó ayer un informe según el cual hubo pérdidas de entre el 50 y el 100 por ciento de los cultivos en la última cosecha del año pasado en granos básicos como maíz, fríjol y sorgo.

Las partes mas afectadas fueron El Quiché (Guatemala) y el norte de Nicaragua, país en el que se han dañado entre el 80 y el 100 por ciento de los cultivos, lo que significa que la gente no ha podido cosechar ni para alimentarse ni para vender en el mercado, según el estudio.

«Cuando se termine el dinero que recibe la gente del trabajo temporal (en los cultivos) ya no habrá manera de conseguir alimentos hasta la próxima cosecha, porque incluso se han comido las reservas de semillas y tendrán problemas para las próximas siembras», asegura el informe de ACF.

En ninguno de los países donde se hizo el estudio han detectado casos de desnutrición infantil aguda.

Pnuma

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