La comunidad autónoma de España que ya tiene sus embalses al 75% y es la que más capacidad guarda

Publicado el: 19 de febrero de 2026 a las 15:39
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Embalse de Alcántara en Extremadura con alto nivel de agua tras las lluvias de invierno.

La comunidad de Extremadura se ha convertido en la gran “batería” de agua dulce de España. Según los datos más recientes, sus embalses pueden almacenar hasta 14.444 hectómetros cúbicos y hoy guardan 10.821, algo menos del 75 por ciento de su capacidad, en concreto el 74,91 por ciento. Todo esto sucede mientras la reserva hídrica nacional marca un máximo reciente, con el 77,3 por ciento de llenado tras un febrero extremadamente lluvioso.

¿Qué significa en la práctica vivir en la región que más agua puede acumular en un país que viene de años de sequía encadenada



Una cuarta parte del agua embalsada del país

En un país como España el agua que vemos cuando abrimos el grifo, regamos un huerto o encendemos la luz depende en gran medida de los embalses. En todo el territorio hay más de 350 grandes presas con una capacidad conjunta cercana a los 54.000 a 56.000 hectómetros cúbicos, alrededor de la mitad del caudal fluvial que se mueve por los ríos españoles.

Dentro de ese mapa, Extremadura es la comunidad que más puede almacenar. Los últimos cálculos sitúan su capacidad en 14.444 hectómetros cúbicos, muy por delante de Andalucía y Castilla y León. En torno a una cuarta parte del agua embalsable del país podría quedarse, al menos sobre el papel, dentro de sus fronteras. Ahora mismo esos embalses guardan 10.821 hectómetros cúbicos, un nivel que ronda el 75 por ciento y que refleja el efecto directo de las borrascas encadenadas de este invierno.



Además, buena parte de esa capacidad se concentra en unos pocos gigantes. Y ahí es donde el papel de Extremadura se vuelve todavía más evidente.

La Serena y Alcántara, gigantes en un clima cada vez más extremo

El mayor embalse de la región es el de La Serena, sobre el río Zújar y en la provincia de Badajoz. Embalse de La Serena es hoy el embalse de mayor capacidad de España y el tercero de Europa, solo por detrás de Alqueva en Portugal y Kremasta en Grecia. Puede almacenar en torno a 3.220 hectómetros cúbicos de agua y fue construido a finales de los años ochenta e inaugurado en 1990.

Su función principal es múltiple abastecimiento urbano, riego de miles de hectáreas y producción hidroeléctrica. En años de sequía ha llegado a estar en niveles muy bajos, incluso cerca del 16 por ciento en 2022, lo que dejó al descubierto grandes extensiones de orilla y alimentó la preocupación en la zona. Sin embargo, las lluvias de este invierno han dado la vuelta al escenario. En los últimos días La Serena ha superado el 92 por ciento de su capacidad y ha tenido que empezar a desembalsar agua hacia el Zújar, algo que solo ha ocurrido en contadas ocasiones en sus 35 años de servicio.

Muy cerca en el ranking aparece el embalse de Alcántara, en la provincia de Cáceres. Embalse de Alcántara puede almacenar unos 3.162 hectómetros cúbicos y regula un tramo clave del río Tajo, combinando generación hidroeléctrica y laminación de crecidas. La coexistencia de dos infraestructuras de este tamaño en la misma comunidad explica por qué Extremadura pesa tanto en las cifras nacionales de agua embalsada.

El contraste es llamativo. Hace pocos años La Serena apenas superaba el 15 por ciento y hoy roza el lleno. En la práctica, esto significa que el mismo territorio tiene que prepararse para dos riesgos distintos la falta de agua para regar y abastecer, y las avenidas rápidas que obligan a abrir compuertas. Gestionar ese equilibrio es uno de los grandes retos del Guadiana.

Proserpina, el recordatorio romano de que el agua siempre fue estratégica

No todo en Extremadura son grandes presas del siglo veinte. A solo cinco kilómetros de Mérida se encuentra el embalse de Embalse de Proserpina, considerado el más antiguo de España. Su origen se remonta al siglo primero antes de nuestra era y forma parte del Conjunto arqueológico de Mérida, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Proserpina tiene una capacidad mucho más modesta, unos 6,5 hectómetros cúbicos, pero su larga vida útil demuestra que la región lleva dos milenios construyendo soluciones para asegurar agua a la población. Hoy sigue siendo una lámina de agua viva, utilizada para ocio y baño en verano, lo que añade valor social y turístico a este patrimonio hidráulico.

Lo que se juega la región con los embalses llenos

Que Extremadura tenga embalses cerca del tres cuartos de su capacidad es una buena noticia para el campo y para el consumo urbano. La propia Confederación Hidrográfica del Guadiana, organismo responsable de la cuenca, calcula que con los niveles actuales la zona tiene margen para varias campañas de riego, aunque insiste en mantener desembalses controlados y prudencia en las zonas ribereñas.

Pero no todo es tranquilidad. Ingenieros y organizaciones ecologistas recuerdan que muchas presas españolas superan los cincuenta años y necesitan revisiones y modernización de compuertas y desagües, algo especialmente urgente cuando la reserva hídrica sube tan deprisa como este invierno. El agua almacenada garantiza suministro y energía hidroeléctrica, sí, aunque también aumenta la presión sobre infraestructuras envejecidas si no se invierte a tiempo.

En el fondo, lo que se dirime es cómo aprovechar esta “abundancia” puntual en un clima que alterna episodios de sequía larga con temporales muy intensos. Convertir los embalses llenos en un seguro a medio plazo pasa por modernizar sistemas de riego, cuidar los caudales ecológicos de los ríos y evitar pérdidas en redes urbanas. Y también por pequeños gestos cotidianos cada vez que derrochamos agua en casa o regamos a pleno sol estamos gastando un recurso que ha costado mucho acumular detrás de cada presa.

El comunicado oficial más reciente sobre el estado de los embalses y la reserva hídrica en España ha sido publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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