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martes, febrero 7, 2023

Rastros municipales, una alternativa para obtener biodiesel

Ante la posibilidad de agotarse los recursos para producir energías fósiles, el biocombustible obtenido a partir de residuos orgánicos animales se ha convertido ya en un importante alternativa para el sector eléctrico del país, pues diversas instituciones en el ramo estiman que esta elección podría generar al menos 15 por ciento del consumo energético para 2030.

Esta opción sugiere reducir el impacto negativo sobre el medio ambiente, ya que problemas como el calentamiento global, la contaminación y la pérdida de biodiversidad, entre otros factores, son también motivo para desarrollar energías limpias y renovables, señaló la investigadora Georgina Sandoval Fabián, del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej).

La especialista en materia de energías alternas, perteneciente a la Unidad de Biotecnología Industrial de este Centro, explicó que su propuesta plantea un desarrollo tecnológico sustentable para utilizar los residuos originados a partir de la grasa animal (sebo bovino o porcino) provenientes de rastros municipales como fuente en la elaboración de biodiesel.

Sandoval Fabián explicó que la transformación de la grasa a biodiesel se lleva a cabo mediante una reacción química denominada transesterificación enzimática, empleada luego de extraer los lípidos excedentes del ganado.

El proceso utiliza catalizadores (aceleradores de la reacción) biológicos llamados lipasas, que son enzimas obtenidas a partir de microorganismos, plantas y tejidos de los animales en condiciones naturales, puntualizó la experta del Ciatej.

“Estas enzimas son biodegradables, no sufren deterioro por el proceso de trasesterificación y en una forma estable unida a soportes sólidos se consiguen reciclar en reactores, con el fin de ahorrar costos de producción y aumentar el rendimiento de biodiesel”, expuso Sandoval Fabián.

La científica mencionó que la propuesta de bajar el costo en la elaboración de biodiesel consta en utilizar materias primas baratas, como los aceites de desecho de restaurantes o grasas de rastros, pues en el proceso con aceites vegetales la inversión en insumos representa 70 y 90 por ciento del precio de producción del biodiesel.

Así, luego de ejecutar el proceso biológico se puede obtener casi un cien por ciento de la conversión grasa-biodiesel, también logra producirse glicerol (alcohol obtenido a partir de los lípidos del animal) de buena calidad, un subproducto de la reacción química empleado en la industria de plásticos, cosméticos y jabones, entre otros productos, detalló.

Otra ventaja que ofrecen estos desechos, en comparación con los residuos vegetales, es un mayor aporte de grasas saturadas para producir energía y niveles altos de estabilidad ante la oxidación o enranciamiento, cuya reacción evita dejar mal olor, sabor e incluso crear compuestos tóxicos.

“Estas medidas cumplen con las normas internacionales de las instancias que regulan las energías renovables, a fin de comercializar el producto final”, aseguró la doctora del Ciatej.

La investigadora concluyó: “El biodiesel, así como el etanol, también puede ser empleados en combinación con diesel fósil o gasolina para motores convencionales de diesel o combustión interna respectivamente”.

Cabe señalar que el desarrollo contó con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y en una siguiente etapa buscará aprovechar el glicerol obtenido a partir de este desarrollo, con el objetivo de fabricar diversos productos biotecnológicos.

www.invdes.com.mx – ECOticias.com

 

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