Cuba estrena su primera solinera para coches eléctricos cerca de Santa Clara, su primera estación de carga rápida en la Autopista Nacional. Gestionada por el sector privado, funciona al margen de la red eléctrica y permite recargar móviles gratis.
El proyecto coincide con nuevas facilidades para importar coches eléctricos y placas solares sin pagar aduanas. Esta estación refuerza una pequeña red de energía limpia que ya ayuda a vecinos y conductores de la zona central.
La iniciativa llega para aliviar los interminables apagones causados por el mal estado de las termoeléctricas y la falta de petróleo. La isla busca desesperadamente multiplicar sus fuentes renovables para no depender de centrales obsoletas.
Cuba estrenó su primera estación «solinera» de carga rápida y ultrarrápida para vehículos eléctricos en la Autopista Nacional, ubicada a unos cinco kilómetros de la ciudad de Santa Clara, en el centro de la isla, informaron este martes medios estatales.
Cuba estrena su primera solinera para coches eléctricos:
El establecimiento, construido y operado por la mipyme privada Solguara, funciona completamente independiente del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) con el respaldo de paneles solares.
La nueva estación de carga solar se enmarca en el impulso de las autoridades cubanas a la generación de energía mediante fuentes renovables y al transporte con vehículos eléctricos, cuando el país atraviesa una de las crisis eléctricas más profundas de las últimas décadas.
La instalación cuenta con dos niveles de servicio, uno de carga rápida y el otro de carga ultrarrápida, y dispone de conectores compatibles con distintos estándares internacionales.
La solinera creada por Solguara, además de la carga a los autos eléctricos, prestará ese servicio gratuito a celulares, ventiladores y lámparas recargables, de acuerdo con un reporte del periódico Granma.
Asimismo, refiere que en esa ciudad ya funcionaban otras solineras, una de ellas en la comunidad de Virginia, que cuenta con 56 paneles solares, 30 kilovatios de potencia y 60 kilovatios-hora de almacenamiento; más otras en edificios de 12 plantas y dos de sus repartos.
Nuevas normativas para la isla
Este 11 de agosto entran en vigor en la isla nuevas normas aprobadas por el Gobierno que permiten la importación directa por personas naturales, sin carácter comercial, de triciclos de combustión de hasta 250 centímetros cúbicos y de vehículos eléctricos acompañados de sistemas de carga con fuentes renovables.
Además, recientemente dio luz verde a resoluciones para fomentar el uso de las energías renovables que eximen del pago del impuesto aduanero a la importación de sistemas solares fotovoltaicos, sus partes y piezas fundamentales, y favorecen a quienes lleven a la isla los cargadores para vehículos eléctricos que funcionen a partir del aprovechamiento de las fuentes renovables de energía.
Cuba sufre una profunda crisis energética desde mediados de 2024, que se ha agravado progresivamente desde enero por el bloqueo petrolero que le ha impuesto EE.UU., una medida calificada por Naciones Unidas de contraria al derecho internacional.
Esta situación también está relacionada con las obsoletas centrales termoeléctricas (por décadas de explotación y falta de las inversiones necesarias para su mantenimiento), por lo que se reportan continuas salidas de operaciones por averías de esas unidades generadoras y, en consecuencia, prolongados apagones de 20 horas y más.
La isla depende de los combustibles fósiles
Según informes del Ministerio de Energía y Minas de la isla, el 95 % de la matriz energética nacional aún se compone de combustibles fósiles, pero sus previsiones indican que este año la generación de energía mediante fuentes renovables crecerá hasta un 6,3 por ciento del total que produce el país.
La aspiración de Cuba para el 2030 es llegar al 24 % de la generación de energía con fuentes renovables mediante la combinación de sistemas hidroeléctricos, eólicos y fotovoltaicos.
Cuba estrena su primera solinera para coches eléctricos. Apostar por el sol ofrece un alivio real a la gente común en medio de una crisis sin precedentes, garantizando movilidad y luz cuando los cortes de electricidad ponen en jaque el ritmo cotidiano del país.



