El humo de los incendios fertiliza la Amazonia y aumenta su capacidad de absorber carbono

Publicado el: 14 de enero de 2026 a las 11:28
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Humo incendios Amazonia transporta fósforo y aumenta la captura de carbono

El humo generado por los incendios en los trópicos no solo libera grandes cantidades de CO2, sino que también transporta fósforo a miles de kilómetros de distancia, fertilizando los bosques intactos del Amazonas y aumentando su capacidad de capturar carbono, según un nuevo estudio internacional.

El fósforo es un nutriente limitante para los bosques tropicales. Cuando el humo aporta cantidades adicionales, la fotosíntesis y el crecimiento de las hojas aumentan y ello permite a los árboles utilizar la luz solar de forma más eficiente y capturar más carbono atmosférico.



En promedio, cada miligramo adicional de fósforo por metro cuadrado añade 7,4 gramos de carbono almacenado anualmente. En la vasta cuenca amazónica, este efecto es sustancial, pero aún resulta insuficiente para compensar las emisiones y las pérdidas ecológicas.

El humo de los incendios transporta fósforo hasta el corazón de la Amazonia

Una investigación en Nature Geoscience revela que el humo de los incendios transporta fósforo hasta la Amazonia intacta, estimulando la fotosíntesis y el almacenamiento de carbono

Una nueva investigación internacional publicada hoy en Nature Geoscience ha descubierto un efecto colateral positivo de los incendios en los trópicos: el humo transporta fósforo —un nutriente clave para el crecimiento de los árboles— hasta el corazón de la selva amazónica.



Este aporte de nutrientes genera un efecto de fertilización que puede compensar parcialmente la pérdida de carbono causada por los incendios y la deforestación.

«El fósforo es un nutriente limitante para la vegetación tropical. Cuando llega un aporte adicional con el humo, observamos un aumento de la fotosíntesis y del crecimiento de las hojas.

Esto permite a los árboles aprovechar mejor la luz solar y capturar más carbono atmosférico», explica el autor principal, Adrià Descals, investigador Marie Curie de la Universidad de Amberes e investigador del CREAF y el CSIC en el momento del estudio.

Un fertilizante invisible que impulsa la fotosíntesis tropical

En concreto, cada miligramo adicional de fósforo por metro cuadrado se traduce, de media, en un incremento anual de 7,4 gramos de carbono almacenado.

Dado que la cuenca amazónica es inmensa, este efecto se traduce en cantidades de carbono muy relevantes, «aunque no llega a compensar completamente las emisiones ni las pérdidas ecológicas asociadas a los incendios y a la deforestación», aclara Descals.

Para llevar a cabo la investigación, el equipo científico ha combinado veinte años de datos de satélite (2001–2021), incluidos indicadores directos de la actividad fotosintética de la vegetación, con mediciones de campo y modelos atmosféricos que simulan el transporte del humo a largas distancias.

Esta aproximación ha permitido a los investigadores identificar un gradiente claro: las zonas de selva intacta que reciben más humo presentan una productividad más elevada.

Incendios, deforestación y ecosistemas conectados a larga distancia

La mayoría de los incendios se concentran en lo que se conoce como el ‘arco de la deforestación’, la zona del sur de la Amazonia, donde la tala y el uso del fuego para convertir el bosque en tierras agrícolas se intensifican durante la estación seca.

Según los resultados, con el viento, el humo viaja miles de kilómetros desde esta región hasta el interior de la selva intacta. Los aerosoles que contiene el humo, que entre otros compuestos incluyen fósforo, se depositan sobre el bosque tanto a través de la lluvia y las cenizas que cubren el suelo, y son absorbidos por las raíces y las hojas.

Según los investigadores, esto no significa en absoluto que el aumento de incendios sea ‘bueno’. Pero sí muestra hasta qué punto los ecosistemas están fuertemente interconectados, incluso a través de la contaminación atmosférica, ya que, mientras que los incendios liberan grandes cantidades de carbono a escala local.

El humo puede aumentar la capacidad de bosques situados a cientos o miles de kilómetros de distancia de absorber CO₂.

Claves para mejorar los modelos climáticos y el balance de carbono

«Estos resultados son cruciales para mejorar los modelos climáticos. Si queremos predecir con precisión cómo los bosques tropicales frenarán el calentamiento global, debemos tener en cuenta factores invisibles como el transporte de nutrientes a través del humo», concluye Josep Peñuelas, investigador del CSIC en el CREAF y también coautor del estudio.

El artículo lo ha liderado Adrià Descals gracias a la Beca Leonardo otorgada por la Fundación BBVA; también lo firma Ivan Janssens, investigador de la Universidad de Amberes y codirector de su tesis, junto con Josep Peñuelas.

Los investigadores combinaron dos décadas de datos satelitales con mediciones de campo y modelos atmosféricos y descubrieron que las áreas de selva tropical que todavía se mantienen intactas y que reciben más humo, muestran una mayor productividad debido al transporte de nutrientes a larga distancia.

Los incendios ocurren principalmente a lo largo del arco de deforestación, pero los vientos transportan el humo tierra adentro. Esto resalta las fuertes interconexiones entre los ecosistemas y subraya la necesidad de incluir los nutrientes transportados por el humo en los modelos climáticos. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA

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