La Plataforma CORE denuncia a Sota y Marcano en la Fiscalía y pide la suspensión de licencias al molino de Vestas

La Plataforma CORE (Cántabros por la Ordenación Racional de la Energía Eólica) ha denunciado ante la Fiscalía a los consejeros de Industria y Desarrollo Tecnológico, Juan José Sota, y de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano, por posible prevaricación y tráfico de influencias en la autorización del molino eólico que va a instalar la empresa Vestas en el monte Cotío, en Celada Marlantes.

En su denuncia, registrada el pasado viernes, el colectivo pide además la supresión cautelar de las licencias y la paralización de las obras, cuyo inicio podría ser inminente, dado que les consta que ya hay máquinas en la zona preparadas para empezar a trabajar.

   Dos de los portavoces de la Plataforma, Carlos García y José Miguel Martínez Postigo, han dado cuenta en rueda de prensa de la presentación de la denuncia, en la que advierten, entre otras cosas, del riesgo que supondría el proyecto para el castro cántabro de Las Rabas, el campamento romano de La Poza y la calzada romana Vía Cutral.

   Según sostienen, el proyecto tendría afecciones en una de las zonas «más valiosas para el estudio de la historia antigua» de Cantabria y, en especial, para conocer cómo era la vida cotidiana de los cántabros, ya que el castro de Las Rabas no está ‘contaminado’ por la romanización.

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   En palabras de Carlos García, instalar en ese monte un molino eólico de 150 metros de altura «es como poner un molino en la cuevas de Altamira» y, por ello, solicitan la paralización cautelar de las obras hasta que se investiguen los hechos y se esclarezcan las posibles responsabilidades en las que, a su juicio, podrían haber incurrido los consejeros de Industria y Cultura.

   En concreto, lo que denuncia la Plataforma es el «trato de favor» que, en su opinión, se está dando a esta empresa, al autorizar este proyecto en un emplazamiento donde se ha denegado en cambio la ubicación de dos parques eólicos y una cantera en los últimos diez años.

   «¿Por qué tanto celo durante años denegando proyectos y, de repente, a este molino sí? Creo que hay un problema de tráfico de influencias y trato de favor», ha afirmado Carlos García.

   Es más, según afirma, el consejero de Cultura, «pese a los informes contrarios» de los técnicos, ha autorizado una vía de acceso para la instalación del molino que es «una auténtica carretera» de 3,5 kilómetros de longitud y seis metros de ancho y afecta a gran parte de la calzada romana, el castro de Las Rabas y el campamento de La Poza.

   Desde su punto de vista, no se entiende que una Consejería de Cultura, dirigida además por un regionalista, actúe «de manera tan relajada» con respecto a la «identidad» regional, máxime cuando dicho departamento había proyectado en esa zona el futuro ‘Parque Arqueológico Cántabro-Romano’ y la Consejería de Medio Ambiente había invertido 60.000 euros en la adecuación de una senda de interés turístico.

   Además, tal como ha precisado Martínez-Postigo, no sólo están los yacimientos ya conocidos, sino que es muy posible que en la zona haya otros restos «en cualquier lugar».

«ZONA DE EXCLUSIÓN EÓLICA»

   En el caso del consejero de Industria, lo que le reprochan es que autorice un molino en «zona de exclusión eólica» y, además, niegan que sea «experimental» y aseveran que se trata de un «molino estándar» que Vestas comercializa en otros puntos.

   También echan en cara a Sota que la instalación de las torres de medición se realizó cuando todavía estaban en fase de información pública, y advierten de que el consejero, junto con el director general de Industria, Marcos Bergua, son «juez y parte» en el proceso.

   Y es que, según García, el domicilio social en Cantabria de Vestas se encuentra en la sede de la empresa pública Sodercan, en cuyo Consejo de Administración están presentes Sota y Bergua.

   Las críticas de CORE se extienden también al Ayuntamiento de Campoo de Enmiendo, al que recriminan su «complicidad» por no tomar medidas cuando se le advirtió de que habían comenzado las obras de las torres de medición sin tener aún las licencias.

DESARROLLO EÓLICO

   Para la Plataforma, aunque este proyecto esté fuera del concurso eólico, es una muestra de cómo va a ser el desarrollo eólico en Cantabria, «de manera improvisada y rápida» y «sin tener en cuenta los valores culturales y patrimoniales».

   Carlos García ha resaltado que en CORE son conscientes de la necesidad de las energías renovables, pero creen que no puede ser «a cualquier precio». A su juicio, los valores naturales y culturales «deben ser respetados» y dadas las características orográficas y paisajísticas de Cantabria, la energía eólica debe ser «muy restrictiva» en la región.

   El portavoz ha lamentado que el territorio está siendo «el gran agredido» en Cantabria. Según dice, «primero fue la costa» y ahora es el desarrollo eólico que, en su opinión, «no tiene nada que ver con el cambio productivo» porque son las mismas empresas que participaron en la urbanización del litoral las que ahora compiten por el desarrollo eólico, de forma que a la «burbuja inmobiliaria» le seguirá una «burbuja eólica».

   La Plataforma CORE está integrada por ARCA, Cantabria Nuestra, Plataforma para la defensa de los Valles del Sur de Cantabria, Federación ACANTO, Foro Becedo, Fundación Naturaleza y Hombre, Mortera Verde, SEO/BirdLife y Revista Cantárida.

ECOticias.com – ep

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