Expertos energéticos advierten sobre el encarecimiento de la fotovoltaica en el norte de Europa: «La infraestructura y los costes de red han acabado con el mito de la energía gratuita»

Publicado el: 23 de febrero de 2026 a las 08:09
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Parque fotovoltaico en Europa ante la subida del precio de los paneles solares por el fin de ayudas en China.

Durante año y medio nos hemos acostumbrado a ver paneles solares a precios de derribo, con módulos chinos vendidos en algunos mercados entre 0,07 y 0,09 dólares por vatio. Esa fiesta está a punto de terminar. A partir del 1 de abril de 2026, China eliminará las devoluciones del IVA a la exportación para productos fotovoltaicos y empezará a retirar las ayudas fiscales a las baterías, lo que encarecerá los equipos solares y de almacenamiento en todo el mundo.

Para quien esté pensando en instalar autoconsumo, una batería doméstica o un huerto solar, la pregunta es sencilla. ¿Cuánto más voy a pagar y sigue compensando frente a la factura de la luz



Del desplome de precios al aviso de corrección

En muy poco tiempo el sector ha pasado de la escasez a la sobreabundancia. Entre finales de 2022 y finales de 2023, los precios spot globales de los módulos se redujeron aproximadamente a la mitad por la combinación de nueva capacidad y competencia feroz entre fabricantes.

Ese hundimiento permitió que la solar siguiera siendo competitiva incluso cuando bajó el precio del mercado eléctrico, y disparó las inversiones fotovoltaicas en todo el mundo. La Agencia Internacional de la Energía (IEA) calcula que el coste de los paneles ha caído en torno a un 30 % en solo dos años recientes, impulsando el despliegue masivo de fotovoltaica.



El reverso de esta historia es conocido en el sector. Cerca del 80 % de toda la capacidad de fabricación de módulos se concentra en China y sus empresas han ampliado sus fábricas muy por encima de la demanda real. Eso ha provocado márgenes negativos, quiebras y cierres temporales de plantas incluso dentro de China, con casos recientes de fabricantes que no han podido soportar vender por debajo de coste durante tanto tiempo.

En Europa la dependencia es aún más evidente. En 2022, más del 95 % de los paneles que llegaron al mercado europeo procedían de China, lo que deja a instaladores y promotores muy expuestos a cualquier cambio fiscal o comercial que salga de Pekín.

Qué cambia en la política fiscal china

El giro que marca el final de esta etapa llega en forma de anuncio fiscal. El Ministerio de Finanzas de la República Popular China y la Administración Estatal de Impuestos han aprobado la cancelación total de las devoluciones del IVA a la exportación para productos fotovoltaicos a partir del 1 de abril de 2026.

En el caso de las baterías y otros productos de almacenamiento, el cambio será escalonado. Entre el 1 de abril y el 31 de diciembre de 2026, la devolución del IVA a la exportación se reduce del 9 % al 6 %. A partir del 1 de enero de 2027 desaparece por completo.

Hasta ahora, ese IVA se devolvía al exportador, lo que en la práctica funcionaba como un subsidio encubierto al precio final del módulo o de la batería que se instala en una cubierta industrial o en el tejado de una comunidad de vecinos en España. Con la nueva norma, ese impuesto pasa a integrarse en el coste del producto y el fabricante ya no puede compensarlo después.

En paralelo, el anuncio ha desatado una carrera por adelantar exportaciones antes de abril y ha contribuido a reactivar el precio de materias primas como el litio. Los futuros de carbonato de litio en China subieron alrededor de un 9 % el día que se conoció la retirada de las devoluciones para baterías, un síntoma claro de la tensión que se acumula en la cadena de valor del almacenamiento.

Cómo puede afectar a las placas solares en España

¿Qué significa todo esto para quien está pidiendo presupuestos de autoconsumo o para un promotor fotovoltaico español

Los análisis internacionales apuntan a un cambio de ciclo. La consultora Wood Mackenzie estima que la combinación de recortes de capacidad, encarecimiento de materiales y fin de las devoluciones fiscales elevará en torno a un 9 % los costes de módulos y sistemas de almacenamiento respecto a los mínimos de 2024 y principios de 2025.

En el mercado español, un estudio reciente manejado por la compañía 1KOMMA5° calcula que la simple desaparición de las devoluciones del IVA puede suponer un encarecimiento cercano al 10 % en el precio de los módulos importados. Si se suma el repunte de materias primas como el polisilicio o la plata, el rango de subida para paneles, baterías y otros componentes podría situarse entre el 15 % y el 20 % a partir de abril de 2026.

No es una cifra menor. Un hogar que estaba valorando una instalación de autoconsumo de 6 kW por unos 6 000 euros podría ver presupuestos mil euros más altos si toda la presión de costes se traslada al cliente final. En empresas y naves industriales, donde los proyectos se miden en cientos de kilovatios, el impacto absoluto es todavía más evidente en la hoja de cálculo.

La buena noticia es que muchos contratos firmados en 2025 mantenían precios muy bajos gracias al exceso de stock, de modo que el ajuste parte de niveles extraordinariamente baratos. Además, desarrolladores y distribuidores están revisando plazos, cláusulas de revisión y política de almacenamiento para suavizar la subida en los próximos meses y evitar sustos de última hora en la firma de proyectos.

La transición energética sigue siendo rentable

Con este contexto es fácil pensar que la energía solar vuelve a ser cara. Sin embargo, los datos dicen otra cosa. Incluso con un aumento de entre el 10 % y el 20 % en el precio de los equipos, el coste de generar un kilovatio hora con fotovoltaica se mantiene entre los más bajos del sistema eléctrico en la mayoría de mercados, incluida España.

En la práctica, lo que cambia es el margen. Proyectos que antes cerraban números con retornos muy holgados tendrán que afinar un poco más y revisar condiciones de financiación, pero siguen siendo competitivos frente a seguir dependientes del mercado eléctrico tradicional. Para el pequeño autoconsumidor, el plazo de amortización puede alargarse algunos meses, aunque seguirá estando muy por debajo de la vida útil de los paneles.

Hay otra lectura de fondo. El fin de las devoluciones fiscales masivas también puede reducir el incentivo a producir a cualquier precio y empujar al sector hacia un modelo algo más sostenible, con menos sobrecapacidad, menos residuos y más espacio para que otros países desarrollen su propia industria renovable.

Mientras tanto, para quien está pensando en invertir en fotovoltaica, las claves son claras. Pedir ofertas detalladas que expliquen cómo se actualizan los precios de equipos, comprobar el origen y las garantías de los módulos y valorar el conjunto del sistema, incluida la gestión de la energía y la calidad de la instalación, pesa tanto como el euro por vatio que marque el panel.

El comunicado oficial sobre la retirada de las devoluciones del IVA a la exportación de productos fotovoltaicos y de baterías ha sido publicado bajo el título Announcement on Adjusting Export Rebate Policies for Photovoltaic and Other Products.

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Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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