Elegir entre una instalación solar aislada o conectada a la red se ha convertido en una de las grandes decisiones energéticas de los hogares, especialmente tras el temor a nuevos apagones.
Ambas opciones ofrecen ventajas claras, pero también costes, limitaciones y requisitos que conviene conocer antes de invertir.
Instalación solar aislada o conectada a la red: dos modelos, dos realidades energéticas
La instalación solar aislada o conectada a la red plantea dudas crecientes entre los hogares que buscan ahorro, seguridad energética e independencia tras los últimos apagones.
Si estás pensando en instalar placas solares para producir tu propia energía, es normal que te surja la gran pregunta: ¿instalación solar aislada o conectada a la red?
En esta guía te explicamos, de forma clara, las diferencias, ventajas e inconvenientes de un sistema fotovoltaico aislado y de una instalación de autoconsumo conectada a la red, para que elijas la opción que mejor encaja con tu vivienda y tu consumo.
El miedo a un nuevo apagón ha llevado a muchos consumidores a plantearse soluciones de emergencia, como la instalación de un sistema fotovoltaico que pueda funcionar de manera totalmente independiente de la red. ¿Te encuentras entre ellos?
Antes de tomar una decisión tan importante, conviene pensarlo calma. Un sistema solar aislado puede ofrecer independencia energética, pero también implica costes, mantenimiento y limitaciones que no siempre compensan.
Queremos ayudarte a valorar los pros y los contras de esta alternativa y a entender en qué casos realmente tiene sentido apostar por la autosuficiencia total y cuándo son más recomendables otras soluciones.
Instalación solar aislada o conectada a la red según tu consumo
La energía solar es sostenible y barata, pero no está disponible en todos los momentos del día.Te puede faltar la electricidad justamente cuando más la necesitas: durante la noche o cuando está muy nublado, porque sin luz solar las placas solares no producen energía o generan muy poca.
Hay dos formas de solucionar este problema:
- Instalar baterías que almacenan electricidad para poder usarla cuando las placas solares no producen. En ese caso, tu sistema podrá funcionar de forma totalmente independiente.
- Conectar tu instalación a la red eléctrica general, de manera que puedas tomar energía de la red cuando tu sistema no produce los suficiente y también verter tus excedentes a la red cuando produces más de lo que gastas. En ese caso, tendrás que contratar una tarifa eléctrica con autoconsumo.
Costes reales de una instalación solar aislada frente al autoconsumo
Las instalaciones conectadas a la red son las más habituales. Permiten consumir la energía generada durante el día y, cuando no hay suficiente sol, usar la electricidad de la red, esto evita la necesidad de costosas baterías que almacenen la energía para consumirla más adelante.
Además, el excedente que no se utiliza se puede verter y compensar económicamente, de acuerdo con el sistema de balance neto, lo que reduce la factura eléctrica.
Ventajas
- Ahorro en la factura eléctrica: Permite generar parte de la energía que se consume, reduciendo el importe mensual.
- Energía continua: al no depender exclusivamente de la propia producción y almacenaje de la energía, se tiene acceso a la misma con independencia de las circunstancias climatológicas.
- Posibilidad de compensar excedentes: La energía sobrante puede verterse a la red y obtener una compensación económica en la factura, pudiendo llegarse a la factura cero.
- Menor inversión: Al estar conectado a la red, no necesitas instalar baterías costosas o de un sistema de apoyo extra.
- Instalación y mantenimiento más sencillo: La instalación es algo más sencilla y el mantenimiento es algo menor, al tener menos componentes.
Desventajas
- Dependencia de la red eléctrica: dependes de la calidad del suministro eléctrico de la red, que puede sufrir interrupciones o fluctuaciones en el suministro.
- Trámites administrativos: Requiere legalización y conexión con la red eléctrica, lo que puede alargar el proceso.
- Regulaciones y tarifas: las regulaciones locales y las tarifas de conexión pueden variar, lo que puede afectar la rentabilidad del proyecto.
- Menor independencia: Aunque se genera energía propia, sigue existiendo una relación con la compañía eléctrica.
Baterías, red eléctrica y seguridad ante apagones
Un sistema fotovoltaico aislado te ofrece autosuficiencia energética, lo que puede ser imprescindible en viviendas rurales sin acceso a la red.
En ese caso, el suministro se mantiene gracias a las baterías. En otros casos, al no estar conectado a la red eléctrica no dependes de la calidad del sumnistro ni de los precios que quieran imponer las compañías.
¿Por qué es más caro?
Esa independencia tiene un precio: una instalación aislada que usa baterías puede costar entre un 50% y un 60% más que una instalación conectada a red. El sobrecoste se debe principalmente a:
- El coste de las baterías, que son caras, pero esenciales para el almacenamiento energético.
- Mayor número de paneles: necesitas generar suficiente energía durante las horas de sol para poder almacenarla, por lo que se suelen dimensionar instalaciones más grandes para que no se quede corta.
- Inversores especiales, llamados off-grid, que son más complejos y caros que los de autoconsumo.
- Generador auxiliar: asegura el suministro en momentos de baja producción solar una vez agotadas las baterías, este tipo de generadores no son siempre necesarios, pero si recomendables.
Ventajas
- Independencia total de la red: Ideal para zonas rurales o viviendas alejadas donde no llega el suministro eléctrico.
- Autonomía energética: controlas completamente tu producción y consumo.
- Sin facturas eléctricas: Al no estar conectado a la red, no se pagan peajes ni costes fijos.
Desventajas
- Mayor inversión inicial: Se necesita un sistema de baterías de gran capacidad para almacenar la energía, lo que encarece el conjunto. A veces se necesitan generadores de respaldo.
- Mantenimiento más complejo: Las baterías tienen una vida útil limitada y requieren sustitución periódica.
- Limitaciones de potencia: En días nublados o con bajo rendimiento solar, puede no generarse suficiente energía.
- Gestión del consumo: Es necesario adaptar los hábitos para evitar quedarse sin electricidad en momentos de baja producción.
Evaluar el consumo real de tu hogar
Si buscas ahorrar en la factura y mantener el respaldo de la red, la opción de autoconsumo es la más práctica y rentable. En cambio, si vives en una zona remota o priorizas la independencia total,un sistema aislado puede ser tu solución, aunque con un mayor coste y mantenimiento.
Antes de tomar una decisión, aparte de tener en cuenta la ubicación, conviene evaluar el consumo real de tu hogar, pues cuanto más alto sea, más grande y cara será la instalación si quieres autoabastecerte de forma independiente. Compara presupuestos y busca un buen instalador, así como considerar posibles ayudas o subvenciones.





















