Sabemos que hay una infinidad de recursos ocultos en diferentes islas, como los que se han encontrado en Groenlandia y que Trump quiere obtener. Pero ¿Alguna vez pensaste que había islas energéticas? Pues estas se encuentran en Alta Mar y producen enormes cantidades de energía y al parecer Alemania está detrás de esto.
Las islas energéticas: la realidad superó la ficción
Con el aumento de la demanda energética, las empresas deben trabajar constantemente en nuevas innovaciones que permitan producir energía a gran escala para satisfacer las necesidades pero al mismo tiempo que no contaminen nuestro planeta.
En este contexto, el hidrógeno se ha vuelto una pieza clave, pues este elemento se puede producir a partir de energías renovables y luego el combustible resultante se utiliza para otros procesos de generación de electricidad o incluso en los proyectos de transporte.
Pero ¿Qué tiene que ver esto con islas? Sucede que las famosas islas energéticas son parte de un proyecto de investigación donde un grupo de islas alemanas que han sido seleccionadas para un proyecto de producción de hidrogeno utilizando energías renovables.
Pero ¿Realmente son islas? Si y no. En realidad son ubicaciones costeras y su nombre hace referencia a que estos lugares están desconectados del sistema energético convencional, lo que les permite operar como «islas» autónomas.
Este tipo de proyectos tienen como objetivo establecer un sistema energético autosuficiente y sostenible en estas localidades, ya que producen hidrógeno a partir de fuentes de energía renovables, las cuales son más respetuosas con el planeta.
Un proyecto ambicioso que sigue triunfando
Un nuevo estudio del Instituto Fraunhofer ha analizado los efectos económicos de la producción de hidrógeno en alta mar en el sistema energético europeo. Este análisis se centra uno de los grandes objetivos de Alemania: tener 70 GW de energía eólica marina.
Además examina los efectos económicos de permitir la producción de hidrógeno en alta mar en dos islas energéticas conectadas con 10 GW, analizando dos escenarios: En el primero se contempla únicamente una conexión de gasoducto de hidrógeno hacia las islas, sin enlace a la red eléctrica.
Esto implica que toda la energía generada por los 10 GW en cada isla se destinará a producir hidrógeno, el cual será transportado al continente a través del gasoducto. En contraste el segundo escenario, incluye una conexión eléctrica limitada entre las islas energéticas y una red.
Alemania tiene resultados prometedores
Como resultado el estudio reveló que Alemania podría ahorrar hasta 4300 millones de euros al año si implementa la producción de hidrógeno en alta mar. Estos ahorros provienen de menores costos de construir la red eléctrica y una mejor utilización de los cables de alta tensión.
Además, el estudio concluye que la producción de hidrógeno en alta mar es más eficiente que en tierra firme. Esto se debe a que situar la producción cerca de la fuente de energía renovable minimiza la pérdida de energía y reduce las largas distancias para el transporte de electricidad.
Con este proyecto, Alemania ha logrado tener un sistema autosuficiente para generar energía de forma eficiente y respetuosa con nuestro planeta, lo que sin duda será un gran avance para la transición energética del país.
Por otro lado, nos ha demostrado el papel clave que juega el hidrógeno y como con este elemento se pueden lograr grandes resultados y realizar proyectos enormes, por lo que es de suma importancia seguir investigando sobre los usos de estas tecnologías.
Así, Alemania se posiciona como un gran líder en tecnologías de hidrógeno y se acerca cada vez más una transición a energías limpias que respeten nuestro planeta. De hecho, también está incluyendo el hidrógeno en sus camiones.




















