Las subastas para la eólica marina en España suponen un punto de inflexión histórico para el desarrollo de esta tecnología. Y para el conjunto de la industria marítima nacional.
El Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos destaca que este marco regulatorio permitirá convertir el potencial técnico e industrial del país en proyectos reales. Además de ser motivo de atracción de inversión, innovación tecnológica y miles de empleos vinculados a la ingeniería, los puertos y la cadena de valor offshore.
Las subastas para la eólica marina en España marcan un hito
El sector marítimo-industrial valora una decisión estratégica que desbloquea proyectos. Además, aporta seguridad jurídica. Y sitúa a España en la vanguardia europea de una tecnología clave para la transición energética, la reindustrialización y la creación de empleo cualificado.
España cuenta con la experiencia técnica, la capacidad industrial y el talento profesional necesarios para liderar la energía eólica marina flotante a nivel mundial. Eso afirma el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos. Destaca que las subastas son esenciales para convertir el potencial en proyectos, empleo cualificado e innovación.
La asociación señala la importancia de la hoja de ruta del gobierno para instalar entre uno y tres gigavatios de energía eólica marina para 2030. Estudios sectoriales estiman un impacto económico de hasta 10.000 millones de euros en cinco años y más de 40.000 empleos directos e indirectos.
El Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos (COIN) valora muy positivamente la activación por parte del Ministerio para la Transición Ecológica del marco de subastas para el desarrollo de la eólica marina en España.
Una medida estratégica que sitúa al país en la vanguardia europea de esta tecnología. Y que puede movilizar inversiones superiores a los 20.000 millones de euros en los próximos años.
Desde el COIN se considera que esta decisión supone un punto de inflexión histórico para el sector marítimo-industrial español, al ofrecer por primera vez seguridad jurídica. Y una planificación clara para la implantación de parques eólicos marinos flotantes, tecnología especialmente adecuada a la profundidad de nuestras costas.
“España cuenta con el conocimiento técnico, la capacidad industrial y el talento profesional de sus ingenieros navales y oceánicos para liderar la eólica marina flotante a escala mundial. Las subastas son el paso imprescindible para convertir ese potencial en proyectos reales, empleo cualificado e innovación tecnológica”, señala el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos, Andrés Molina.
Inversión, empleo y liderazgo tecnológico
El COIN destaca que la hoja de ruta del Gobierno, que prevé instalar entre uno y tres gigavatios de potencia eólica marina en 2030, puede generar un impacto económico cercano a los 10.000 millones de euros en cinco años y más de 40.000 empleos directos e indirectos, según los últimos estudios del sector.
España parte con una posición privilegiada gracias a su cadena de valor consolidada, en la que participan empresas de referencia internacional. Además de numerosos astilleros, ingenierías, puertos y centros tecnológicos.
El papel clave de la ingeniería naval
El Colegio subraya el papel esencial que desempeñarán los ingenieros navales en todas las fases de estos proyectos. Desde el diseño de plataformas flotantes y sistemas de fondeo, hasta la integración con infraestructuras portuarias, la logística offshore, la operación y el mantenimiento.
“La eólica marina es, en esencia, una industria marítima avanzada. Requiere conocimiento profundo del medio marino y estructuras flotantes. Junto con hidrodinámica, materiales y operación offshore, ámbitos donde la ingeniería naval española es líder”, añade el decano.
Hacia una estrategia energética de país
Para el Colegio, la eólica marina debe formar parte de una política de Estado que contribuya a reforzar la soberanía energética. Además de acelerar la descarbonización y consolidar a España como potencia industrial marítima en el siglo XXI.
“El Colegio considera clave que el despliegue sostenible de la eólica marina se acompañe de políticas que refuercen la industria. Además de la formación técnica, la planificación portuaria y la convivencia con otros usos del mar”, concluye Andrés Molina.
Se espera que los ingenieros navales desempeñen un papel fundamental en el desarrollo de la eólica marina. Desde el diseño de plataformas flotantes y los sistemas de amarre hasta la logística, las operaciones y el mantenimiento en alta mar.
El Colegio defiende que la energía eólica marina debería formar parte de una estrategia nacional a largo plazo para fortalecer la soberanía energética y acelerar la descarbonización. Aboga por políticas que apoyen y fomenten la planificación portuaria, la industria, la formación técnica y la coexistencia con otras actividades marítimas. Seguir leyendo en ENERGIAS RENOVABLES



















