La inyección de biometano en la red de gas de Andalucía da un paso histórico con la puesta en marcha de un proyecto pionero que transforma residuos industriales en energía renovable de producción local.
La iniciativa, desarrollada por Veolia en Huelva, demuestra que la recuperación energética y la economía circular pueden integrarse en procesos industriales reales. Reduciendo emisiones, fortaleciendo el sistema energético y avanzando en la descarbonización del sector.
La inyección de biometano en la red de gas de Andalucía marca un hito
El proyecto marca un antes y un después en la valorización energética de residuos industriales. Al demostrar que la economía circular puede aplicarse a escala real, producir energía renovable local. Y reforzar la soberanía energética sin comprometer la viabilidad industrial.
La planta genera más de 8.000 metros cúbicos de biometano al día, lo que supera los 32 gigavatios-hora anuales. Abasteciendo de energía a unos 9.000 hogares y evitando la emisión de más de 8.000 toneladas de CO2.
El proyecto demuestra la valorización energética a gran escala de residuos industriales. Reforzando el mix energético español e impulsando la soberanía energética de Andalucía mediante gas renovable, descarbonizado y producido localmente.
La multinacional francesa de servicios medioambientales Veolia ha completado con éxito la primera inyección de biometano generado a partir de la recuperación de residuos industriales en la red de gas natural de Andalucía. Gracias a las instalaciones de Gunvor en Palos de la Frontera (Huelva).
Residuos industriales convertidos en energía renovable
Veolia ha diseñado y construido, por primera vez en España, una planta de biogás en un emplazamiento de biocombustibles, en la citada localidad de Huelva, en la que ha convertido los residuos industriales líquidos en biometano de alta calidad, explica la empresa en una nota remitida este miércoles.
La instalación produce más de 8.000 metros cúbicos (m3) de biometano al día (más de 32 gigavatios o GWh al año), lo que equivale al consumo energético anual de alrededor de 9.000 hogares, y evita al mismo tiempo más de 8.000 toneladas de emisiones de CO2 al año.
Este proyecto «emblemático» demuestra la valorización energética de los residuos industriales, con un «fuerte potencial de replicación«. Y fortalece el mix energético de España y la soberanía energética de Andalucía mediante energía descarbonizada de producción local, añade.
En concreto, el proyecto ilustra cómo los principios de economía circular y recuperación energética pueden aplicarse a escala industrial para acelerar la descarbonización y fortalecer los sistemas energéticos locales.
Producción local para reforzar la soberanía energética con la inyección de biometano en la red de gas de Andalucía
Además, se trata de la primera vez que se aplica en España este proceso para este tipo específico de residuo industrial, con lo que se logra transformar «lo que anteriormente era una limitación ambiental en un valioso recurso energético producido localmente».
En el centro del proyecto se encuentra un modelo circular completamente integrado, que consiste en que las aguas residuales industriales ya no se tratan únicamente como desechos, sino como un recurso con alto potencial energético.
Cada día, la instalación trata de manera sostenible 105 m³ de residuos industriales líquidos. Recuperando su contenido energético y reinyectándolo en la red de gas local en forma de biometano renovable.
Esta iniciativa se alinea con el plan estratégico GreenUp de Veolia. Con el objetivo de producir energía descarbonizada local, explica el responsable de la empresa en España, Daniel Tugues. Para quien el éxito obtenido demuestra la capacidad de la empresa para ofrecer soluciones que combinan «innovación, sostenibilidad y viabilidad económica«. Y contribuir a la descarbonización industrial.
Esto demuestra cómo los principios de la economía circular y la valorización energética pueden aplicarse industrialmente. Además de contribuir a acelerar la descarbonización, promoviendo sistemas energéticos locales resilientes y sostenibles.
Basada en un modelo circular totalmente integrado, la planta trata las aguas residuales industriales como un recurso. Lo hace procesando de forma sostenible 105 metros cúbicos al día e inyectando biometano renovable a la red de gas local. Seguir leyendo en ENERGIAS RENOVABLES




















