Marruecos convierte el Sáhara en la mayor central eléctrica del planeta con 20.000 MW en 45.000 hectáreas y alimenta a España con un cable submarino de 1400 km

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Publicado el: 14 de junio de 2026 a las 22:02
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Planta solar fotovoltaica Noor Atlas en Marruecos con miles de paneles solares en una zona desértica.

En los últimos días ha circulado una versión espectacular sobre una supuesta megaplanta solar marroquí en pleno Sáhara, con 20.000 MW, 45.000 hectáreas, sales fundidas para producir de noche y un nuevo cable submarino hacia España. Suena a revolución energética, de esas que prometen cambiar la factura de la luz de media Europa de un golpe.

Pero los datos oficiales cuentan otra historia. Lo que sí existe es Noor Atlas, un programa solar fotovoltaico de 305 MW repartido en seis centrales y todavía en fase de construcción, con primeras puestas en servicio previstas a partir de julio de 2027. Marruecos sí avanza en renovables y sus interconexiones sí ayudaron tras el apagón ibérico de 2025, pero mezclar ambas cosas crea un relato muy atractivo y bastante engañoso.

Qué es Noor Atlas

Noor Atlas no es una única planta gigante perdida en el desierto. Es un programa de seis centrales solares fotovoltaicas situadas en Aïn Béni Mathar, Boudnib, Bouanane, Enjil, Tata y Tan-Tan, con una potencia total de 305 MW.

La Agencia Marroquí para la Energía Sostenible (MASEN) y la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE) firmaron los contratos de compra de electricidad y lanzaron la fase de construcción. La ejecución corre a cargo de Noor Atlas Energy Company, filial de MASEN.

El proyecto también tiene una parte climática y económica importante. Según la información del programa, debería evitar más de 239.700 toneladas de gases de efecto invernadero y generar actividad local mediante empleo y transferencia de capacidades.

El dato que no encaja

La diferencia entre 305 MW y 20.000 MW no es un matiz técnico. Es enorme. Para entenderlo mejor, 20.000 MW serían 20 GW, una potencia superior a toda la capacidad instalada que tenía Marruecos a finales de 2024, situada en 12.016 MW.

Por eso la supuesta historia de un «Noor Atlas Mega Complex» ya en funcionamiento no encaja con los datos disponibles. Si una instalación así existiera, no sería una nota menor en redes sociales, sino el mayor salto eléctrico de la historia reciente del país.

Además, Noor Atlas es fotovoltaico. La versión viral habla de torres solares y almacenamiento en sales fundidas durante 16 horas, una tecnología asociada a plantas termosolares, no al programa Noor Atlas descrito por MASEN y ONEE.

Lo que pasó en el apagón

El apagón ibérico del 28 de abril de 2025 fue real. A las 12 h 33 se produjo un cero de tensión que afectó a la España peninsular y Portugal, y el informe europeo posterior lo vinculó a una combinación de oscilaciones, problemas de control de tensión y potencia reactiva, reducciones rápidas de producción y desconexiones de generación en cascada.

Aquí está la clave. Marruecos sí formó parte de la recuperación del sistema, pero no por una megaplanta solar de 20.000 MW. ACER explicó que el suministro se restableció con ayuda de recursos de generación y de las interconexiones con Francia y Marruecos.

RTE, el gestor francés, también señaló que la realimentación de la península se inició a través de Francia y Marruecos. En otras palabras, lo que ayudó fue la red y la cooperación entre operadores. No una central solar inexistente.

El cable que ya existía

La conexión eléctrica entre España y Marruecos no nació con este apagón. Red Eléctrica explica que el proyecto Remo comenzó en 1997 con la primera línea y se completó en junio de 2006 con la segunda.

Ese enlace es importante porque une ambos sistemas y aporta estabilidad. Cuando todo va bien, casi nadie piensa en esos cables bajo el Estrecho. Cuando falla la luz, se entiende rápido para qué sirven.

También hay planes para reforzar esa conexión. En 2019, España y Marruecos firmaron un memorando para estudiar una tercera interconexión similar a las actuales, de 400 kV en corriente alterna y 700 MW de capacidad técnica.

La ambición marroquí

Nada de esto significa que Marruecos no esté haciendo una apuesta seria por las renovables. Al contrario. El país quiere alcanzar un 52 % de capacidad instalada renovable en 2030, una meta que explica buena parte de sus proyectos solares, eólicos e hidroeléctricos.

A finales de 2024, las renovables ya suponían el 45,3 % de la capacidad instalada marroquí. Pero conviene mirar la foto completa. La generación eléctrica seguía dominada por el carbón, que representaba alrededor del 60 % de la producción.

Ese matiz es importante. Marruecos no es una utopía verde terminada, sino un sistema eléctrico en transición. Y eso se nota en cada decisión sobre redes, almacenamiento, gas, carbón y nuevos parques renovables.

Por qué importa contarlo bien

La transición energética necesita proyectos ambiciosos, pero también cifras precisas. Exagerar una planta de 305 MW hasta convertirla en un monstruo de 20.000 MW no ayuda a entender mejor el cambio energético. Lo confunde.

Para un lector normal, 305 MW ya puede sonar a mucho. Y lo es. Puede reforzar redes regionales, reducir emisiones y crear empleo local. Pero no puede «salvar» por sí solo a España de un apagón nacional, y menos aún antes de estar conectado.

La pregunta útil no es si Marruecos ha descubierto la planta solar definitiva. La pregunta es otra. ¿Está construyendo una red renovable más fuerte y mejor conectada con Europa? Ahí la respuesta es sí, aunque sea con menos fuegos artificiales.

Un proyecto real, no una fantasía

Noor Atlas es real, pero no es el gigante de 20.000 MW que se ha difundido. Es un programa fotovoltaico de 305 MW, repartido en seis plantas y con entrada en servicio prevista a partir de 2027.

Marruecos también ayudó a España durante el apagón, pero lo hizo mediante las interconexiones eléctricas existentes y la coordinación entre gestores de red. Esa ayuda fue valiosa. Otra cosa es atribuirla a una central que no aparece en las fuentes oficiales.

Y ahí está la lección. La energía solar cambia países, pero los datos también importan. Sin ellos, una buena noticia puede convertirse en ruido.

La información oficial sobre Noor Atlas ha sido publicada por MASEN.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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