Banco Santander reafirma su compromiso con la preservación medioambiental en el Día Mundial del Medio Ambiente

Así, dentro de su actividad comercial, el banco indica que desarrolla productos y servicios financieros con un valor medioambiental añadido. En este sentido, en 2016 participó en la financiación de nuevos proyectos de energías renovables, como plantas fotovoltáicas o parques eólicos cuya potencia total instalada ascenderá a 7.082 megavatios una vez puestas en funcionamiento.

Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, Banco Santander reafirma su compromiso con la preservación medioambiental en lo que se refiere a su impacto directo, derivado del uso de recursos naturales en su operativa, e indirecto, a través de su actividad bancaria y financiera.

Así, dentro de su actividad comercial, el banco indica que desarrolla productos y servicios financieros con un valor medioambiental añadido. En este sentido, en 2016 participó en la financiación de nuevos proyectos de energías renovables, como plantas fotovoltáicas o parques eólicos cuya potencia total instalada ascenderá a 7.082 megavatios una vez puestas en funcionamiento.

Asimismo, explica que firma líneas de financiación con entidades multilaterales, como el BEI (Banco Europeo de Inversiones) y el EBRD (Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo). Es el caso de la línea de 50 millones de euros que acaba de desarrollar en España en colaboración con el BEI, cuyo objeto es financiar en 2017 proyectos que mejoren la eficiencia energética en el sector hotelero, como la instalación de equipos más eficientes y la sustitución de calderas, del sistema de iluminación convencional por iluminación LED, etc.

Otros productos de valor añadido social o medioambiental se dirigen a individuos y pymes, e incluyen, por ejemplo, ofertas de renting de vehículos de bajas emisiones.

En el marco de sus políticas de sostenibilidad, el banco subraya que estudia los riesgos sociales y ambientales de sus operaciones de financiación más allá de los criterios recogidos por los Principios de Ecuador, y aplica su análisis a las operaciones de banca mayorista y, en el caso de actividades prohibidas, a todas las operaciones de banca comercial.

El banco añade que ha mejorado en 2016 los procesos relativos a la financiación en sectores tan sensibles como energía y Soft Commodities (productos como aceite de palma, soja y madera, formando además a los empleados implicados en la aplicación de estas políticas sectoriales. Ha creado también grupos de trabajo de riesgo social, ambiental y reputacional en sus principales geografías.

Por último, en reducción de la huella ambiental, explica que mide los principales consumos, residuos y emisiones de las instalaciones que ocupan sus empleados y ha fijado objetivos para su reducción en el marco de su plan trianual (2016-2018) de eficiencia energética, que recoge la implantación de más de 200 medidas en 10 países donde se encuentra presente, así como en sus Centros de Procesos de Datos (CPD).

El objetivo es reducir en un 9% las emisiones de CO2, para lo que tiene prevista la compra de electricidad verde y la selección de proveedores de electricidad según su mix energético. Se pretende asimismo disminuir en un 9% el consumo eléctrico de los edificios que utiliza el banco, y ha reducido en un 24% el consumo de papel.

El plan incluye campañas de concienciación y sensibilización medioambiental entre los empleados del Santander, y medidas para minimizar el consumo de energía (electricidad y gas natural).

Por otro lado, en 2016 dedicó 209 millones de euros a inversión social, de los que 157 millones se destinaron al apoyo a la educación superior (1.200 acuerdos con instituciones académicas), y 52 millones a programas de apoyo a la comunidad, que beneficiaron a 1,7 millones de personas.

ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés