La declaración de sobreexplotación del acuífero de Doñana, un paso importante para acelerar el cierre de los pozos ilegales

la Confederación Hidrográfica anunció el cierre inmediato de 77 pozos ilegales en el acuífero de Doñana, una medida que hasta el momento no se ha hecho efectiva.

El Gobierno, a través de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, inicia hoy el proceso para declarar la sobreexplotación del acuífero de Doñana, tras la decisión de la Comisión Europea de llevar a España ante el Tribunal de Justicia Europea por su inacción para proteger este espacio protegido. WWF considera esta declaración un paso importante que debe constituir un acicate para acelerar el cierre de pozos y regadío ilegal que secan uno de los humedales más importantes del mundo.

Una vez declarada, esta medida permitirá a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir establecer limitaciones a la extracción de agua, y la suspensión de nuevas concesiones de aguas subterráneas, de acuerdo a la Ley de Aguas. No obstante, esta medida, aunque importante, resulta insuficiente para proteger este espacio emblemático. Cabe recordar que, a pesar de que Las Tablas de Daimiel fue oficialmente declarado sobreexplotado en 1988, su situación 30 años después es crítica. Por ello, reclamamos más ambición por parte de la Administración para acelerar el cierre de los pozos y regadío ilegal.

Por el momento, la Confederación Hidrográfica anunció el cierre inmediato de 77 pozos ilegales en el acuífero de Doñana, una medida que hasta el momento no se ha hecho efectiva. La situación del acuífero es alarmante: está en peor estado que durante la gran sequía de 1995. Más del 80% de los sectores están en parecida o peor situación que hace 24 años. Para hacer frente a este problema, las autoridades andaluzas diseñaron en 2014 el Plan Especial de la Corona Forestal de Doñana que conllevaría el cierre de más de 2.000 hectáreas de cultivos ilegales. Sin embargo, años después de su aprobación, el Plan sigue sin aplicarse totalmente.

Ante la preocupante situación del acuífero, la respuesta de la Administración fue la aprobación de una ley que aumenta de 4,99 a 19,99 Hm3 la cantidad de agua que se podrá trasvasar a Doñana. Desde WWF, estamos en contra de que se resuelva este problema con un trasvase, una medida irracional e insostenible ya que no afronta las medidas necesarias para asegurar el futuro de Doñana y del sector.

De hecho, según cálculos de WWF, si los agricultores se limitasen a regar con los volúmenes autorizados en sus concesiones y se cerrasen las fincas ilegales que no dejan de proliferar en la zona, no haría falta ampliar el trasvase, ahorrando el coste de la larga lista de infraestructuras que se ha asociado al mismo, y logrando la recuperación del acuífero en un plazo mucho menor.

Para más información: wwf

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