L’Albufera pierde casi diez centímetros de profundidad por acumulación de sedimentos y su equilibrio ecológico entra en zona de riesgo. En apenas dos décadas, el lago ha visto elevar su fondo casi diez centímetros, un proceso agravado por la dana del 29 de octubre de 2024.
El nuevo estudio batimétrico, basado en más de 728.000 mediciones, confirma que el vaso lagunar ha acumulado más de dos millones de metros cúbicos de sedimentos. La pérdida de calado no es solo un dato técnico. Es una amenaza a la biodiversidad, calidad del agua y actividades tradicionales como la pesca y la navegación.
L’Albufera pierde casi diez centímetros de profundidad por acumulación de sedimentos y acelera su colmatación
Un estudio batimétrico confirma que el lago ha acumulado más de 2,16 millones de metros cúbicos de sedimentos y acelera su colmatación.
Un nuevo informe compara el estado actual del lago con un estudio batimétrico de 2003. De ese modo logra ampliar las mediciones de 76.000 a más de 728.000 puntos de datos para lograr una precisión mucho mayor.
Los resultados muestran que el lecho medio del lago ha aumentado 9,7 centímetros en dos décadas. Ello implica un incremento del 12,89 %, con más de 2,16 millones de metros cúbicos de sedimentos acumulados en L’Albufera de València.
El lago de l’Albufera de València ha acumulado más de dos millones de metros cúbicos de sedimentos en dos décadas. Un proceso agravado por la dana del 29 de octubre de 2024 y su impacto directo en su morfología. Lo que le ha llevado a perder casi diez centímetros de profundidad.
Así lo evidencia el estudio batimétrico de 2025 sobre el Parque Natural de l’Albufera, elaborado por la Generalitat en colaboración con la Universitat Politècnica de València (UPV) y que ha sido presentado este martes por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus.
Más de 728.000 mediciones para radiografiar el lago
Este diagnóstico actualizado, que se ha realizado tras la medición de más de 728.000 puntos en el lago, será la base técnica para tomar medidas que ayuden a mantener “la dinámica ecológica, la calidad del agua y las actividades tradicionales”, ha anunciado Martínez Mus.
«L’Albufera está cambiando”, ha afirmado el conseller, quien ha admitido que la pérdida progresiva de profundidad «se ha acelerado», lo que obliga a actuar para garantizar “la calidad del agua, la biodiversidad y también actividades tradicionales como la pesca y la navegación”.
El informe compara la situación actual del lago con la batimetría realizada en 2003 y mejora las muestras de forma exponencial, ya que se han medido más de 728.000 puntos frente a los 76.000 de entonces.
Los datos confirman que el fondo medio se ha elevado 9,7 centímetros en las dos últimas décadas. Lo que supone un incremento del 12,89 % respecto a los niveles de 2003. Y un volumen acumulado estimado de más de 2,16 millones de metros cúbicos de sedimentos depositados en el vaso lagunar.
La dana de 2024 disparó la entrada masiva de sedimentos
Este proceso se ha visto agravado con la dana del 2024 y ha llevado a que la profundidad haya pasado de 0,74 metros a 0,66 metros, según el informe.
El vicepresidente tercero ha subrayado que la hoja de ruta de la Generalitat se articula en tres principios: ciencia y transparencia, prevención frente a reacción y corresponsabilidad institucional. Además, ha destacado que la Comisión Mixta de la dana constituida junto al Gobierno haya decidido crear un grupo de trabajo específico para tratar las actuaciones de l’Albufera.
Según ha indicado, en el parque natural y los municipios ribereños ya se han invertido 100 millones de euros para evitar vertidos tras las riadas. Y, en especial, retirar los residuos generados, también los considerados peligrosos.
“Gobernar es basarse en evidencia”, ha señalado Martínez Mus. Al tiempo que ha defendido la necesidad de anticiparse a la degradación antes de que sea irreversible. Y de reforzar la coordinación entre administraciones, ya que “la Albufera no entiende de competencias administrativas, entiende de equilibrio ecológico”.
Riesgo para biodiversidad, aves migratorias y navegación tradicional
En este marco, la Conselleria defiende inversiones en infraestructuras hidráulicas que reduzcan arrastres de sedimentos, actuaciones de restauración en barrancos estratégicos, medidas de mejora de la calidad del agua y el seguimiento técnico continuo del vaso lagunar. Así como la inclusión prioritaria de los humedales en las políticas de adaptación al cambio climático.
También se plantea un dragado selectivo en aquellos puntos que sea necesario con la base de esta batimetría, según un comunicado remitido este martes por la Generalitat.
Martínez Mus ha incidido en que proteger l’Albufera es proteger biodiversidad, aves migratorias, un paisaje cultural único y el sustento de muchas familias. Y ha advertido que tras este estudio, «sabemos que el lago ha acumulado más de dos millones de metros cúbicos de sedimentos en dos décadas, que su morfología está cambiando, que los episodios extremos pueden acelerar procesos de colmatación y que la intervención pública puede mitigar esos efectos”.
Los datos muestran que la tasa media de sedimentación anual se sitúa en 4,41 milímetros por año, en órdenes coherentes con registros históricos recientes, aunque los episodios extremos aceleran procesos que exigen medidas correctoras.
El estudio indica también que, en el escenario más desfavorable de nivel mínimo del lago, cerca de 22 hectáreas —un 0,98 % de la superficie— presentan calado insuficiente para la navegación tradicional. Un indicador que refleja la tendencia de pérdida progresiva de profundidad.
Dragado selectivo y nuevas infraestructuras hidráulicas en estudio
El estudio detecta además una transformación reciente en la consistencia del fondo tras la riada del 29 de octubre de 2024. Que tuvo un impacto directo en la morfología del lago. Identifica aportes masivos de sedimentos desde el sur, especialmente desde barranco del Poyo.
No obstante, el conseller ha destacado que la gestión de las compuertas de las golas y la coordinación hidráulica permitieron evacuar una parte muy significativa de esos sedimentos hacia el mar. Mitigando un relleno que podría haber sido mucho mayor.
Al acto han asistido también el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida y la secretaria autonómica de Medio Ambiente y Territorio, Sabina Goretti Galindo. El director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis. Y el catedrático de Cartografía Geodesia y Fotogrametría de la UPV Josep Pardo.
La tormenta de 2024 aceleró aún más la sedimentación, reduciendo la profundidad media de 0,74 a 0,66 metros. Las autoridades informan que será necesaria una inversión de 100 millones de euros en limpieza y prevención en todo el parque natural y los municipios cercanos.
El gobierno regional planea mejoras hidráulicas, restauración del hábitat y dragado selectivo basándose en el estudio. Advierte que los fenómenos extremos pueden intensificar la sedimentación. Aunque destacan que la gestión coordinada del agua ayudó a desviar parte de la carga de sedimentos hacia el mar. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE




















