Los investigadores descubren secretos del pasado con un nuevo estándar internacional de datación por carbono

La datación por radiocarbono se volverá más precisa que nunca después de que un equipo internacional de científicos haya conseguido mejorar la técnica de datación por carbono para evaluar la edad de los objetos históricos.

El equipo de investigadores de las universidades de Sheffield, Belfast, Bristol, Glasgow, Oxford, St Andrews e Historic England, todas ellas en Reino Unido, en coordinación con colegas internacionales, utilizó mediciones de casi 15.000 muestras de objetos que datan de hace 60.000 años, como parte de un proyecto de siete años.

Utilizaron las mediciones para crear nuevas curvas de calibración de radiocarbono internacional (IntCal), que son fundamentales en todo el espectro científico para fechar con precisión los artefactos y hacer predicciones sobre el futuro. La datación por radiocarbono es vital para campos como la arqueología y la geociencia para fechar todo, desde los huesos humanos modernos más antiguos hasta patrones climáticos históricos.

Los arqueólogos pueden utilizar ese conocimiento para restaurar monumentos históricos o estudiar la desaparición de los neandertales, mientras que los geocientíficos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), confían en las curvas para averiguar cómo era el clima en el pasado para comprender mejor y prepárate para cambios futuros.

La profesora Paula Reimer, de la Queen’s University Belfast y directora del proyecto IntCal, explica que «la datación por radiocarbono ha revolucionado el campo de la arqueología y las ciencias ambientales. A medida que mejoramos la curva de calibración, aprendemos más sobre nuestra historia –añade–. Las curvas de calibración IntCal son clave para ayudar a responder grandes preguntas sobre el medio ambiente y nuestro lugar dentro de él».

El equipo de investigadores ha desarrollado tres curvas que dependen de dónde se encuentre el objeto que se va a fechar. Las nuevas curvas son IntCal20 para el hemisferio norte, SHCal20 para el hemisferio sur y Marine20 para los océanos del mundo.

El doctor Tim Heaton, de la Universidad de Sheffield y autor principal de la curva Marine20, destaca que «este es un momento muy emocionante para trabajar en radiocarbono. Los avances en el campo han hecho posible que avancemos verdaderamente en nuestra comprensión viendo qué nuevos conocimientos sobre nuestro pasado proporcionan estas escalas de tiempo de radiocarbono recalculadas».

Las curvas de calibración de radiocarbono anteriores desarrolladas durante los últimos 50 años dependían en gran medida de las mediciones tomadas de trozos de madera que cubrían de 10 a 20 años lo suficientemente grandes como para ser analizados por radiocarbono.

Los avances en estas pruebas significan que las curvas actualizadas usan muestras diminutas, como anillos de árboles que cubren solo un año, que brindan precisión y detalles previamente imposibles en las nuevas curvas de calibración. Además, las mejoras en la comprensión del ciclo del carbono han significado que las curvas ahora se han extendido hasta el límite de la técnica del radiocarbono hace 55.000 años.

La datación por radiocarbono es el método más utilizado para la datación de los últimos 55.000 años y sustenta la ciencia arqueológica y ambiental. Fue desarrollado por primera vez en 1949. Depende de dos isótopos de carbono llamados 12C estable y 14C radiactivo.

Mientras una planta o animal está vivo, absorbe carbono nuevo, por lo que tiene la misma proporción de estos isótopos que la atmósfera en ese momento. Pero una vez que un organismo muere, deja de absorber carbono nuevo, el 12C estable permanece pero el 14C se desintegra a un ritmo conocido. Midiendo la relación de 14C a 12C que queda en un objeto, se puede estimar la fecha de su muerte.

Si el nivel de 14C atmosférico fuera constante, esto sería fácil. Sin embargo, ha fluctuado significativamente a lo largo de la historia. Para fechar organismos con precisión, los científicos necesitan un registro histórico confiable de su variación para transformar con precisión las mediciones de 14C en edades del calendario. Las nuevas curvas IntCal proporcionan este vínculo.

Las curvas se crean a partir de la recopilación de una gran cantidad de archivos que almacenan radiocarbono pasado, pero que también se pueden fechar mediante otro método. Dichos archivos incluyen anillos de árboles de hace hasta 14.000 años, estalagmitas encontradas en cuevas, corales del mar y núcleos perforados de sedimentos de lagos y océanos. En total, las nuevas curvas se basaron en casi 15.000 mediciones de radiocarbono tomadas de objetos de hasta 60.000 años.

Alex Bayliss, Jefe de Dataciones Científicas en la Historic England, explica que «la datación por radiocarbono precisa y de alta precisión sustenta el disfrute del público del entorno histórico y permite una mejor preservación y protección. Las nuevas curvas tienen implicaciones de importancia internacional para la metodología arqueológica y para las prácticas de conservación y comprensión del patrimonio construido en madera».

Por su parte, Darrell Kaufman, del IPCC, destaca que «la serie de curvas IntCal es fundamental para proporcionar una perspectiva sobre el clima pasado que es esencial para nuestra comprensión del sistema climático, y una línea de base para modelar cambios futuros».

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés