Ecologistas piden no modificar la Directiva Marco del Agua en la UE

Publicado el: 20 de febrero de 2026 a las 11:51
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No modificar la Directiva Marco del Agua para proteger ríos y humedales europeos

Las principales ONG ambientales han lanzado un mensaje directo a Bruselas: no modificar la Directiva Marco del Agua. Consideran que cualquier revisión supondría un retroceso histórico en la protección de ríos, acuíferos, lagos y humedales en plena crisis climática.

Las organizaciones advierten de que rebajar estándares ambientales abriría la puerta a más contaminación, sobreexplotación y pérdida de biodiversidad, debilitando además la capacidad de Europa para adaptarse a sequías e inundaciones cada vez más extremas.



La Directiva, aprobada en 2000, establece que los Estados miembros deben alcanzar el buen estado ecológico y químico de las aguas mediante planes hidrológicos, control de vertidos, protección de ecosistemas asociados y gestión sostenible del recurso.

Según las ONG, aunque muchos países aún no han cumplido plenamente estos objetivos, el problema no reside en la legislación sino en su aplicación insuficiente y en la falta de inversión en depuración, restauración fluvial y control de extracciones.



No modificar la Directiva Marco del Agua para evitar un retroceso ambiental en Europa

Las principales organizaciones ambientales alertan a Bruselas de que rebajar la protección del agua pondría en peligro ríos, humedales, biodiversidad y resiliencia climática.

Las cinco principales organizaciones ecologistas de ámbito estatal, Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF,  junto a las fundaciones CONAMA, ECODES y Global Nature, solicitan a la comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, que no impulse modificaciones en la Directiva Marco del Agua (DMA).

Además, las entidades trasladan su máxima preocupación por otros temas ambientales que están perdiendo garantías desde Europa.

La actual desregularización con el paquete ómnibus, la falta de financiación y las modificaciones planteadas en el Reglamento de Restauración y de Deforestación, así como en la Directiva de Aves y de Hábitats son los temas centrales que las organizaciones han expresado a la representante europea.

Entre ellos, las entidades inciden en su preocupación ante una posible revisión de la Directiva Marco del Agua, la cual consideran la norma europea más importante para la protección de ríos, acuíferos, lagos y humedales.

La directiva establece como objetivo alcanzar el «buen estado ecológico» de las masas de agua en la Unión Europea. Este principio ha sido clave para mejorar la calidad de los ecosistemas acuáticos y reforzar la gestión sostenible de los recursos hídricos.

A juicio de las organizaciones, modificar la directiva podría suponer un debilitamiento de los mecanismos de control y prevención, con mayores riesgos de contaminación y sobreexplotación tanto de aguas superficiales como subterráneas.

Asimismo, insisten en que una rebaja de estándares comprometería funciones esenciales de adaptación frente a inundaciones y sequías extremas, fenómenos cada vez más frecuentes e intensos en un contexto de crisis climática.

Las organizaciones ambientales también alertan de que una revisión a la baja podría traducirse en una disminución de la protección de hábitats y especies vinculadas a los ecosistemas acuáticos y a los humedales, muchos de ellos ya sometidos a fuertes presiones.

En este sentido, subrayan que la simplificación normativa no puede convertirse en un argumento para reducir estándares ambientales en un ámbito tan estratégico para la salud pública, la biodiversidad y la resiliencia económica.

Las ONG alertan del riesgo de desregulación con los paquetes ómnibus

Las organizaciones insisten en que la UE debe reforzar, en lugar de debilitar, los marcos regulatorios de protección hídrica y de biodiversidad como la única forma de sostener la transición ecológica.

Las organizaciones expresan además su inquietud ante las distintas iniciativas legislativas conocidas como «ómnibus» que está promoviendo la Comisión Europea. Según señalan, bajo la premisa de simplificar la regulación, estas propuestas estarían reduciendo el alcance y la ambición de marcos normativos ambientales consolidados.

Entre las medidas que generan mayor preocupación se encuentran la denominada ómnibus de alimentos y piensos, que podría flexibilizar el uso de pesticidas; el anunciado «test» a la Directiva de Aves y Hábitats, que podría rebajar los niveles de protección de ecosistemas y especies amenazadas; y las posibles trabas a la entrada en vigor del Reglamento europeo sobre productos libres de Deforestación (EUDR), considerado pionero a nivel mundial y cuya modificación podría comprometer su efectividad.

Por último, las organizaciones reclaman que el nuevo Marco Financiero Plurianual garantice una línea financiera independiente y estable para el programa LIFE, gestionado directamente por la Comisión Europea, tal como ha ocurrido en los últimos años.

La biodiversidad acuática, en el punto de mira de posibles recortes

Recuerdan así que el programa LIFE es el único instrumento financiero específico de la UE para cofinanciar proyectos de conservación del medio ambiente y acción climática, además, de ser determinante en la recuperación de especies emblemáticas como el lince ibérico, el oso pardo o el águila imperial, así como en la restauración de humedales y otros ecosistemas estratégicos.

Las organizaciones insisten en que la UE debe reforzar, en lugar de debilitar, los marcos regulatorios de protección hídrica y de biodiversidad como la única forma de sostener la transición ecológica.

Las organizaciones concluyen que, en lugar de modificar la Directiva, la Unión Europea debería centrarse en asegurar su cumplimiento efectivo, dotar de más recursos a los programas de restauración y mantener los estándares ambientales actuales para proteger los ecosistemas acuáticos y el suministro de agua en las próximas décadas. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.

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