El 38 % de los signátidos está en peligro de desaparición y la cifra sacude a la comunidad científica internacional. Caballitos de mar, peces pipa y dragones marinos, auténticos símbolos de la biodiversidad oceánica, se enfrentan a un declive acelerado por el cambio climático, la contaminación y la destrucción de hábitats costeros.
El Congreso Internacional para la Conservación de Signátidos, celebrado en Gran Canaria, ha lanzado un mensaje claro: proteger estas especies no es solo salvar peces carismáticos, es blindar ecosistemas marinos enteros que hoy están bajo una presión sin precedentes.
El 38 % de los signátidos está en peligro de desaparición y amenaza los ecosistemas marinos
Caballitos de mar y peces pipa sufren una amenaza creciente mientras científicos internacionales reclaman acciones urgentes y más protección marina efectiva.
Cambio climático, sobrepesca y urbanización costera aceleran el declive
El 38 % de los signátidos, familia de peces que incluye al caballito de mar, el pez pipa, el dragón de agua o el dragón de mar foliado, está en peligro crítico de desaparición, amenazado o expuesto a algún tipo de riesgo.
Así lo ha expuesto este jueves en la inauguración del Congreso Internacional para la Conservación de Signátidos el director científico marino de la Fundación Loro Parque, Martin Böye, quien ha reivindicado por ello el papel que cumplen «los acuarios en la conservación» de estas especies.
«En los acuarios estamos preparados para este tipo de especies críticamente amenazadas. Sabemos cómo conservarlas, cómo mantenerlas y, en un futuro, cómo reintroducirlas en su medio natural«, ha aseverado, según ha informado la organización del congreso en un comunicado.
Esta congreso reúne en el acuario Poema del Mar de Las Palmas de Gran Canaria y en el Centro de Innovación Marino-Marítima de Gran Canaria a una treintena de científicos internacionales de alto nivel que persiguen definir acciones urgentes que protejan a los caballitos de mar.
El rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Lluís Serra, ha recordado en su inauguración que este evento está promovido por la entidad académica a través de su instituto Ecoaqua.
A su juicio, este encuentro científico «viene a demostrar que la ULPGC, a través de un proyecto europeo -Eurosygn- junto a otras organizaciones, está liderando la investigación de los caballitos de mar a nivel global«.
De igual forma, Serra ha destacado que este evento también muestra que la colaboración público-privada ofrece frutos muy importantes en el ámbito científico, no solo para potenciar la actividad investigadora, sino también para que el conocimiento adquirido se transfiera, en general, a toda la sociedad y, en particular, a mejorar la biodiversidad marina.
Los acuarios se preparan para conservar y reintroducir especies críticas
En la primera de las cuatro sesiones plenarias, denominada ‘Revisión del estado global de los signátidos/Proyecto EUROSYNG‘, Nuno Monteiro, coordinador del citado proyecto europeo e investigador del Centro de Investigación en Biodiversidad y Recursos Genéticos (CIBIO) de la Universidad de Oporto (Portugal), especializado en Biología Evolutiva, Ecología y Comportamiento Animal, ha aseverado que «aún estamos lejos de saber mucho de estos peces«.
«Tenemos que aprender un poco más de estas especies» porque así «aprendemos un poco más sobre sus hábitats, sobre la forma en la que funcionan los ecosistemas en los que habitan. Con ese conocimiento, no sólo podremos salvar a los caballitos de mar o al pez pipa, salvaremos también su modo de vida, el funcionamiento de sus ecosistemas, especialmente en este momento en el que todo está cambiando muy, muy rápido«, ha resaltado.
La ciencia internacional pide acciones urgentes y coordinadas
El especialista ha subrayado que estos peces «son buques insignias en el medio marino, especies muy carismáticas que viven en hábitats muy amenazados que corresponden a una gran parte de los océanos«, por lo que «si preservas a los signátidos estás preservando indirectamente una buena parte de los mares de todo el mundo«.
Monteiro ha alertado de que «el cambio climático, pero también la contaminación, la remodelación de las zonas costeras y la sobrepesca están contribuyendo a una gran pérdida de biodiversidad«, a lo que ha sumado el hecho de que «la cobertura actual de áreas protegidas no está destinada en muchos casos a los hábitats de estos animales marinos: solo un tercio de sus áreas de influencia está protegido«. Seguir leyendo en NATURALEZA.



















