ClientEarth y Oceana han decidido llevar nuevamente ante los tribunales al Gobierno español, por permitir la práctica de actividades de pesca de arrastre en espacios marinos protegidos.
Las organizaciones medioambientales están iniciando acciones legales contra España por emitir nuevas licencias de pesca de forma repetida y a pesar de anteriores demandas, permitiendo la práctica de esta actividad en Áreas Marinas Protegidas.
Las ONG ya han advertido de que los compromisos internacionales que tiene el país para la protección del océano carecen de sentido si se continúa permitiendo que la pesca de arrastre destruya santuarios marinos
España vuelve a ser demandada por permitir pesca de arrastre en zonas protegidas
ClientEarth y Oceana han vuelto a demandar al Gobierno español por permitir sistemáticamente la pesca de arrastre en zonas del océano designadas como Áreas Marinas Protegidas (AMP).
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación español, con el ministro Luis Planas al frente, emite anualmente licencias de pesca que permiten el arrastre en AMPs, sin evaluar los impactos sobre hábitats y especies marinas, tal y como exige la ley, y en el caso del Mediterráneo, incluso en espacios donde la actividad está prohibida por normas europeas.
Esto permite a los buques pescar de forma destructiva en fondos marinos vulnerables, hogar de especies sensibles y ecosistemas únicos y hábitats esenciales para sostener los recursos pesqueros y mitigar el cambio climático.
Según Francesco Maletto, abogado especializado en conservación marina de ClientEarth: “Estas zonas se llaman Áreas Marinas Protegidas por una razón: deberían estar a salvo de prácticas destructivas. Sin embargo, España sigue permitiendo sistemáticamente el arrastre de fondo en ellas, en claro incumplimiento de las leyes de conservación nacionales y europeas.”
La ley exige evaluar impactos, pero España sigue sin hacerlo
Michael Sealey, asesor político de Oceana en Europa, afirma: “Resulta contradictorio que el Ministerio de Pesca no esté haciendo todo lo posible para impedir la pesca destructiva en Áreas Marinas Protegidas, cuando la ciencia ha demostrado que, si se gestionan adecuadamente, son herramientas excelentes para apoyar la pesca sostenible. Es hora de que el ministro Luis Planas actúe y deje de mirar hacia otro lado ante esta realidad.”
ClientEarth y Oceana presentaron en octubre de 2024 la primera demanda contra el Ministerio relacionada con este asunto. Sin embargo, un año después, se siguen emitiendo nuevas licencias, aun sin garantizar que estas actividades pesqueras no comprometan la integridad de los espacios marinos ni los hábitats vulnerables que se supone deben proteger.
España se ha comprometido a proteger el 30% de sus aguas para 2030 y el 10% bajo protección estricta como parte de sus objetivos internacionales en biodiversidad. No obstante, estos no podrán cumplirse sin una gestión pesquera adecuada y mientras se siga permitiendo de forma sistemática la pesca de arrastre en áreas protegidas.
De hecho, España tiene hasta junio del próximo año para presentar planes de gestión adecuados para su red Natura 2000 y, sin restricciones pesqueras en estas AMPs, el país no cumplirá sus metas.
Europa ya exige prohibir el arrastre en todas las AMPs
La pesca de arrastre es una de las prácticas más destructivas para el océano, ya que consiste en desplazar pesadas redes por el fondo, destruyendo todo a su paso, alterando los sedimentos e interrumpiendo la capacidad del mar de actuar como sumidero de carbono.
Esto pone en peligro hábitats como praderas marinas, arrecifes de coral de aguas frías y fondos de esponjas, vitales para la biodiversidad marina, ya que sostienen a muchos organismos marinos, además de servir de zonas de alimentación para ballenas, delfines, tiburones, tortugas y meros.
Con la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030, que exige a los Estados miembros proteger eficazmente sus aguas, la continua concesión de licencias para la pesca de arrastre en AMPs por parte de España establece un precedente dañino. Seguir leyendo en ECOticias.com



















