La verdad incómoda de la pesca de arrastre en el Mediterráneo: flotas sin beneficios que siguen cobrando millones en ayudas

Publicado el: 19 de noviembre de 2025 a las 09:42
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informe de Oceana sobre la pesca de arrastre en el Mediterráneo

Un nuevo informe ha evidenciado un panorama desolador de la pesca de arrastre de fondo en el Mediterráneo occidental, donde demasiados buques siguen pescando en poblaciones crónicamente sobreexplotadas, dejando a gran parte de la flota económicamente inviable, a pesar de años de subvenciones públicas.

El análisis, encargado por la organización de conservación marina Oceana, insta a los ministerios de pesca de Francia, Italia y España a un cambio estratégico de rumbo.



Su mensaje principal es que resulta imprescindible reducir la flota pesquera, recuperar las poblaciones de peces mermadas y redirigir los fondos públicos destinados a la pesca de arrastre no rentable- Estos son pasos esenciales para conseguir una pesca sostenible, real y eficiente.

Pesca de arrastre en el Mediterráneo: un sector hundido pese a las ayudas públicas

Muchos buques que se dedican a la pesca de arrastre de fondo que operan en el Mediterráneo occidental, sobre todo de Francia e Italia, aunque también algunos de España, tienen dificultades de rentabilidad debido a la competencia y la sobrepesca en esas aguas, según un informe encargado por la organización ambientalista Oceana, publicado este martes.



La organización insta a Francia, Italia y España a adoptar «un cambio estratégico para abordar el exceso de capacidad, restaurar las poblaciones pesqueras y redirigir los fondos públicos, dejando de subvencionar a operadores no rentables y apoyando en su lugar a quienes practican una pesca más selectiva y sostenible».

El informe se refiere en particular al Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental (PMPO-Med Occidental), adoptado en 2019 para garantizar la explotación sostenible de las principales especies demersales en el Mediterráneo occidental.

El Plan Plurianual del Mediterráneo occidental no logra frenar el declive económico

El plan, que cubre las aguas mediterráneas de Francia, Italia (costa oeste) y España, abarca seis importantes especies demersales: la gamba roja, la gamba de altura, el langostino moruno, la merluza europea, la cigala y el salmonete de fango. Además, promueve la eliminación de los descartes y la adopción de una gestión ecosistémica.

Según el informe, la aplicación del plan se ha topado con importantes desafíos y consecuencias económicas para las flotas arrastreras de la región.

Asimismo, las flotas se han visto afectadas en los últimos años, aparte de por ese plan, por la pandemia de covid en 2020 y la volatilidad de los mercados energéticos desencadenada por la invasión rusa de Ucrania, que trastocaron las cadenas de suministro, redujeron la demanda (en particular en el sector de la hostelería) e incrementaron de forma drástica los costes de explotación.

Barcos de pesca de arrastre franceses e italianos: años operando con rentabilidades negativas

El análisis de diez segmentos arrastreros diferentes de Francia, Italia y España revela un «patrón preocupante» observado tanto antes como después de la aplicación del plan para el Mediterráneo: la mayoría de los segmentos de flota deben lidiar con márgenes de beneficios bajos o negativos, un retorno sobre la inversión insuficiente y una resiliencia económica en declive.

Solo los barcos de pesca de arrastre españoles por debajo de los 12 metros de eslora y de entre 12 y 18 metros, y los arrastreros italianos de entre 12 y 18 metros han logrado de forma consistente márgenes de beneficios superiores al umbral del 10 % que se considera necesario para la viabilidad a largo plazo, según el mismo estudio.

Los grandes barcos de pesca de arrastre franceses (por encima de los 24 m de eslora) y los arrastreros italianos por debajo de los 12 metros «llevan años sin ser rentables».

El resto, sobre todo los arrastreros franceses de mayor tamaño (por encima de los 24 metros) y varios segmentos italianos, han tenido «una falta crónica de rentabilidad», algunos durante al menos una década, incluso antes de que existiera el plan.

Aunque los subsidios públicos han aportado un alivio temporal, «no han paliado los retos económicos estructurales subyacentes», indicó Oceana en un comunicado.

Se ha observado que los grandes barcos de pesca de arrastre franceses y los pequeños arrastreros italianos han sido persistentemente deficitarios durante años y la gran mayoría subsiste gracias a las subvenciones públicas.

Incluso mientras el Plan de Acción para la Conservación de la Pesca del Mediterráneo Occidental (PAPM) busca recuperar las poblaciones de peces, las flotas siguen compitiendo por poblaciones ya mermadas. El resultado es un círculo vicioso en el que el deterioro ecológico y la fragilidad económica se retroalimentan. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE

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Sandra M.G.

Redactora de ECOticias.com desde hace más de 10 años, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.