¿Cómo ordenar tu frigorífico correctamente y ahorrar energía?

Publicado el: 25 de febrero de 2026 a las 11:49
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Cómo ordenar tu frigorífico correctamente colocando cada alimento en su balda

Saber cómo ordenar tu frigorífico correctamente marca la diferencia entre desperdiciar comida o conservarla en perfecto estado durante más tiempo. No todas las baldas enfrían igual y colocar cada alimento en su zona adecuada evita que se estropee antes de tiempo.

Además, una buena organización reduce el consumo energético, ya que abrirás la puerta menos tiempo y evitarás cambios bruscos de temperatura. Orden, ahorro y seguridad alimentaria van de la mano.



¿Cómo ordenar tu frigorífico correctamente para conservar mejor los alimentos?

Colocar cada alimento en su zona adecuada mejora la conservación, reduce el consumo eléctrico y alarga la vida útil del electrodoméstico.

El refrigerador tiene diferentes zonas de temperatura. Colocar los alimentos correctamente ayuda a que duren más y previene la contaminación. Cada estante y cajón tiene una función específica según la cantidad de frío que necesiten los alimentos.

Los estantes superiores y la puerta son las zonas más cálidas. Guarde allí las sobras, las comidas preparadas, las bebidas, los huevos, las salsas y las mermeladas. Los estantes centrales son ideales para lácteos, embutidos y productos envasados ​​abiertos.



¿Qué colocar en cada balda y en la puerta?

Cuanto más tiempo tengas la puerta del frigo abierta más consumirá y la fluctuación de la temperatura de dentro será mayor perjudicando a la conservación de los alimentos.

Por eso es importante que sepas cómo ordenar el frigo. Te damos algunos consejos para ordenar la nevera y organizar adecuadamente tu frigo y los cajones del congelador. Los alimentos se conservarán mejor, tu frigorífico durará más y ahorrarás energía porque lo encontrarás todo antes, y evitarás tener mucho tiempo abierta la nevera.

El frigorífico se divide en varias partes o compartimentos y no todas tienen la misma temperatura. Colocar cada alimento en su zona adecuada es clave para evitar que se estropee antes de tiempo y en cada zona se guarda un tipo de alimento diferente: puerta, baldas (superiores, intermedias e inferiores), cajones o cajones especiales de 0 grados.

Baldas superiores y puerta

Es la zona menos fría. Aquí deberás colocar los alimentos que menos frío necesitan, puedes guardar:

  • Sobras de comida cocinada
  • Platos preparados
  • Bebidas
  • Huevos
  • Salsas y mermeladas abiertas

Baldas intermedias

Esta zona de la nevera es muy adecuada para:

  • Lácteos (yogures, quesos frescos, leche abierta)
  • Embutidos cocidos
  • Productos envasados abiertos

Baldas inferiores

Este es el punto más frío por lo que en él deberemos poner perecederos, en especial productos frescos, colocándolos en recipientes cerrados para evitar la contaminación cruzada:

  • Carne cruda
  • Pescado
  • Marisco fresco

Este tipo de alimentos también pueden colocarse en el cajón especial 0 grados, si es que tu frigorífico cuenta con esa opción. Estos compartimentos especiales pueden mantener una temperatura y un grado de humedad independiente del resto. Estos cajones son muy buenos para la conservación de carne y pescado.

Cajones

Suelen tener mayor temperatura y control de la humedad. Por ellos y por estar separados del resto es el mejor lugar para colocar las frutas y verduras y hortalizas

Alimentos que no deben ir en la nevera

Hay algunos alimentos que  no deberían guardarse en la nevera, sino que es mejor conservarlos fuera:

  • Pan, pan de molde y bollería. Cogen olores de otros alimentos y la humedad afecta a su textura y los estropean más rápido. Es mejor congelar el pan para conservarlo hasta 3 meses.
  • Miel. Se debe conservar en la despensa en un bote bien cerrado para que no entre el aire. El frío altera su textura.
  • Aceite. se solidifica.
  • Chocolate. Lo ideal es que lo conserves en una despensa fresca para no alterar su aroma y sabor.
  • Café y especias. Mejor en la despensa, pues se deterioran por la humedad.
  • Queso curado. No es necesario, sobre todo si están enteros, el frío los reseca, agrieta y hace que pierdan propiedades y sabor.

Tampoco todas las frutas y verduras necesitan frío: patatas, ajo y cebollas están mejor fuera, y productos como los pimientos y el tomate pueden ver alteradas sus propiedades.

Embutidos y fiambres

Uno de los alimentos que más dudas nos crea a la hora de guardarlo en la nevera son los embutidos. Te damos algunos consejos para que se conserven de la mejor forma posible:

  • Para embutidos cocidos (jamón cocido, pavo…), se recomienda que se guarden en la nevera en una fiambrera u otro recipiente hermético. Si están en lonchas, lo mejor es guardarlos apilados unos encima de otros y envueltos en film transparente.
  • Para los embutidos curados, lo recomendable es mantenerlos fuera de la nevera en un lugar fresco (15-20ºC) y oscuro, colgados boca abajo. Si está empezado, tapa con un poco de film transparente la parte abierta. Si las temperaturas fuesen muy elevadas, se podrían meter en la nevera, pero conviene atemperarlos antes de consumirlos. Para el jamón serrano, es recomendable cubrir con trozos de corteza la zona del corte para protegerla.

¿Cómo organizar el congelador a -18 ºC?

Los alimentos que se guardan en el congelador deben introducirse previamente dentro de un recipiente hermético o de bolsas de plástico bien cerradas, indicando el contenido y la fecha de congelación.

Cada cierto tiempo es conveniente descongelar el frigorífico aunque ya hay muchos electrodomésticos con sistema no frost para no descongelarlo manualmente. La temperatura recomendada es de -18ºC.

Alimentos que no debes congelar

  • Leche y yogures, pueden producirse alteraciones en sus grasas y ser perjudicial para la salud.
  • Patata: pierde su sabor y su textura se vuelve harinosa.
  • Verduras para comer en crudo. Al contrario que las que se van a cocinar después de ser congeladas, las que se comen en crudo no soportan bien la congelación.
  • Huevos enteros.
  • Frutas. La mayoría de las frutas no quedan muy bien al ser descongeladas, las excepciones son las fresas, los frutos rojos y el plátano.

Hay algunos alimentos que se pueden congelar, pero no es lo más recomendable: es el caso de pastas y arroces cocinados o de los quesos. En cuanto a los mariscos, algunos se congelan en crudo (almejas y bivalvos, gambas, langostinos…) o después de cocerlos (centollos, nécoras y similares). Las ostras y los percebes es mejor no congelarlos.

Consejos para que tu frigorífico dure más y consuma menos

¿Sabes cómo sacar el máximo provecho de tu frigo y conseguir que te dure más? Aquí van unos cuantos consejos para que los alimentos se conserven mejor y ahorres energía.

Limpia el interior con regularidad.

  • Mantén la temperatura recomendada: 5ºC para el frigo (3ºC en verano) y de –18ºC para el congelador.
  • Evita sobrecargarlo, porque guardes demasiados alimentos en su interior, o porque haya una mala ventilación trasera o para que no se amontone mucha capa de hielo.
  • No metas comida caliente en el frigorífico, ya que subirá mucho la temperatura en el interior. Es mejor dejar que se enfríe fuera primero.
  • Descongela los productos en la nevera. De esta manera aprovecharás el frío del producto congelado.
  • Evita mantener la puerta abierta más tiempo del necesario: tenerlo bien ordenado te ayudará a encontrar todo a la primera y evitar pérdidas innecesarias de frío.

El estante inferior es la parte más fría. Guarde allí la carne cruda, el pescado y el marisco en recipientes herméticos para evitar la contaminación cruzada y la intoxicación. Las frutas y verduras deben guardarse en los cajones, donde la humedad se controla mejor.

Algunos alimentos deben permanecer fuera del refrigerador, como el pan, la miel, el aceite, el chocolate, el café, las patatas, la cebolla y el ajo. El congelador debe estar a -18 °C, utilizando recipientes herméticos y etiquetando el contenido claramente. Seguir leyendo en SOSTENIBILIDAD.

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