La degradación del suelo afecta a 1.600 millones de personas y ya no es una advertencia técnica: es una bomba silenciosa que erosiona cosechas, expulsa comunidades y multiplica la inseguridad alimentaria en todo el planeta. La FAO ha puesto cifras al colapso de la tierra productiva y el dato es devastador.
Desde Cartagena de Indias, el economista jefe del organismo, Máximo Torero, lanzó una alerta global: sin derechos de tenencia seguros, sin inversión en restauración y sin políticas firmes, el mundo camina hacia un déficit agrícola histórico que podría duplicar la superficie de la India en apenas 25 años.
La degradación del suelo incluye procesos como la erosión, la salinización, la compactación, la pérdida de materia orgánica y la desertificación. Estas alteraciones reducen la capacidad del terreno para producir alimentos, retener agua y almacenar carbono.
Entre las principales causas se encuentran la deforestación, la sobreexplotación agrícola, el uso intensivo de agroquímicos, el sobrepastoreo y el impacto del cambio climático, que intensifica sequías e inundaciones.
La degradación del suelo afecta a 1.600 millones de personas y agrava la crisis alimentaria mundial
La FAO alerta desde Cartagena que la pérdida de tierras fértiles, la inseguridad en la tenencia y la desigualdad agraria pueden provocar un déficit agrícola equivalente al doble del tamaño de la India antes de 2050.
El economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Máximo Torero, advirtió este martes que la degradación del suelo afecta zonas donde viven 1.600 millones de personas.
«Actualmente la degradación del suelo afecta zonas donde viven 1.600 millones de personas y la productividad agrícola disminuye. A nivel mundial, sólo el 35 % de la tierra está formalmente documentada», expresó Torero durante la inauguración de la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20, sigla en inglés) en Cartagena de Indias.
Más de 1.100 millones viven con miedo a perder sus tierras
El economista jefe de la FAO añadió que «más de 1.100 millones de personas (cerca del 23 % de la población adulta mundial) se sienten inseguras respecto a su derecho de tenencia y consideran probable perderlas en los próximos años».
«Esa inseguridad desincentiva la inversión en la restauración del suelos, gestión del agua, y las prácticas sostenibles y limita el acceso al crédito, a los seguros y a otros servicios financieros, es decir esta seguridad no es aceptable hoy en día», añadió Torero.
Las mujeres poseen apenas el 15 % de la tierra agrícola
En ese sentido, el experto manifestó que las brechas «son aún más profundas para las mujeres» porque son la mitad «de los pequeños productores, pero poseen apenas el 15 % de la tierra agrícola».
«La combinación de acceso limitado a la tierra y los servicios productivos han reforzado ciclos de baja productividad y mayor vulnerabilidad. Fortalecer y hacer cumplir los derechos legítimos de tenencia, incluyendo los basados en normas tradicionales, es por tanto una condición esencial para la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la estabilidad social». agregó.
La reunión de Cartagena, convocada por la FAO y el Gobierno colombiano, debatirá durante cinco días el acceso a la tierra y su tenencia segura, el uso sostenible del suelo, el ordenamiento territorial y el fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios.
Este encuentro se celebra veinte años después de la primera reunión de ICARRD, que tuvo lugar en Porto Alegre (Brasil) en marzo de 2006 y que puso en el centro del debate internacional el derecho de los campesinos a la tenencia de la tierra para combatir una desigualdad estructural.
Recuperar el 10 % de tierras degradadas podría alimentar a 154 millones
Las brechas «son aún más profundas para las mujeres» porque son la mitad «de los pequeños productores, pero poseen apenas el 15 % de la tierra agrícola».
Torero manifestó la urgencia de recuperar, al menos, «el 10 % de las tierras de cultivo degradadas» porque eso «permitirá alimentar a 154 millones de personas adicionales cada año«.
«Sin una intervención a 2050, el mundo podría enfrentar un déficit de tierras agrícolas equivalente al doble de tamaño de la India (…) La tenencia segura, sin embargo, no es suficiente por sí sola, debe complementarse con regulación eficaz, incentivos adecuados, acceso a financiamiento y capacidades institucionales sólidas«, añadió.
Frente a este panorama, expertos y organismos internacionales subrayan la urgencia de promover prácticas agrícolas sostenibles, restaurar tierras degradadas y fortalecer políticas públicas que protejan este recurso esencial para garantizar la seguridad alimentaria y el bienestar global. Seguir leyendo en MEDIO AMBIENTE.


















