El extraño espectáculo en una cascada de Brasil donde miles de bagres suben por la roca como si fuera una pared

Publicado el: 8 de enero de 2026 a las 11:02
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Bagre abejorro (Rhyacoglanis paranensis) sobre una roca en un río de Brasil

En el interior de Brasil, un río tranquilo se convirtió durante unas horas en una pared de escamas naranjas y negras. Miles de diminutos bagres abejorro Rhyacoglanis paranensis fueron grabados trepando por las rocas de la cascada do Sossego, en el río Aquidauana, en el estado de Mato Grosso do Sul. Es la primera vez que se documenta una agregación masiva y un comportamiento de escalada en esta especie, según un estudio recién publicado en la revista Journal of Fish Biology.

El episodio ocurrió en noviembre de 2024, a pocos metros de una base de la Policía Militar Ambiental. Fueron los propios agentes quienes, al ver la extraña alfombra de peces pegada a la roca, avisaron a un equipo de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul y del Bioparque Pantanal. Los investigadores llegaron al lugar y pasaron unas veinte horas observando y filmando la escena.



Bajo la luz tenue del atardecer y ya entrada la noche, los bagres se concentraban primero en pequeños charcos junto a la base de la cascada. Después comenzaban a moverse río arriba, buscando finas láminas de agua sobre la pared. Abrían sus aletas como si fueran ventosas, se contoneaban unos milímetros y volvían a fijarse, avanzando poco a poco incluso por tramos casi verticales. En las zonas más planas la aglomeración era tan grande que los científicos vieron peces literalmente unos encima de otros, usando al resto del grupo como escalera viva.

Rhyacoglanis paranensis pertenece a una familia de pequeños peces gato neotropicales conocidos como bagres abejorro por sus llamativas bandas naranjas y negras. A pesar de estar repartidos por varias cuencas sudamericanas, estos animales son raros y difícilmente se ven en libertad, en gran medida porque viven en rápidos y zonas de fuerte corriente. Las campañas de muestreo habituales suelen encontrar ejemplares sueltos, casi siempre uno a uno. La propia autora principal del trabajo, Manoela Maria Ferreira Marinho, reconoce que la escena la dejó sin palabras. Según explica, la especie es rara y los científicos suelen encontrarla “una por una” y fue “increíble verlas fuera del agua, desprotegidas, trepando rocas enormes”.



¿Por qué arriesgar tanto para subir una cascada que puede alcanzar hasta cuatro metros de altura si apenas miden unos pocos centímetros? Estos bagres no estaban buscando comida. Los análisis de los ejemplares capturados muestran estómagos vacíos y la mayoría eran adultos maduros, lo que apunta a una migración reproductora río arriba, algo similar a lo que hacen los salmones en otras partes del mundo. Los autores señalan que todavía quedan preguntas abiertas, pero la hipótesis principal es que el objetivo era llegar a zonas más tranquilas y seguras para desovar.

No estaban solos. En los vídeos también aparecen otras tres especies de peces trepando por las mismas paredes húmedas, entre ellas loricáridos como Hypostomus khimaera y ancistrus, todos empujando en la misma dirección río arriba. Este tipo de movimientos migratorios en peces pequeños sigue siendo en buena parte un misterio. Ocurren en momentos muy concretos, a menudo de noche y bajo condiciones ambientales específicas, de modo que es fácil que pasen desapercibidos incluso en ríos donde la gente pesca o se baña a diario.

El nuevo trabajo va más allá de la anécdota curiosa. En su resumen, el equipo subraya que observaciones de campo como esta son clave para entender el papel ecológico de los pequeños peces migratorios y para planificar su conservación, sobre todo en un contexto de fragmentación de hábitats y construcción de presas que pueden cortar rutas enteras de migración. En Sudamérica estos peces de cuerpo pequeño representan buena parte de la fauna nativa de agua dulce, pero reciben mucha menos atención que los grandes peces comerciales, pese a que sostienen cadenas tróficas y ayudan a mantener los ríos sanos.

Detrás de las imágenes virales de miles de peces pegados a una cascada hay un recordatorio muy directo de lo poco que sabemos sobre lo que ocurre bajo la superficie de los ríos que abastecen nuestros grifos y nuestros campos. Cuando se levanta una presa, se altera un cauce o se contamina un tramo de río, no solo se afecta a los grandes peces que vemos en el mercado. También se ponen en riesgo estas migraciones discretas de especies diminutas que, como el bagre abejorro, dependen de ríos conectados para completar su ciclo de vida. Y eso se nota.

El estudio científico completo ha sido publicado en la revista Journal of Fish Biology y se puede consultar en Bumblebee on the rocks, Massive aggregation, migratory and climbing behaviour of a small Neotropical catfish.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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