España necesita un pacto de Estado contra los incendios forestales. Este es el reclamo urgente frente a la destructiva oleada de fuego que asola al país. Tras superar las 100.000 hectáreas devoradas por las llamas, los ambientalistas exigen a las administraciones trascender las disputas políticas y priorizar la prevención territorial.
El país acumula cerca de una treintena de grandes fuegos en lo que va de año, sobrepasando ampliamente los promedios habituales. Aunque las brigadas sofocan con eficacia la mayoría de los focos, el sistema continúa invirtiendo principalmente en extinción y no en prevención.
El abandono rural, las sequías extremas y la proliferación de urbanizaciones limítrofes con bosques agravan este problema. Además, la coincidencia simultánea de focos en varias regiones sobrecarga los medios aéreos y complica extraordinariamente las labores de evacuación y combate a las llamas.
Los expertos proponen intervenir anualmente sobre el 1% de la superficie boscosa mediante prácticas de pastoreo extensivo y quemas controladas. Garantizar una financiación plurianual y restaurar el medio ambiente rural resultará fundamental para reducir la carga de vegetación seca frente al incesante efecto del calentamiento global.
España necesita un pacto de Estado contra los incendios forestales de forma urgente
España necesita un pacto de Estado contra los incendios forestales. Esa es la petición lanzada por organizaciones ecologistas ante una campaña que ya supera las 100.000 hectáreas quemadas y acumula 29 grandes incendios forestales (GIF), una cifra que rebasa la media anual cuando todavía queda por delante el periodo de mayor riesgo del verano.
Las entidades consideran que la gravedad de la situación exige superar las diferencias políticas y alcanzar un acuerdo estatal que permita reforzar la prevención, mejorar la coordinación entre administraciones y adaptar el territorio a una realidad marcada por el cambio climático.
España necesita un pacto de Estado contra los incendios forestales para priorizar la prevención
Los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) reflejan la magnitud de la campaña. Hasta julio se han registrado más de 5.000 incendios, con una superficie afectada superior a las 100.000 hectáreas.
De ellos, 29 han sido grandes incendios forestales, aquellos que superan las 500 hectáreas, cuando la media anual en España se sitúa en torno a 23 GIF.
Aunque los equipos de extinción logran controlar el 68 % de los incendios antes de que superen una hectárea, las organizaciones alertan de que el sistema continúa centrando la mayor parte de los recursos en apagar el fuego una vez iniciado, mientras la prevención sigue recibiendo una inversión mucho menor.
El cambio climático agrava un problema cada vez más complejo
Las organizaciones recuerdan que los grandes incendios actuales responden a la combinación de varios factores que actúan simultáneamente.
Las olas de calor, las sequías prolongadas y las temperaturas extremas secan la vegetación durante más tiempo, mientras el abandono del medio rural favorece la acumulación continua de combustible vegetal.
A ello se suma la expansión de urbanizaciones y viviendas en contacto directo con terrenos forestales, lo que convierte muchos incendios en auténticas emergencias de protección civil donde la prioridad pasa a ser la evacuación de personas y la defensa de viviendas.
La simultaneidad de los incendios dificulta la respuesta
Uno de los aspectos que más preocupa es la aparición de varios grandes incendios al mismo tiempo en diferentes comunidades autónomas.
Cuando coinciden numerosos focos importantes, los medios terrestres y aéreos deben repartirse entre distintos territorios, reduciendo la capacidad de actuar con rapidez durante las primeras horas del incendio.
Las organizaciones consideran que este nuevo escenario obliga a replantear completamente la estrategia frente al fuego y a entender los incendios forestales como un problema de seguridad y protección civil, además de ambiental.
Las organizaciones proponen gestionar el 1 % de la superficie forestal cada año
El acuerdo estatal que reclaman incluye una batería de medidas orientadas a reducir el riesgo antes de que se produzcan los incendios.
Entre ellas destacan la aplicación completa del Real Decreto 716/2025, la identificación de zonas de alto riesgo, el impulso de quemas prescritas, la restauración ecológica y la elaboración de planes de autoprotección en municipios situados en la interfaz urbano-forestal.
Además, proponen gestionar cada año al menos el 1 % de la superficie forestal nacional, unas 260.000 hectáreas, recuperando mosaicos agroforestales, fomentando la ganadería extensiva y apoyando actividades económicas que reduzcan la acumulación de combustible vegetal.
La cooperación política será clave para reducir el riesgo
Las organizaciones valoran positivamente la coordinación entre el Gobierno y las comunidades autónomas durante la actual campaña, así como el despliegue de medios de extinción y apoyo a las zonas afectadas.
Sin embargo, consideran insuficiente limitar la respuesta a la gestión de las emergencias y reclaman una financiación plurianual estable, indicadores comunes y una planificación compartida entre el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos.
A su juicio, el debate sobre la adaptación del territorio no puede posponerse una vez más cuando finalice la campaña estival, ya que los incendios extremos serán cada vez más frecuentes bajo el actual escenario de cambio climático.
El Pacto de Estado contra el fuego debe ser perentorio
La petición de un pacto de Estado contra los incendios forestales llega en uno de los veranos más complicados de los últimos años. Con más de 100.000 hectáreas quemadas y un número de grandes incendios superior a la media anual, las organizaciones insisten en que la prevención debe convertirse en el eje central de la política forestal.
Mientras continúa la campaña de alto riesgo, la prioridad sigue siendo proteger a la población y colaborar con los servicios de emergencia. Pero, una vez extinguidos los incendios, el reto será transformar esa respuesta inmediata en una estrategia permanente capaz de hacer frente a un problema que ya está profundamente condicionado por el cambio climático.
España necesita un pacto de Estado contra los incendios forestales en 15 segundos
¿Por qué España necesita un pacto de Estado contra los incendios forestales?
Porque las organizaciones consideran que el aumento de los grandes incendios exige una estrategia común basada en la prevención, la gestión del territorio y la coordinación entre administraciones.
¿Cuántas hectáreas han ardido en España en 2026?
Según los últimos datos del MITECO, hasta julio se han quemado más de 100.000 hectáreas en más de 5.000 incendios forestales.
¿Cuántos grandes incendios forestales se han registrado este año?
Hasta el momento se han contabilizado 29 grandes incendios forestales, superando la media anual de 23 registrada habitualmente en España.
¿Qué medidas proponen las organizaciones ecologistas?
Plantean gestionar cada año al menos el 1 % de la superficie forestal, reforzar la prevención, recuperar mosaicos agroforestales, apoyar la ganadería extensiva, aplicar quemas prescritas y mejorar la coordinación entre administraciones.



