Un equipo franco egipcio ha extraído del puerto de Alejandría (Egipto) 22 de los bloques más grandes asociados al Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Entre las piezas recuperadas figuran dinteles y montantes de la puerta monumental, el umbral y grandes losas del basamento, con un peso estimado entre 70 y 80 toneladas por bloque.
La operación no busca levantar de nuevo el monumento en piedra, sino algo más propio de la ingeniería contemporánea. Escanear, modelizar y recomponer. Tras el tratamiento fotogramétrico, los bloques se enviarán a un equipo de ingenieros voluntarios para encajarlos en un gemelo digitalque permita probar hipótesis sobre cómo se construyó el faro y por qué colapsó.
El hallazgo incluye, además, un elemento inesperado. Los arqueólogos han identificado piezas de un pilono con puerta de estilo egipcio y técnica griega, un componente que no estaba bien documentado en la lectura tradicional de las ruinas sumergidas. Esa mezcla de lenguajes arquitectónicos refuerza la idea de que el faro fue también un escaparate político y cultural del Mediterráneo helenístico.
La intervención se enmarca en el programa PHAROS, liderado por el CNRS y desarrollado bajo la autoridad del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, con el apoyo de la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo declarado es construir un modelo virtual navegable que “restituya” la maravilla desaparecida, pieza a pieza, como si fuera un gran puzle arqueológico.
La clave del enfoque es metodológica. En lugar de limitarse a catalogar restos, el proyecto pretende convertir el yacimiento en un laboratorio donde contrastar fuentes materiales con textos e iconografía, un giro que el propio Centre d’Études Alexandrines vincula al salto digital iniciado en 2009 y consolidado con el lanzamiento del proyecto en 2022.
Quedan incógnitas relevantes (y el proyecto las asume) como la configuración final de ciertos tramos, la secuencia exacta de derrumbes o el grado de expolio posterior. Lo que sí cambia desde ahora es la escala de evidencia disponible (bloques de acceso y basamento) para discutir la arquitectura real del faro con menos conjetura y más geometría.


















