Informe PNUMA GEO-7 pide transformar economías para salvar el planeta

Publicado el: 15 de enero de 2026 a las 11:43
Síguenos
informe PNUMA GEO-7 crisis ambiental global

Cuando se publicó a finales del año pasado, el informe PNUMA GEO-7 lanzó una advertencia clara: la humanidad está empujando a la Tierra hacia un punto de quiebre ambiental con graves consecuencias para la salud, la economía y la estabilidad global.

Sin embargo, la séptima edición de la Perspectiva del Medio Ambiente Mundial, elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, subraya que todavía es posible cambiar de rumbo.



Una triple crisis planetaria que implica un cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación está degradando la naturaleza, advierte GEO siete e insta a la restauración, la expansión, el uso sostenible de los recursos, la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza, la ecologización y el desarrollo de biorrecursos.

Informe PNUMA GEO-7 propone transformar cinco sistemas clave

El informe PNUMA GEO-7 asegura que aún es posible evitar el colapso ambiental si se transforman cinco sistemas clave de la economía global.

Cuando se publicó, a fines del año pasado, la séptima edición de Perspectiva del Medio Ambiente Mundial (GEO-7, por su sigla en inglés) —un extenso informe sobre el estado del mundo natural— sus advertencias fueron contundentes.



La humanidad está llevando a la Tierra a un punto de quiebre ambiental, advirtieron las y los autores del informe, con consecuencias potencialmente graves para todo, desde la salud humana hasta la economía mundial.

Pero el GEO-7, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), afirma que no es demasiado tarde para que la humanidad cambie de rumbo. En sus páginas hay una receta para un planeta más saludable que se centra en transformar cinco sistemas clave: económico y financiero; materiales y desechos; energía; alimentos; y el medio ambiente.

Estas reformas tendrían una serie de ventajas, señalan las y los autores del GEO-7. Para 2050, podrían evitar 9 millones de muertes prematuras, sacar a 100 millones de personas de la pobreza y brindar alivio contra la desnutrición a 200 millones de personas. También podrían generar beneficios económicos anuales por US$ 100 billones para finales de siglo.

Reconstruir estos cinco sistemas requerirá un esfuerzo integral de toda y cada instancia en cada gobierno, y de la sociedad en su totalidad, como nunca antes se ha visto”, afirma Maarten Kappelle, Líder de Servicio en la Oficina de Ciencia del PNUMA. “Pero eso es absolutamente vital si queremos construir un planeta mejor, más justo y más sostenible”.

Superar el PIB como único indicador de bienestar

Durante décadas, las naciones han confiado en el producto interno bruto (PIB) como barómetro de su riqueza. Pero el PIB no toma en cuenta aspectos importantes, como las consecuencias financieras a largo plazo de la degradación ambiental.

Por eso el GEO-7 sostiene que los países deberían adoptar una visión más amplia de su bienestar fiscal. Una manera de hacerlo es mediante la llamada contabilidad del capital natural, que asigna un valor monetario a los recursos y servicios que brinda la naturaleza.

Este tipo de medición puede ofrecer a las naciones una imagen más real de su riqueza, ayudándolas a tomar decisiones que sean mejores para el medio ambiente y para sus finanzas. 

Reformar incentivos económicos que dañan el planeta

Actualmente, el sistema económico global recompensa con demasiada frecuencia prácticas que dañan el planeta, señalan las y los autores del GEO-7.

Para cambiar eso, recomiendan varias acciones, entre ellas redirigir US$ 1,5 billones al año en subsidios gubernamentales perjudiciales para el medio ambiente en los sectores de energía, minería y alimentos.

En algunos casos, los países también deben considerar impuestos sobre bienes y servicios que dañan el medio ambiente. Por ejemplo, la producción de alimentos y energía suele engullir espacios naturales y generar contaminación, pero esos costos no se reflejan en los precios de mercado. Los ingresos de esos impuestos deberían apoyar a las poblaciones más vulnerables.

El informe también insta a los gobiernos a alinear sus presupuestos y políticas económicas con los objetivos de los principales acuerdos ambientales, como el Acuerdo de París. Asimismo, señala que las naciones deberían promover inversiones en tecnología verde, alentar a sus habitantes a tomar decisiones más sostenibles y exigir a las empresas que asuman el costo total del daño que causan al planeta. 

Circularidad para frenar residuos y contaminación

Botellas de plástico, obsoletos aparatos electrónicos, productos químicos peligrosos: muchas partes del mundo están siendo inundadas por la contaminación y los desechos. Por eso, el GEO-7 afirma que es fundamental que las naciones adopten modelos económicos circulares.

Este concepto enfatiza mantener los recursos en uso el mayor tiempo posible mediante el rediseño, la reutilización, la reparación y el reciclaje de lo que ya se ha producido. Para promover la circularidad, los países y las empresas pueden adoptar normas de diseño que hagan que los productos duren más y sean más fáciles de reparar.

Los gobiernos pueden exigir a las empresas que se responsabilicen por el destino de sus productos al final de su vida útil, al tiempo que crean reglas que obliguen a las compañías a divulgar su impacto sobre el mundo natural.

Finalmente, los Estados pueden reformar sus códigos tributarios para incentivar el desarrollo de productos circulares, redirigir subsidios de sectores extractivos hacia iniciativas circulares y colaborar para ampliar los acuerdos internacionales que abordan los desechos y la contaminación.

Al mismo tiempo, las naciones pueden incorporar la circularidad en sus planes escolares de estudio, ofrecer incentivos a las y los consumidores que tomen decisiones más sostenibles e implementar leyes que eliminen gradualmente los productos de corta duración y de un solo uso.

El informe concluye que la circularidad es un habilitador transversal de transformaciones en los sistemas alimentarios, energéticos y de materiales, esencial para alinear los sistemas económicos y financieros con el medio ambiente. 

Energías renovables para evitar el colapso climático

En 2023, poco más del 80 % de la energía mundial provino de la quema de combustibles fósiles, alimentando una crisis climática que ya está provocando sequías, inundaciones, supertormentas y otras calamidades.

Para evitar un colapso climático total, el informe señala que los países deben aumentar la generación de energía renovable, como la eólica y la solar. También deberían electrificar los sectores dominados por combustibles fósiles, como el transporte, y explorar combustibles alternativos, incluyendo el hidrógeno, para las industrias difíciles de electrificar.

Al mismo tiempo, las naciones deben reducir la demanda de energía exigiendo que los edificios sean más eficientes, fomentando que las personas caminen y usen bicicletas con mayor frecuencia, y planificando ciudades relativamente compactas.

Mientras se concretan estas acciones, es importante que los países garanticen que la extracción de los llamados minerales para la transición energética, como los metales pesados utilizados en los paneles solares, se realice de manera que no dañe el medio ambiente ni prive a comunidad alguna de sus derechos. 

Sistemas alimentarios sostenibles y protección de la naturaleza

La forma en que el mundo produce alimentos es insostenible. Impulsa el cambio climático, genera una severa contaminación y devora espacios naturales, lo que provoca pérdida de biodiversidad.

Para cambiar eso, el GEO-7 se centra en cinco aspectos clave.

Primero, las naciones, especialmente las más ricas, deben adoptar dietas más sostenibles, lo que en muchos casos significa comer menos carne y más alimentos de origen vegetal.

Segundo, la agricultura y la ganadería deben volverse más eficientes, usar menos tierra y ser más respetuosas con el medio ambiente, mientras que la pesca debe volverse más sostenible.

Tercero, los gobiernos, las empresas y las y los consumidores deben trabajar conjuntamente para reducir el desperdicio de alimentos, que ejerce una presión innecesaria sobre el planeta.

En cuarto lugar, las naciones deben explorar nuevos tipos de alimentos, como la carne cultivada en laboratorio y novedosos métodos de producción, incluyendo la agricultura vertical, que a menudo tienen una menor huella ambiental.

Finalmente, los países pueden reformar sus sistemas alimentarios, dando prioridad a los productos cultivados localmente y diversificando las cadenas de suministro agroindustriales. 

Minimizar la triple crisis planetaria

Una triple crisis planetaria —de cambio climático; de pérdida de naturaleza, tierras y biodiversidad; y de contaminación y desechos— está erosionando la naturaleza y, en el proceso, amenazando el futuro de miles de millones de personas.

Detener el declive de la naturaleza será crucial para construir un futuro más sostenible, concluyó el GEO-7. Para lograrlo, sus autoras y autores instaron a los países a ampliar sus áreas protegidas, como sus reservas naturales; restaurar los ecosistemas que han sido dañados por el desarrollo; y encontrar formas más sostenibles de gestionar los recursos en tierra y en el mar.

Asimismo, el informe pidió aumentar la implementación de soluciones naturales a los problemas ambientales, como plantar árboles para reducir las temperaturas en ciudades que enfrentan calor extremo debido al cambio climático.

También recomendó que las naciones desarrollen lo que se conoce como biorrecursos, un campo en crecimiento en el que se utilizan materiales provenientes de plantas, animales y otros organismos para generar energía o fabricar productos.

Finalmente, el informe señaló que es importante hacer que la gestión de los recursos compartidos —desde los bosques hasta las pesquerías— sea más transparente y más equitativa. 

El informe identifica cinco sistemas clave que deben transformarse de manera urgente —economía, materiales y residuos, energía, alimentos y protección de la naturaleza— para construir un futuro más justo y sostenible.

De aplicarse estas reformas, el GEO-7 estima que podrían evitarse millones de muertes prematuras, reducir la pobreza y generar enormes beneficios económicos a largo plazo. Seguir leyendo en SOSTENIBILIDAD

Deja un comentario