Madrid aprueba el Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica. La Junta de Gobierno ha dado luz verde definitiva al PAMCA, que amplía de ocho a 24 las zonas tranquilas y refuerza la estrategia contra el ruido urbano.
El Ayuntamiento asegura que desde 2006 la población expuesta a niveles elevados de ruido se ha reducido un 80 %, situando a la capital por debajo de grandes ciudades europeas como París, Berlín o Viena.
Madrid aprueba el Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica y amplía las zonas tranquilas
La capital multiplica por tres sus zonas tranquilas y asegura haber reducido un 80 % la población expuesta a altos niveles de ruido desde 2006.
El plan PAMCA aborda 33 zonas que padecen de alto nivel de ruido, incluyendo avenidas principales y calles concurridas. De forma paralela también busca proteger las zonas tranquilas y los barrios residenciales que experimentan menor exposición acústica.
El plan priorizará los corredores verdes, parques y espacios abiertos, con el objetivo de reducir el ruido urbano. Y para conseguir preservar zonas de tranquilidad, tanto para residentes como para visitantes.
33 puntos conflictivos bajo medidas correctoras
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado de forma definitiva el Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (PAMCA), que consolida a la capital como referente en la protección de sus vecinos frente al ruido y triplica las zonas tranquilas de la ciudad, pasando de ocho en 2009 a 24 en la actualidad.
En la rueda de prensa tras la Junta, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que desde 2006 se ha reducido un 80 % la población expuesta a niveles elevados de ruido, lo que sitúa a Madrid por debajo de otras grandes urbes europeas como Berlín, París o Viena.
Del Retiro a Valdebebas: más espacios de baja exposición sonora
El PAMCA, que incorpora 30 de las 52 alegaciones presentadas, identifica 33 puntos conflictivos donde se desplegarán medidas correctoras, entre ellos la avenida de la Ilustración, el paseo de la Castellana, la M-30 y las calles Bravo Murillo, Velázquez o General Ricardos.
Además, contempla la protección de zonas tranquilas como el Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa o el parque de Juan Carlos I, así como corredores verdes y áreas residenciales de baja exposición acústica en Valdebebas y el Ensanche de Vallecas.
El plan se vincula con la cuarta fase del cartografiado estratégico del ruido y con iniciativas de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, como el impulso del transporte público, la electrificación de flotas, la ampliación de puntos de recarga, el desarrollo de la red ciclista y la renovación de flotas municipales.
Soterramientos y cubriciones para reducir el impacto del tráfico
También subraya el impacto positivo de grandes obras de transformación urbana, como el soterramiento de la A-5 y la cubrición de la M-30 a la altura de Ventas, que reducirán significativamente la exposición de los vecinos a niveles sonoros elevados y crearán nuevos espacios verdes.
Entre otras medidas, el plan apuesta por ampliar el transporte público silencioso, fomentar la movilidad peatonal y en bicicleta, integrar criterios acústicos en la planificación urbana y en la construcción de equipamientos, instalar pantallas acústicas y paneles fonoabsorbentes, y reforzar la gestión del ocio nocturno responsable y los grandes eventos.
Una hoja de ruta para proteger salud y convivencia
El PAMCA consolida así a Madrid como referente en la gestión del ruido urbano y plantea una hoja de ruta para mantener y mejorar la calidad acústica de la ciudad durante los próximos años, reforzando la convivencia y la salud de sus habitantes.
La iniciativa promueve la movilidad sostenible mediante transporte público silencioso, redes ciclistas, electrificación de flotas y la ampliación de puntos de recarga. En consecuencia, se vincula la gestión del ruido con estrategias ambientales más amplias.
Grandes proyectos urbanos, como el soterramiento de carreteras y la cobertura de autovías, reducirán los niveles de ruido. A la vez que crearán espacios verdes y mejorarán la salud, el bienestar y la convivencia en la ciudad de Madrid. Seguir leyendo en SOSTENIBILIDAD.

















