Medio Ambiente

La ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León y reduce el riesgo de incendios

Una investigación de la Universidad de León concluye que el pastoreo tradicional mantiene hábitats protegidos por la Unión Europea, favorece la captura de carbono, reduce la erosión y ayuda a conservar algunos de los paisajes más valiosos del noroeste peninsular.

La ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León y reduce el riesgo de incendios

La ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León y reduce el riesgo de incendios. La ganadería ovina desempeña un papel fundamental en la protección de la biodiversidad en Castilla y León, una de las regiones más extensas y con mayor diversidad ecológica de España.

Además, esta actividad contribuye a reducir significativamente el riesgo de incendios forestales, beneficiando tanto al medio ambiente como a las comunidades rurales. A continuación, se detalla cómo la ganadería ovina cumple estas funciones y su importancia en el contexto regional.

Los incendios forestales representan una amenaza constante en Castilla y León, especialmente en temporadas secas y cálidas. La acumulación de biomasa en zonas rurales y forestales, si no se gestiona adecuadamente, puede traducirse en incendios de gran magnitud. La ganadería ovina actúa como una herramienta natural para mitigar este riesgo de varias maneras.

La ganadería ovina en Castilla y León es mucho más que una actividad económica; es un pilar clave para la conservación de la biodiversidad y la protección frente a los incendios forestales. A través del pastoreo tradicional, se mantienen paisajes rurales diversos y equilibrados, se preservan especies autóctonas y se reduce la acumulación de biomasa que alimenta los incendios.

La ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León, según la Universidad de León

La ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León, además de desempeñar un papel esencial en la conservación de los paisajes tradicionales. Un estudio científico demuestra que el pastoreo extensivo está asociado a una extraordinaria riqueza vegetal, con 111 comunidades vegetales y numerosos hábitats de interés prioritario para la Unión Europea.

La investigación, publicada en la revista Sustainability, pone de relieve que mantener este modelo ganadero no solo beneficia a la naturaleza, sino que también contribuye a frenar la despoblación rural, mejorar la gestión del territorio y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.

El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de León (ULe) y publicado en Sustainability, analizó 489 explotaciones ovinas distribuidas por las nueve provincias de la comunidad.

Los científicos identificaron 21 grandes clases de vegetación y 111 comunidades vegetales, integradas por pastizales, praderas, matorrales y masas forestales que conforman el paisaje tradicional del noroeste español.

Los resultados evidencian que el mantenimiento del pastoreo favorece ecosistemas de gran riqueza ecológica.

Los rebaños ayudan a conservar hábitats protegidos por la Unión Europea

La investigación destaca que 29 comunidades vegetales, equivalentes al 26 % del total identificado, corresponden a hábitats prioritarios protegidos por la Directiva Hábitats de la Unión Europea.

Entre ellos figuran pseudoestepaspastizales de montaña ricos en especiescharcas temporales mediterráneas y brezales húmedos atlánticos.

Estos ecosistemas albergan una elevada biodiversidad y requieren una gestión adecuada para garantizar su conservación a largo plazo.

El pastoreo aporta beneficios frente al cambio climático

Los investigadores subrayan que la ganadería extensiva genera importantes servicios ecosistémicos.

Entre ellos destacan la captura de carbono, la retención de agua, la protección del suelo frente a la erosión y la disminución del riesgo de incendios mediante el control natural de la biomasa vegetal.

Estos beneficios convierten al pastoreo tradicional en una herramienta eficaz para mejorar la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.

Las zonas con mayor presencia de explotaciones

Los investigadores subrayan que la ganadería extensiva genera importantes servicios ecosistémicos.

El análisis geográfico muestra que la mayor concentración de explotaciones ovinas se sitúa en el sector biogeográfico del Duero Castellano, donde se localiza algo más del 28 % de las granjas estudiadas.

También destacan las áreas de Salamanca, así como las comarcas de El Bierzo (León) y Sanabria (Zamora).

Estas zonas conservan algunos de los paisajes agroganaderos más representativos de Castilla y León.

Los científicos reclaman más apoyo a la ganadería extensiva

El análisis geográfico muestra que la mayor concentración de explotaciones ovinas se sitúa en el sector biogeográfico del Duero Castellano, donde se localiza algo más del 28 % de las granjas estudiadas.

Los autores advierten de que el abandono progresivo del pastoreo tradicional favorece la homogeneización del paisaje y la pérdida de hábitats de interés comunitario.

Por ello, consideran necesario impulsar políticas públicas que respalden la ganadería extensiva como herramienta de gestión territorial, conservación ambiental y desarrollo rural.

Además, destacan que los ganaderos desempeñan un papel esencial en la preservación del patrimonio natural y cultural de amplias zonas de la comunidad.

El estudio confirma que el valor de la ganadería ovina va mucho más allá de la producción de alimentos. Su actividad resulta decisiva para mantener ecosistemas complejos, conservar hábitats protegidos y preservar el equilibrio ecológico del medio rural.

Que la ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León refuerza el papel de los ganaderos como auténticos gestores del territorio y pone de relieve la necesidad de integrar estos sistemas tradicionales en las futuras estrategias de conservación y desarrollo sostenible.

La ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León y reduce el riesgo de incendios; explicado 15 segundos

¿Por qué la ganadería ovina protege la biodiversidad en Castilla y León?

Porque el pastoreo extensivo mantiene una gran diversidad de vegetación, conserva hábitats protegidos y favorece el equilibrio de los ecosistemas.

¿Cuántas comunidades vegetales identificó el estudio?

Los investigadores localizaron 111 comunidades vegetales y 21 grandes clases de vegetación asociadas a las explotaciones ovinas tradicionales.

¿Qué beneficios ambientales aporta la ganadería extensiva?

Favorece la captura de carbono, reduce el riesgo de incendios, protege el suelo frente a la erosión y mejora la retención de agua.

¿Quién ha realizado la investigación?

El trabajo ha sido liderado por la Universidad de León, con la colaboración del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad y del Instituto de Ganadería de Montaña (CSIC-ULe).

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