Este transporte público del futuro no para de fracasar: ahora esta ciudad española va a probar suerte y gasta 20 millones

Publicado el: 26 de febrero de 2024 a las 10:30
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Transporte publico ciudad espanola

El transporte público está cambiando a la par que lo hace el mundo de la automoción. En la búsqueda por la descarbonización, están apareciendo nuevas propuestas innovadoras como la llegada del patinete eléctrico o los coches de hidrógeno. En esta ocasión, vamos a hablar de la decisión que ha tomado una ciudad española para probar suerte con una nueva movilidad. Gastará 20 millones.

La contaminación está llegando a niveles jamás pensados. Hay zonas del mundo que han cambiado para peor la calidad de su aire y, como consecuencia, estamos padeciendo las consecuencias.



Al mismo tiempo, la crisis económica está obligando a España a cambiar varios de sus hábitos de consumo, entre ellos el uso del transporte público antes de la adquisición de un vehículo propio.

Hay una ciudad española que está tomando decisiones que repercuten en el transporte público

En este contexto, Barcelona desea mejorar la experiencia de los usuarios y apuesta por los autobuses de hidrógeno verde. Ya han fracasado en otras zonas, pero están seguros de que esta vez puede ser diferente. TMB adquirió 38 buses a Solais de hidrógeno, pero han dado problemas en Tokio, Wiesbaden, Pau y Montpellier.



La capital de Cataluña se ha decantado por los autobuses de hidrógeno verde encargando 38 unidades a Solaris, filial de CAF, por 23,3 millones de euros. Sin embargo, hasta ahora sus resultados no han cumplido las expectativas de aquellos territorios que han apostado por ellos, como Wiesbaden (Alemania), Pau o Montpellier (Francia), que llegó a cancelar su último pedido.

Para la producción del hidrógeno verde se necesita acudir a energías renovables que separen las moléculas de agua para conseguir hidrógeno como materia energética. Si, al contrario, se hiciera a partir de electricidad no renovable no se trataría de hidrógeno verse, sino gris. Tras este primer eso, ese H puede volver a hacerse electricidad.

O sea, hay que generar una descarga eléctrica para lograr electricidad. Las opiniones de los expertos están divididas sobre si, efectivamente, el hidrógeno verde es efectivo para el transporte o no.

Algunos aseguran que merece nuevas oportunidades y mayor investigación mientras que otros lo consideran una “batalla” perdida. De hecho, algunos acotan que si no hay hidrógeno verde podría llegar a utilizarse hidrógeno gris, perdiendo aquello que los hace diferencias: su limpieza en términos de emisiones.

Esta ciudad española transforma su transporte público y muestra una forma diferente de movilidad

Los autobuses de hidrógeno están activos en 6 países de la Unión Europea gracias al proyecto JIVE2, que incentiva el uso del H en el transporte público de Europa. TMB tiene en sus manos la representación de España en esta iniciativa, que financiará los dos primeros autobuses de hidrógeno verde que se desempeñarán en nuestro país.

El hidrógeno verde no ha sido un ejemplo de efectividad este último año, dado que ha significado un gran número de disgustos en algunas ciudades que lo utilizaron. Hace unos meses, un fallo en el suministro de hidrógeno cerró tres cuartas partes de las estaciones de repostaje de hidrógeno de Corea del Sur.

Barcelona insiste en apostar por el hidrógeno en el transporte público

Por otro lado, la ciudad alemana de Wiesbaden retiró de circulación sus autobuses de hidrógeno tan solo un año después de entregados debido a la avería de su estación de suministros. Liverpool también vivió una situación compleja. Tuvo que suspender también por problemas de suministros, mientras que la comuna francesa de Pau optó por comprar autobuses eléctricos.

Montpellier canceló un pedido de 51 buses de H tras comprobar los elevados costes que acarreaban. Según un estudio publicado en The Journal of Energy Storage, el coste del combustible es 2,7 veces mayor que el de los eléctricos, con 1,26 euros por kilómetro al contrario que los 0,55 euros por kilómetro del valor del bus eléctrico.

La ciudad española está dispuesta a crear su propio camino con este combustible en el transporte público, aunque otras zonas del mundo no han tenido la mejor de las experiencias.

Queda claro que el hidrógeno es una combustible que no deja de ganar adeptos, razón por lo que vemos tan instalado en iniciativas cautivadoras como el invento que produce hidrógeno verde en casa.