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sábado, febrero 4, 2023

Cuánto puede resistir la Gran Barrera de Coral al Cambio Climático

«Significa que estos corales aún se extinguirán si no hacemos nada», apunta el investigador principal del proyecto, Mikhail Matz, profesor asociado en el Departamento de Biología Integrativa de la Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos.

Los corales de la Gran Barrera tienen suficiente variación genética para adaptarse al calentamiento al menos otro siglo, más de 50 años más que lo que han sugerido estimaciones previas.

Es el pronóstico de biólogos evolutivos que han utilizado muestras genéticas y simulaciones por ordenador.

«Significa que estos corales aún se extinguirán si no hacemos nada», apunta el investigador principal del proyecto, Mikhail Matz, profesor asociado en el Departamento de Biología Integrativa de la Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos. «Pero también significa que tenemos la oportunidad de salvarlos. Nos da tiempo para hacer algo sobre el calentamiento global, que es el principal problema», añade.

Los resultados de su trabajo se publican en la edición de este jueves de la revista ‘PLOS Genetics’. Los coautores de Matz son Galina Aglyamova, de la Universidad de Texas (UT) Austin; Eric Treml, de la Universidad de Melbourne, en Australia, y Line Bay, en el Instituto Australiano de Ciencias Marinas.

La fuente de la resiliencia del coral radica en las variaciones genéticas en las poblaciones conectadas pero muy dispersas. Uno de los principales corales formadores de arrecifes en la Gran Barrera de Coral es una especie de coral cuerno de ciervo llamado ‘Acropora millepora’. En un artículo de 2015 en la revista ‘Science’, Matz y sus colegas demostraron que, dentro de esta misma especie de coral, algunos individuos tienen genes que los hacen más tolerantes al calor que otros.

Cada colonia de coral produce un millón de larvas cada año y esas larvas flotan en las corrientes hasta durante varias semanas hasta que se instalan en un nuevo arrecife. A medida que las condiciones cambian en un lugar particular, por ejemplo, el agua se calienta, los individuos de las especies que están menos adaptadas mueren mientras que los mejor adaptados prosperan. Con el tiempo, si las larvas entrantes suministran variantes genéticas para aumentar la resistencia, la población local cambia a la variedad más resistente.

«Esta variación genética es como combustible para la selección natural –pone como ejemplo Matz en un comunicado–. Si hay suficiente, la evolución puede ser notablemente rápida, porque todo lo que tiene que hacer es reorganizar las variantes existentes entre las poblaciones. No tiene que esperar a que aparezca una nueva mutación, ya está allí; cuando la variación genética se agota, se termina y el futuro no está claro».

Mover colonias de coral portadoras de variantes genéticas adaptativas

Los investigadores adaptaron los métodos utilizados para estudiar cómo las poblaciones humanas se han desarrollado en todo el mundo con el fin de saber cómo evolucionan las poblaciones conectadas de corales cuerno de ciervo en la Gran Barrera de Coral. Para reconstruir los patrones de migración de las larvas, un impulsor clave de la evolución a nivel de población, utilizaron miles de variantes genéticas de cinco sitios a lo largo del arrecife, así como un modelo biofísico de dispersión de larvas a través de las corrientes.

Algunos científicos están intentando crear súper corales en el laboratorio, incluso a través de la ingeniería genética, pero eso no es lo que recomienda Matz. Por el contrario, cree que los expertos deberían centrarse en aprender más sobre genética y transmitir esa información a quienes participan en los esfuerzos de conservación. Matz piensa que los esfuerzos para alterar los corales en el laboratorio son erróneos, en parte porque los científicos no saben realmente cómo funcionan los genes de los corales y también porque hay una manera más eficiente de ayudar a los corales a evolucionar.

«Una forma de poner en marcha la adaptación de los corales sería mover las colonias de coral portadoras de variantes genéticas potencialmente adaptativas entre las poblaciones y dejar que se reproduzcan con los lugareños –aconseja Matz–. Solo proporcionar más combustible para la selección natural en cada ubicación, de modo que haya más para elegir».

Ahora, los investigadores planean llevar a cabo experimentos para verificar que las predicciones de su modelo coincidan con la evolución real de las poblaciones de coral. Planean combinar muestras genéticas tomadas de corales en cinco sitios a través de la Gran Barrera de Arrecifes a principios de la década de 2000 con uno tomado en los mismos sitios durante los próximos cinco años para construir un mapa de 20 años de cambios genéticos reales que puedan compararse con las predicciones modelo.

Según un informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático en 2014, sin grandes reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero, se pronostica que las temperaturas superficiales globales subirán más de 2 grados centígrados para fines de siglo (con respecto al inicio del siglo). Los océanos absorben más del 90 por ciento del calor atrapado por los aumentos en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los corales viven en colonias con algas coloridas que les proporcionan nutrientes. Cuando el agua circundante se calienta demasiado, las algas pueden producir toxinas, lo que obliga a los corales a expulsarlas, dejando el coral de un blanco espectral. A menos que las temperaturas caigan pronto nuevamente, los corales pueden morir de inanición o enfermedad. Un gran evento de blanqueamiento mató grandes secciones de la Gran Barrera de Coral en 2016 y 2017.

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