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viernes, febrero 3, 2023

Los alimoches marcados por WWF regresan de África

De los dos alimoches, Atlas ha sido el primero en levantar el vuelo. La rapaz se encuentra ya en España (Alcalá de los Gazules, Cádiz) tras recorrer 2.450 km durante 10 días, desde sus cuarteles de invierno en el Sahel africano, hasta la Península Ibérica. La máxima velocidad de vuelo registrada por el emisor GPS que porta el ave ha sido de 89 Km/hora, mientras cruzaba la cordillera del Atlas en Marruecos. La rapaz se ha elevado a casi 1.700 metros de altura atravesando las arenas del desierto del Sahara, en Mauritania. Cualquier persona puede seguir su viaje desde la página web de la organización. Un mapa muestra la ubicación diaria de cada ejemplar, además de información relevante sobre los parajes que atraviesan en su ruta.

Por oto lado, el 27 de febrero numerosos alimoches cruzaron el Estrecho de Gibraltar, gracias a las buenas condiciones meteorológicas. Se ha podido captar la señal de dos ejemplares más del programa de WWF marcados con emisores de radio, Sabio y Orejas. En la zona de las Hoces del Riaza se han podido ver ya, el pasado lunes, a una pareja de alimoches preparándose para el apareamiento.

Los datos obtenidos por GPS han permitido conocer la ubicación de las aves durante  24h al día. De esta manera ha sido posible monitorizar por primera vez sus movimientos, así como confirmar la supervivencia y el regreso a su zona de reproducción. Además, los nuevos transmisores puestos en marcha en 2009, hacen posible intervenir de forma inmediata en el caso de que se produzca una  incidencia.

De este modo se cierra un año en el que WWF ha dado un nuevo paso en los esfuerzos por conservar la población de alimoches en España. Durante varias semanas Atlas y Vega se enfrentan a un largo viaje a través de la península, en el que se ven acechados por peligros como envenenamientos, choques contra aerogeneradores, electrocuciones en apoyos del tendido eléctrico o disparos.

En las últimas décadas el alimoche ha sufrido un descenso en la Península Ibérica de cerca del 25% de sus poblaciones debido a las amenazas anteriores, especialmente el veneno. Durante el final del invierno y principio de primavera, final de la temporada de caza, los casos de veneno se agudizan, y es en esta época, coincidiendo con el período de migración, cuando los alimoches corren mayor peligro. Desde 1995 se han contabilizado cerca de 200 alimoches muertos por envenenamiento en toda la península.

En el Parque Natural de las Hoces del Río Riaza (Segovia), se encuentra el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega, gestionado por WWF España desde hace más de 30 años. En estos barrancos, y en sus inmediaciones, se llegaron a contabilizar hasta 19 parejas de la especie*, en lo que constituía la población más densa de toda Europa. Pese a los esfuerzos de WWF, el personal del Parque y de otras instituciones que trabajan en la zona, en la actualidad no quedan más de 8 parejas reproductoras, las cuales criaron 10 pollos  en 2009.

WWF solicita al Ministerio de Medio Ambiente que impulse proyectos para detectar y conocer las principales áreas de invernada y rutas migratorias del alimoche, así como evaluar sus riesgos. Algo en lo que WWF trabaja activamente desde hace dos décadas. Además, se trata de una de las medidas de conservación propuestas en el Libro Rojo de las Aves, publicado por el MARM. Carlos Cano, responsable del Proyecto  contra el Veneno de WWF afirma “Es urgente que el MARM impulse la Estrategia Nacional de Lucha contra el Veneno, y que las CCAA con presencia de la especie pongan en marcha sus respectivos planes de lucha contra el veneno y otros planes específicos de recuperación y conservación la especie, antes de de que desaparezca por completo de la Península”.

 

WWF

 

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