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sábado, enero 28, 2023

Nace un proyecto científico para salvar la costa mediterránea

En Venecia, tendrá lugar la primera reunión de trabajo del proyecto PEGASO, coordinado por la Universitat Autònoma de Barcelona.

El Mar Mediterráneo y algunas regiones del mar Negro sufren una excesiva urbanización, contaminación masiva, pérdida de biodiversidad, conflictos por el uso del suelo en las zonas costeras y pérdida de acceso a los recursos por parte de la población, entre muchos otros problemas. En enero de 2008, un total de 21 países firmaron el Protocolo ICZM (siglas en inglés de Gestión Integral de Zonas Costeras) del Mediterráneo, con el fin de preservar las zonas costeras como un bien natural y cultural común que debe ser protegido y preservado. Este instrumento legal, el primero de su clase para estas regiones, fue ratificado en 2009 por Eslovenia y Francia, ha sido ratificado recientemente por Marruecos y entrará en vigor a corto plazo.

El proyecto PEGASO preparará el terreno para la aplicación del Protocolo del Mediterráneo. Está financiado con 6.999.004,56 € por el 7º Programa Marco de la UE, y pretende mejorar la gestión de las costas estableciendo puentes entre la investigación científica y la gestión a nivel regional, nacional y local. El proyecto organizará los datos necesarios para generar un Atlas completo de la costa mediterránea, mantendrá una base de datos actualizada para su uso por parte de los gestores locales que aplicarán el protocolo ICZM, y dará continuidad a una plataforma de trabajo con representantes de los diferentes sectores implicados en la gestión de las costas.

Para lograr estos objetivos generales, los investigadores establecerán la metodología científica necesaria para abordar el estudio de las relaciones entre los ríos, las zonas costeras y el mar; establecerán indicadores para hacer un seguimiento de la situación de estas zonas; crearan los instrumentos necesarios para poder comparar con rigor diferentes zonas del Mediterráneo y del Mar Negro; y diseñarán un conjunto de herramientas basadas en mapas, indicadores, análisis espaciales y evaluaciones socioeconómicas, necesarias para cumplir con el protocolo europeo. De este modo, se creará, por primera vez, una red de obtención de datos, estadísticas, imágenes de satélite, usos del suelo, paisajes, e información sobre incendios forestales, y muchos otros aspectos de las zonas costeras.

Ya se ha establecido un grupo de usuarios de 15 expertos, con técnicos de los ministerios de Francia, Grecia, Marruecos, Algeria, Egipto, Georgia y Turquía, representantes del sector del Turismo (Túnez), del sector industrial energético, y del sector marítimo, incluyendo los puertos, asi como representantes de regiones que utilizarán los resultados de PEGASO para las necesidades de su gestión. El grupo se reúne ahora en el Kick-off del proyecto en Venecia, y se reunirá una vez al año durante los próximos 4 años.

El proyecto tendrá continuidad en el Mar Negro con el fin de preparar una figura legal similar a la del Mediterráneo, dado que ambas regiones comparten problemáticas similares. El Mar Negro cuenta con un panel estratégico de 9 personas, y ya se han establecido algunas zonas concretas de estudio.

Los investigadores realizarán un test preliminar de los resultados del proyecto en zonas concretas, tanto del Mediterráneo como del Mar Negro, que necesitan una actuación urgente para su protección. Estas zonas son:

el norte del Adriático, donde se sitúa Venecia, vulnerable al cambio climático por la subida del nivel del mar;
las Islas Griegas, por la presión turística, la gestión de la pesca, la acuicultura, y los problemas que genera la movilidad marina intensiva, y la logística y gestión de residuos;
la costa de Marruecos, por la pérdida de biodiversidad, la presión turística y el urbanismo intensivo;
la costa del norte del Líbano, por la pérdida de calidad de las aguas, la gestión del territorio y la disminución de la pesca;
la desembocadura del Ródano en la Camarga francesa, con una urbanización intensiva, pérdida de biodiversidad y presión turística;
un humedal de Georgia, “santuario” de mamíferos marinos, con la biodiversidad amenazada por la construcción de un oleoducto y una refinería de petróleo;
la Bahía de Sebastopol, con mala calidad del agua y pérdida de biodiversidad;
el Delta del Danubio, con problemas de biodiversidad y deficiente calidad de las aguas;
el Delta del Nilo, con problemas de erosión de las costas y pérdida de calidad del agua; y con piscicultura local
y la zona protegida de Dalyan, en Turquía, una reserva de tortugas marinas amenazada.
 
“La difusión de este proyecto para el público en general, y no sólo en el contexto de los países que participan en PEGASO, es de gran importancia para asegurar la buena gestión de las zonas costeras”, afirma Françoise Breton, directora del ETC/LUSI (European Topic Centre on Land Use and Spatial Information) de la Universitat Autònoma de Barcelona y coordinadora del proyecto.

Para Zeljka Skaricic, Senior Programme Officer del Programa Ambiental de las Naciones Unidas, “PEGASO es un proyecto abierto a los amantes de la costa, a las personas comprometidas con el medio ambiente, para compartir conocimientos y experiencia, y pretende pasar de ser un proyecto a ser todo un estado de ánimo”

 

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