«Lo que dicen todos los expertos es que la lava aparece en forma muy densa y las lavas de erupciones anteriores son lavas cortas y que no han constituido mayor riesgo para las poblaciones aledañas», ha explicado Valdivieso en declaraciones al diario local ‘La Tercera’.
El complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle, que se extiende a lo largo de 15 kilómetros entre las regiones chilenas de Los Lagos y Los Ríos, entró en erupción el pasado sábado, 4 de junio, y obligó la evacuación de unas 4.000 personas de 22 localidades rurales. La última erupción registrada ocurrió en 1950, después del trágico terremoto de 9,5 grados que sacudió a la ciudad de Valdivia, en Los Ríos.
Decenas de ciudades en Argentina, Uruguay y Paraguay se han visto afectadas por la lluvia de cenizas. Más de cien vuelos han sido suspendidos en esos países y en Chile como consecuencia de la escasa visibilidad en el espacio aéreo por la densa nube gris que comenzó a extenderse el pasado fin de semana.
A pesar de la crisis generada en las naciones vecinas, los últimos informes del Sernageomin apuntan a que la situación se ha normalizado debido a que la «actividad sísmica ha bajado de manera considerable» la frecuencia es menor a diez seísmos por hora, ha anunciado Valdivieso.
La columna de humo que estaba emitiendo el gran volcán se habría reducido de 12 kilómetros a ocho kilómetros. La previsión es que en las próximas horas descienda a entre cuatro y cinco kilómetros.
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