Decreto de sequía si no llueve en el mes de marzo

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha señalado que si siguiera todo el mes de marzo sin llover, la primera semana de abril ya habría que plantear una situación de decreto de sequía, durante una entrevista en TVE recogida por Europa Press.

   Así, ha destacado que «se está aguardando para ver cual es la evolución porque hay agua para regar en verano y para abastecimiento de poblaciones todavía no se ha llegado a los umbrales de alerta de sequía», aunque, según ha reconocido, «puede agronómicamente tener mucho mas impacto si no llueve».

   En esa línea, considera que un decreto de sequía es un «paliativo pequeño» para una catástrofe que afecta a muchos hombres y mujeres del campo español para agricultores y ganaderos. Además, ha apuntado que «es un pequeño apoyo y máxime con la restricción presupuestaria no se tiene la holgura que se tiene en un escenario normal».

   Cañete ha indicado que desde el punto de vista hidráulico todavía hay reservas en los pantanos de casi el 62 por ciento y por lo tanto para beber y para regar este verano debe haber agua.

   Sin embargo, ha señalado que «desde el punto de vista meteorológico es verdad que ha sido muy seco el otoño y el principio del invierno sobretodo en la cornisa cantábrica», y ha añadido que «es muy curioso que esta sequía afecta mucho mas al cantábrico, Pirineos, Galicia y valle del Ebro que al centro de la Penínsua al Levante o al sur español que están en mejores condiciones que en otras ocasiones».

UN PHN POR «UNANIMIDAD Y CONSENSO»

   Asimismo, Cañete se ha referido a que «no ha hablado de trasvases sino de un pacto nacional del agua que debe desembocar en un nuevo plan hidrológico». A su juicio, «es necesario porque el llamado plan de agua de las desaladoras ha sido un fracaso estrepitoso después de gastar unas sumas astronómicas». Además, según ha añadido, «el coste de desalación es inasumible para muchos usos fundamentales, uno de ellos la agricultura».

   Por ello, ha explicado que «para hacer una planificación primero hay que hacer los planes de cuenca o de demarcación de todos los grandes ríos españoles y ver cuales son los caudales hídricos disponibles para abastecer los usos presentes y futuros y en función de esto se verán las posibilidades que existen o no de interconexión de cuenca».

   En este sentido, ha especificado que no se refiere a un determinado río, sino que se refiere a «la interconexión de cuencas si sobra agua». Así, ha añadido que se decidirá en el consejo nacional del agua y con los presidentes de las comunidades autónomas y se hará «por unanimidad y por consenso». «Con racionalidad se pueden conseguir acuerdos», ha concluido.

ECOticias.com – ep

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