FAPAS obligada a paralizar sus actividades después de 30 años de trabajos para conservar el buitre en Asturias

Publicado el: 9 de julio de 2012 a las 10:25
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FAPAS obligada a paralizar sus actividades después de 30 años de trabajos para conservar el buitre en Asturias

El Gobierno  Regional través de su Consejería de Agroganadería denuncia y multa  al FAPAS por llevar animales al comedero de los buitres   de Santo Adriano.

 



 

Después de  30 años  de trabajo ininterrumpido de aporte de comida para los buitres en los comederos instalados por el FAPAS, la  asociación se ve en la obligación de paralizar los trabajos de conservación de los buitres tras  haber sido denunciados en los últimos días del Gobierno de Vicente Álvarez Areces por llevar animales para ser consumidos por los buitres, denuncia que se ha plasmado en una multa de 600 euros recibida a principios de la presente legislatura del actual Gobierno Regional.



 

Aunque la sanción no es grande y podría ser recurrida  por el FAPAS, la realidad es que legalmente,   las actividades de la asociación para llevar a cabo la alimentación de los buitres, se encuentran tras la sanción en una clara situación de ilegalidad por lo que   es  totalmente imposible continuar con la recogida de animales y su traslado al comedero para que sean eliminados por los buitres.

 

Se da la circunstancia que durante los últimos años, el FAPAS ha mantenido un servicio gratuito de recogida de animales en el  Valle del Trubia,  de los cuales una gran parte  se recogían a petición de la propia Consejería, autoridades locales y veterinarios, dándose la circunstancia que hasta la actualidad, Consejería de Agroganadería  aceptaba los certificados de recogida del FAPAS de animales con micro chip para darlos de baja en su base  oficial de datos.

 

En la actualidad, el comedero de los buitres  instalado por el FAPAS  en el Monte de Los Navaliegos en el Concejo de Santo Adriano, aporta  comida que garantiza  la buena reproducción de la población de buitres que ocupa esta zona central de Asturias,  y que cuenta con una población cercana al centenar de ejemplares con unas treinta parejas reproductoras.

 

A partir de los trabajos de investigación llevados a cabo por el FAPAS con el marcaje de  buitres que acuden al comedero, se ha podido comprobar que los buitres que acuden a la zona del Valle de Trubia proceden también de las colonias que existen  en los Picos de Europa y que hay un flujo de ejemplares  que visitando el valle, luego se desplazan hasta  territorios  lejanos a cientos de kilómetros llegando a los Pirineos.

 

La estrategia de conservación de los buitres es ahora más necesaria que nunca dado que en la actualidad, la aplicación en Asturias del reglamento Comunitario de Encefalopatías, obliga desde hace años a la retirada de muchos cadáveres de animales domésticos para llevarlos a incinerar, lo que   dificulta la alimentación de muchas especies carroñeras, especialmente los buitres.

 

La falta de alimentación, puede condicionar de nuevo la disminución de una población de aves carroñeras que  durante años se ha favorecido de la alimentación asistida para aumentar su número poblacional. Actualmente, en Asturias cada año mueren entorno a unos  quince buitres alcanzados por las aspas de los aerogeneradores instalados en  muchas montañas del occidente asturiano y algún ejemplar más a causa del veneno en la montaña.

 

La garantía de  una buena reproducción en las colonias de buitres  del centro  asturiano,  compensa  las bajas  producidas por los aerogeneradores y el veneno, haciendo compatible la existencia de una población de buitres con los sistemas productivos de energía limpia.

 

 www.fapas.es – ECOticias.com

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