Las aves las más perjudicadas de los incendios forestales de Valencia

Los incendios forestales declarados la pasada semana en Cortes de Pallás y Andilla, en la provincia de Valencia, que han calcinado cerca de 50.000 hectáreas, han afectado también a al menos cuatro especies de anfibios, 12 de reptiles, 25 de mamíferos y 94 de aves, según ha indicado la Sociedad Valenciana de Ornitología (SVO) en un comunicado.

   En cuanto a los invertebrados, la SVO señala que el número de especies afectadas es difícil de estimar, pero podría ser de varios miles de taxones, especialmente las pertenecientes a grupos como los insectos, caracoles y anélidos. Asimismo, alertan de que es posible que otras especies como peces u otros animales ligados a ambientes acuáticos se hayan visto alterados por la acción del fuego.

   «Más allá de la tragedia y del drama humano que se ha vivido estos días en los municipios afectados por estos grandes incendios, y que lamentamos enormemente, está la gran pérdida de biodiversidad y ecosistemas, muchas veces poco valorada en términos cualitativos y cuantitativos», han destacado fuentes de la SVO, que han apuntado que algunos de sus miembros han recorrido los parajes afectados por el fuego y han encontrado «una gran cantidad de animales calcinados o asfixiados por el humo».

   Entre ellos se encuentran ginetas, ardillas, jabalíes, reptiles o pequeñas aves, además de animales con menor respuesta de huída, como zorros, tejones, gatos monteses, conejos o roedores, que «han perecido inexorablemente».

   También se han visto afectadas muchas pequeñas aves de los ambientes forestales como pinzones, totovías, cogujadas, carboneros, herrerillos, petirrojos, zorzales, escribanos o chotacabras, que han perecido junto a sus nidadas, ya que muchas de ellas se encontraban todavía en pleno proceso reproductor, según los expertos.

AFECCIÓN A CORTO Y MEDIO PLAZO

   Desde la SVO alertan de que la gran superficie calcinada afectará a corto y medio plazo a las poblaciones supervivientes de numerosas especies, ya que pueden verse alteradas las áreas de campeo, alimentación y nidificación de numerosas rapaces, carnívoros y ungulados. Asimismo, las poblaciones de especies cinegéticas

como la perdiz, la paloma torcaz, los zorzales, el jabalí y la cabra montés pueden verse mermadas en amplias zonas al desaparecer la vegetación en la que se refugian, crían y alimentan.

   Ante esta situación, los expertos sostienen que los cotos de caza de las zonas afectadas deberían tener en cuenta esta circunstancia y realizar durante los próximos años una gestión «extremadamente sensible y acorde con la peculiar situación en la que han quedado». Además, advierten de que una presión cinegética excesiva en zonas

aledañas no incendiadas, en las que pueden haberse refugiado muchos

individuos que huyeron del incendio, «podría provocar desequilibrios importantes en las ya mermadas poblaciones de las especies objeto de caza».

   Según las mismas fuentes, los incendios han afectado al menos a 15 especies incluidas en el Anexo I de la Directiva Aves, es decir, especies que requieren medidas de conservación, y a dos especies catalogadas como vulnerables según el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazada: el águila perdicera y el aguilucho cenizo.

   «Precisamente el nido de la única pareja de aguilucho cenizo nidificante en la provincia de Valencia, situado en la Sierra Martés, parece haber sido pasto de las llamas; tres nidos de águila perdicera parecen haberse quemado (dos en el incendio de Cortes y uno en el Andilla), y al menos otras 3 parejas habrían visto alterados sus territorios y áreas de campeo como consecuencia de los fuegos», han lamentado desde la SVO.

ACTITUD «VIGILANTE»

   Por todo ello, la sociedad ha asegurado que se mantendrá «vigilante» ante los trabajos de restauración ambiental que se lleven a cabo en las zonas afectadas para que estos se realicen con los criterios científicos necesarios ante catástrofes de este tipo y evitar «las posibles tentaciones especulativas y encaminadas a sacar

beneficio económico».

   A su juicio, «es un buen momento para que la Generalitat valenciana recupere líneas de subvención como la de fomento de

aves insectívoras y quirópteros mediante la colocación de cajas-nido, y otras dirigidas al voluntariado ambiental que han sido eliminadas fruto de los recortes». En este sentido, ha pedido al Consell que no «abandone» la prevención de incendios y las tareas de sensibilización medioambiental.

   «Ahora más que nunca se hace imprescindible llevar a cabo seriamente los Planes de Recuperación, Conservación y Manejo de las especies protegidas que se han visto afectadas por estos incendios, como el referente al águila perdicera», han indicado los expertos.

ECOticias.com – ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Otras noticias de interés