La industrialización del Ártico

Esta semana nuestro barco el MW Esperanza atraca en Dutch Harbor, Unalaska (Alaska). Una zona remota con paisajes y fauna espectaculares, que será el área donde Shell hará pruebas de perforación a finales de este mes de julio.

Mientras la tripulación del Esperanza admiramos los magníficos paisajes de las Islas Aleutianas y asistimos en primera fila, a medianoche, al espectáculo de fuegos artificiales por el Día de la Independencia de los Estados Unidos el 4 de julio.

Al desembarcar encontramos un león marino de Steller tomando el sol mientras que un montón de nutrias marinas se alimentan. Jóvenes águilas calvas prueban sus alas y nos ignoran a la hora de tomarles unas fotos. Varios amigos locales detienen su marcha para desearnos suerte en nuestro viaje.

Unalaska se encuentra en la parte del sur de Alaska y forma parte de la larga cadena insular de las Islas Aleutianas, que se extiende del mar de Bering hasta el suroeste de la península de Alaska. La isla es más conocida por Dutch Harbor, el mayor de los puertos pesqueros por volumen en Estados Unidos. Una flota pesquera fuerte y empresas de transformación de pescados dominan la economía y la geografía de la isla. Desde este puerto barcos palangreros y arrastreros capturan más de la mitad del mariscos y pescado en aguas estadounidenses cada año en el Mar de Bering.

Este mes Dutch Harbor recibirá a la empresa Shell que se prepara para iniciar la exploración petrolera del Ártico, aprovechándose de las aguas recientemente abiertas por el calentamiento global y la fusión de la banquisa. Ahora mismo Shell está preparando su batería de taladros de perforación y buques de apoyo antes de seguir avanzando hacia el norte y empezar a perforar en las aguas todavía prístinas del Ártico.

Grandes cooperaciones de pesca industrial también han expresado su interés en explotar estas aguas recientemente abiertas y libres de hielo en el Ártico, para aumentar sus perspectivas pesqueras. De momento hay una moratoria para la pesca industrial en las aguas estadounidenses de Chukchi y del mar de Beaufort en el Ártico, donde Shell planea perforar este verano, así como una moratoria para la pesca de arrastre (el arte de pesca  más destructiva) en la parte del norte del mar de Bering.

El barco de Greenpeace, Esperanza se dirige hacia el Ártico para mostrar al mundo entero lo que está en juego. Y por qué personas del planeta entero exigen un santuario integral en el denominado Alto Ártico que conlleve una prohibición para la explotación y exploración petrolífera y para la pesca insostenible en esta región aún prístina. Hasta ahora más de 750.000 personas han firmado. La tripulación del Esperanza expresa su agradecimiento a cada uno de ellas

Tú también puedes ayudarnos a alcanzar un millón de firmas y exigir así que se proteja el Alto Ártico. ¡Únete a la campaña!

Claudia Kirschning, colaboradora de la campaña de Energía y Cambio Climático de Greenpeace España

http://www.greenpeace.org/ – ECOticias.com

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