El brote de peste porcina africana en Collserola ha encendido las alarmas sanitarias, pero también ha abierto un frente inesperado: el de la comunicación pública y el riesgo de convertir un espacio natural protegido en el chivo expiatorio de un problema que, según las entidades del parque, tiene su origen y sus responsabilidades fuera del bosque.
El Consell Consultiu de Collserola ha solicitado públicamente que no se vincule de forma automática el parque con el foco inicial de PPA, ya que no se ha constatado que el brote se haya originado dentro de los límites del espacio protegido. La declaración aprobada por el organismo subraya que vincular el parque al origen del brote de peste puede generar alarma social injustificada y perjudicar la percepción pública del entorno natural.
Además, reclama que las medidas restrictivas sean proporcionadas, transparentes y basadas en criterios técnicos, minimizando el impacto sobre los ciudadanos que usan y disfrutan del espacio natural.
El brote de peste porcina africana en Collserola reabre el debate sobre información y gestión ambiental
El Consejo Consultivo del Consorcio del Parque Natural de la Serra de Collserola ha exigido que el Govern catalán y los medios de comunicación dejen de «criminalizar» los espacios naturales del parque en relación con el brote de la Peste Porcina Africana (PPA).
En un comunicado, el órgano consultivo, que está formado por distintas entidades relacionadas con el parque, ha pedido que se dejen de utilizar expresiones «erróneas», como «virus de Collserola, peste de Collserola o jabalíes infectados en Collserola».
Estas expresiones «degradan los esfuerzos para sensibilizar a la ciudadanía sobre los valores aportados por Collserola» y «provocan una alarma injustificada y abren paso a demandas populistas» en relación al brote de peste.
También reclama que se tenga «especial cuidado» a la hora de informar sobre la ubicación del foco, situado cerca de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en Bellaterra.
Además, reclama que las medidas restrictivas sean proporcionadas, transparentes y basadas en criterios técnicos, minimizando el impacto sobre los ciudadanos que usan y disfrutan del espacio natural.
Medidas de acceso al parque y derechos ciudadanos
Respecto a las limitaciones de acceso al espacio natural para la ciudadanía, el consejo consultivo ha pedido que sean «proporcionadas, transparentes y basadas estrictamente en criterios técnicos», y que estén «delimitadas en el tiempo y tan solo como medidas complementarias» de peste.
Así se podría «minimizar el impacto sobre los derechos de la población afectada», que las puede percibir como «arbitrarias y contradictorias», según el comunicado.
El órgano requiere en el comunicado el fin de una visión «estrictamente sectorial» del Govern y que reoriente «las medidas de choque para obligar al sector porcino a cumplir con sus responsabilidades«.
El brote de PPA en Collserola ha activado una respuesta coordinada de autoridades sanitarias y medioambientales para contener la enfermedad
Responsabilidad del sector porcino y bioseguridad
En este sentido, ha propuesto «transmitir por parte del Govern información veraz y contrastada sobre la responsabilidad del foco originario de la PPA en las instalaciones del IRTA-CReSA y reforzar los protocolos y la aplicación de un plan de choque en bioseguridad, de inspección y control en toda la cadena del sector porcino».
También ha propuesto «abordar la gestión de la población de jabalíes mediante métodos que prioricen el equilibrio del ecosistema y evitar la presencia del ejército en espacios protegidos«.
El consejo consultivo ha reafirmado su voluntad de «acompañar y orientar» al consorcio y a la Generalitat para «encontrar soluciones que permitan la seguridad veterinaria de manera compatible con la conservación del patrimonio natural y el bienestar de la ciudadanía«.
El brote de PPA en Collserola ha activado una respuesta coordinada de autoridades sanitarias y medioambientales para contener la enfermedad —incluyendo restricciones de acceso y bioseguridad—, pero estos colectivos subrayan la necesidad de comunicar con rigor y sin alarmismo para no dañar injustamente la reputación del parque, su biodiversidad ni la convivencia entre sociedad y naturaleza. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE



















