La caza del lobo en Cantabria vuelve a estar en el centro de la polémica. El Fondo para la Protección del Lobo Ibérico denuncia que la eliminación de hembras con crías podría haber causado la muerte de entre 11 y 16 cachorros, lo que elevaría las extracciones totales muy por encima del cupo aprobado por el Gobierno regional.
Según las necropsias analizadas, de 14 hembras abatidas, tres presentaban signos claros de crías recientes o fetos en desarrollo: una mostraba estructura mamaria compatible con haberse reproducido, otra tenía cuatro fetos, y una tercera presentaba marcas en el cuello uterino atribuibles a cachorros recién nacidos.
A partir de estos datos, los ecologistas estiman que 11 cachorros habrían muerto de forma segura y otros 4 o 5 de forma probable, al quedar sin atención materna o no llegar a nacer con vida.
La caza del lobo en Cantabria bajo denuncia
La caza del lobo en Cantabria habría provocado la muerte de cachorros al abatir a hembras reproductoras, superando el cupo autorizado.
El Fondo para la Protección del Lobo Ibérico ha denunciado este lunes que el Gobierno de Cantabria puede haber provocado la muerte de entre 11 y 16 cachorros de la especie al haber cazado a sus madres.
Y ha advertido de que la muerte de estos cachorros, junto con los lobos cazados hasta el momento, «superarían ampliamente» el cupo de extracciones aprobado por el Ejecutivo regional, que se fijó en 41 ejemplares dentro del plan regional de la especie.
Tras estudiar la información de esas necropsias, el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico asegura que ha podido comprobar que, de los 14 informes evaluados, tres de las hembras habían parido recientemente a sus cachorros o tenían aún los fetos gestando.
Cachorros muertos como daño colateral de la caza
En total, estima que «se trataría de 11 cachorros y al menos 4 o 5 probables los que habrían muerto de forma colateral por la caza de sus madres, al no poder ser atendidos por éstas o directamente por no haber podido llegar a nacer«.
Según los últimos datos facilitados por la Consejería de Desarrollo Rural, los lobos extraídos en Cantabria ascienden a 35, de los cuales seis habrían muerto de forma natural, por atropellos o furtivismo.
Si a este número se le suma los de los cachorros que también habrían muerto, añade el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico, el cupo «se habría superado ya con creces, pudiendo llegar a unos 47 o 52 lobos frente a los 41 aprobados«.
Exigen paralizar la caza del lobo en Cantabria
Según los últimos datos facilitados por la Consejería de Desarrollo Rural, los lobos extraídos en Cantabria ascienden a 35, de los cuales seis habrían muerto de forma natural, por atropellos o furtivismo.
Por ello, esta entidad solicitará que se paralice de forma inmediata la caza del lobo en Cantabria y estudiará «si sobrepasar el cupo establecido sin justificación pudiera conllevar algún tipo de responsabilidad por parte del Gobierno cántabro».
Este caso se enmarca en un debate más amplio sobre las políticas de gestión del lobo en el norte de España, donde la caza ha sido reintroducida tras cambios legislativos recientes y enfrenta oposición de colectivos conservacionistas que apelan a la protección de la especie, incluida la normativa europea sobre conservación de hábitats y especies. Seguir leyendo en NATURALEZA



















