Escocia se ha convertido en el primer territorio del Reino Unido que exige por ley instalar ladrillos nido para vencejos en todos los edificios de nueva construcción. La medida, ya en vigor, busca frenar el desplome de estas aves urbanas y ha reavivado el debate sobre cómo se diseñan y rehabilitan los edificios en España.
Los llamados swift bricks son bloques huecos que se integran en el muro y dejan una pequeña abertura al exterior. Proporcionan un nido listo para usar que dura toda la vida útil del edificio y no requiere mantenimiento. La obligación se incorpora al Natural Environment (Scotland) Bill mediante una enmienda que pide instalar estos refugios en las nuevas construcciones de más de cinco metros de altura, con un coste aproximado de 30 libras por unidad.
¿Por qué tanta atención a un simple hueco en la pared? Porque los vencejos dependen de las pequeñas cavidades de los edificios para sacar adelante a sus crías. En España se usa como indicador de calidad ambiental y, aun así, sus poblaciones han caído cerca de un 40 por ciento entre 1998 y 2018, lo que ha llevado a catalogar al vencejo común como especie vulnerable en el Libro Rojo de las Aves. A la pérdida de nidos se suman la agricultura intensiva, los pesticidas y las olas de calor, que reducen los insectos y elevan la temperatura dentro de los nidos.
SEO/BirdLife recuerda que cada rehabilitación de fachada bien aislada que sella todos los huecos puede suponer la desaparición de una colonia entera. La organización ha elaborado una guía técnica con soluciones para arquitectos, promotores y particulares y, junto con la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, ha presentado una propuesta para que el Código Técnico de la Edificación incluya medidas específicas de protección de la fauna urbana, desde ladrillos nido integrados hasta cajas nido en obras de rehabilitación.
En la práctica, copiar el modelo escocés significaría que promociones de vivienda, colegios o centros de salud saldrían de obra con refugios ya previstos en planos. Para el ciudadano medio el impacto sería mínimo, más allá de seguir oyendo el chillido de los vencejos sobre su calle. Para la especie supondría recuperar miles de puntos de cría perdidos por reformas y demoliciones recientes. La pregunta es si el sector de la construcción y las administraciones están dispuestos a asumir ese cambio de diseño.
El comunicado oficial sobre esta medida y el detalle del Natural Environment (Scotland) Bill se ha publicado en la web del Parlamento de Escocia.
Foto: Thakeham


















