Los espacios naturales Zaragoza situados junto al campus Río Ebro se han convertido en el nuevo frente de batalla ambiental en la capital aragonesa.
La asociación naturalista ANSAR ha pedido al Gobierno de Aragón que proteja estas zonas frente al desarrollo del Distrito Aragonés de Tecnología Alierta, al alertar de una pérdida irreversible de biodiversidad, suelo fértil y valores ecológicos.
Los espacios naturales Zaragoza en el punto de mira del nuevo distrito tecnológico
La asociación ANSAR reclama proteger suelos con alto valor ecológico frente al avance del nuevo distrito tecnológico junto al campus Río Ebro.
ANSAR alerta del riesgo que sufren los espacios naturales Zaragoza
La asociación naturalista ANSAR ha propuesto al Gobierno de Aragón la conservación de varios espacios naturales situados junto al campus Río Ebro en Zaragoza en el ámbito previsto para el Distrito Aragonés de Tecnología Alierta al considerar que el proyecto supondrá una transformación del suelo con pérdida de valores ecológicos culturales y de biodiversidad.
La entidad trasladó el pasado mes su propuesta a la Consejería de Medio Ambiente y al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental ante el desarrollo del parque tecnológico previsto entre el campus Río Ebro y Parque Goya, un espacio que, según señala en una nota de prensa, alberga elementos de interés natural vinculados a suelos salinos y nitrófilos característicos del valle del Ebro.
ANSAR plantea la conservación de dos áreas con vegetación natural y del eje de la acequia de Juslibol, al entender que la urbanización prevista implicará la pérdida de funciones ecológicas como la infiltración del agua de lluvia, la protección frente a la erosión, la fijación de carbono o la preservación de la biodiversidad.
Destaca además la presencia del sisallar de Salsola vermiculata, una formación vegetal adaptada a las condiciones extremas de la depresión del Ebro, y el hecho de que la zona lleve décadas libre de agroquímicos y pesticidas.
Biodiversidad, especies únicas y suelos valiosos amenazados en Zaragoza
La organización subraya el interés de preservar estos espacios en un contexto de pérdida de miles de hectáreas de suelo en Aragón y especialmente en el entorno de Zaragoza por el incremento de proyectos industriales, urbanísticos e infraestructuras, una afección que incide de forma especial en matorrales y herbazales poco valorados pese a los servicios ecosistémicos que prestan.
Urbanización, isla de calor y pérdida de servicios ecosistémicos
Según ANSAR, el volumen de edificación y urbanización del DAT Alierta incrementará el efecto de isla de calor en la capital aragonesa, por lo que la conservación de estas parcelas, que representarían en torno al 13 % de las 82,5 hectáreas del ámbito, contribuiría a amortiguar los efectos negativos de la urbanización y a generar conectividad ecológica.
En la zona se han inventariado 137 taxones de plantas, además de hongos, líquenes, invertebrados y al menos 92 especies de vertebrados, incluidas aves con uso reproductor del espacio.
También se señala la presencia de dos especies botánicas únicas en Aragón y exclusivas de Zaragoza, Crassula tillaea y Papaver lecoqii, así como la proximidad de Papaver pinnatifidum.
ANSAR defiende que el desarrollo tecnológico debe ser compatible con la protección ambiental y recuerda los compromisos derivados de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la aspiración de Zaragoza a ser una ciudad climáticamente neutra en 2030. Seguir leyendo en NATURALEZAhttps://www.ecoticias.com/naturaleza.



















