Auckland está gestionando a la vez dos respuestas de bioseguridad que dependen, en gran medida, de algo muy simple (que la gente mire y avise). Por un lado, el avispón de patas amarillas (Vespa velutina) sigue apareciendo en la costa norte.
Por otro, el hallazgo de una sola mosca de la fruta de Queensland en Mt Roskill ha activado controles preventivos para evitar que una detección aislada se convierta en un problema mayor.
Avispón de patas amarillas: más hallazgos y más nidos
Biosecurity New Zealand mantiene la alerta en Auckland (especialmente en Glenfield y Birkdale) porque el recuento de reinas confirmadas ha seguido subiendo. En la actualización oficial del 14 de enero de 2026 se habla de 43 reinas confirmadas, y 30 de ellas con nidos desarrollados o indicios de anidación (una proporción alta que aumenta el riesgo de expansión si no se localizan a tiempo).
Este aumento no significa necesariamente que el insecto esté “ganando”, también refleja un verano con más vigilancia y más reportes ciudadanos. Aun así, el motivo de preocupación es claro (la especie se alimenta de polinizadores, sobre todo abejas, y puede competir por recursos con fauna local, además de provocar picaduras dolorosas).
Mosca de la fruta de Queensland: controles en Mt Roskill tras un único macho
En Mt Roskill, la respuesta se activó tras detectarse un solo macho en una trampa de vigilancia el 7 de enero de 2026. La estrategia es “cortar por lo sano” (más trampas en un radio amplio, inspección y muestreo de fruta, y restricciones temporales al movimiento de frutas y verduras frescas dentro de las zonas de control).
La señal clave, por ahora, es positiva (en las comunicaciones oficiales se indica que no se han encontrado más ejemplares mientras continúa la vigilancia reforzada).
Por qué importa y qué puede hacer el público
Estas dos respuestas comparten un punto crítico (la detección temprana). En el caso del avispón, localizar reinas y nidos antes de que se consoliden reduce drásticamente la posibilidad de establecimiento. En el caso de la mosca de la fruta, respetar las restricciones de movimiento y usar los puntos de eliminación de fruta busca evitar traslados accidentales que multipliquen el riesgo.
Si vives o te mueves por las zonas afectadas, lo útil es actuar con rutina (mirar antes de podar, revisar cobertizos y aleros, no manipular nidos, y seguir las indicaciones de bioseguridad sobre fruta y restos orgánicos en Mt Roskill).

















