El origen y evolución de los calamares y sepias revela su éxito tras una extinción, según una investigación internacional que arroja nueva luz sobre uno de los grupos más exitosos del océano.
El estudio, publicado en Nature Ecology & Evolution, demuestra que estos cefalópodos no se diversificaron de forma inmediata, sino tras un largo periodo de estabilidad evolutiva que comenzó hace unos 100 millones de años.
Gracias a técnicas avanzadas de secuenciación genética, los científicos han identificado cómo estos animales sobrevivieron a grandes extinciones y aprovecharon los cambios del planeta para convertirse en depredadores clave en los ecosistemas marinos actuales.
El informe recuerda que una vez se produjo la desaparición de numerosas especies marinas en antiguas crisis biológicas, llegó el momento en que los antepasados de los calamares y sepias encontraron tuvieron nuevas oportunidades ecológicas.
Así, al haber menos competidores y depredadores esto les permitió que se diversificaran de una forma muy rápida hasta tener las características que hoy son la clave de su supervivencia.
El origen y evolución de los calamares y sepias revela su éxito tras una extinción masiva
Un estudio internacional muestra cómo estos cefalópodos sobrevivieron en las profundidades antes de diversificarse.
Durante décadas, los científicos han intentado comprender cómo los calamares y sepias se convirtieron en uno de los grupos más diversos del océano. El nuevo estudio aporta una respuesta basada en el análisis genético y evolutivo de estos cefalópodos.
Los investigadores han identificado que su diversificación no fue inmediata, sino el resultado de un proceso prolongado y complejo. El origen y evolución de los calamares y sepias revela su éxito tras una extinción, resolviendo una incógnita clave en biología marina.
A diferencia de otros grupos que evolucionan rápidamente tras cambios ambientales, los calamares siguieron un patrón distinto. Los científicos lo describen como un modelo de «mecha larga», en el que tras una separación inicial hace unos 100 millones de años, se produjo un largo periodo de escasa diversificación.
Este proceso contrasta con explosiones evolutivas rápidas observadas en otros organismos. Posteriormente, los cefalópodos experimentaron una expansión acelerada que dio lugar a la diversidad actual.
Refugios en las profundidades: la clave de la supervivencia
Uno de los factores determinantes en su éxito fue su capacidad para sobrevivir en entornos extremos. Durante eventos catastróficos como la extinción del Cretácico-Paleógeno, que eliminó a los dinosaurios y a muchas especies marinas, los calamares encontraron refugio en el océano profundo.
Estas zonas actuaron como espacios de protección frente a los cambios ambientales más severos. El origen y evolución de los calamares y sepias revela su éxito tras una extinción, gracias a su adaptación a hábitats menos afectados por las crisis globales.
Innovación biológica: órganos y concha interna
El estudio ha utilizado técnicas avanzadas de transcriptómica y secuenciación genética para analizar la evolución de estos animales. Los investigadores han secuenciado tres nuevos genomas de calamares, lo que ha permitido entender mejor el desarrollo de sus órganos y su concha interna.
Estos avances biológicos fueron clave para mejorar su capacidad de adaptación y supervivencia. Además, estos cambios les permitieron ocupar nuevos nichos ecológicos en el océano.
De supervivientes a depredadores dominantes
Tras la extinción masiva, los océanos quedaron con numerosos nichos ecológicos vacíos. Durante el periodo de recuperación, los calamares y sepias aprovecharon esta oportunidad para diversificarse rápidamente.
Hoy en día, forman parte de los cefalópodos Decapodiformes, con diez extremidades, y son algunos de los depredadores más eficientes del ecosistema marino. Su éxito evolutivo se basa en una combinación de inteligencia, velocidad y capacidad de adaptación.
Un hallazgo clave para entender el océano actual
Tras la extinción masiva, los océanos quedaron con numerosos nichos ecológicos vacíos. Durante el periodo de recuperación, los calamares y sepias aprovecharon esta oportunidad para diversificarse rápidamente.
El estudio no solo aporta información sobre el pasado, sino también sobre el presente y el futuro de los ecosistemas marinos. Comprender cómo estas especies respondieron a cambios extremos ayuda a anticipar cómo podrían reaccionar otros organismos ante el cambio climático actual.
Además, refuerza la importancia de las profundidades oceánicas como refugios de biodiversidad. El origen y evolución de los calamares y sepias revela su éxito tras una extinción, ofreciendo claves esenciales para la ciencia y la conservación.
El estudio, por tanto, sugiere que la evolución de estas especies estuvo marcada por una importante flexibilidad genética, lo que les permitió responder rápidamente a cambios en el entorno.










