¿Se pueden “congelar” los animales con el frío extremo de –52,6 °C en Noruega?

Publicado el: 17 de enero de 2026 a las 18:48
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Rebaño de animales en un paisaje nevado durante un episodio de frío extremo en el norte de Noruega

En las últimas semanas han circulado por redes sociales vídeos de cabras y corzos rígidos en medio de un paisaje nevado, acompañados de mensajes que aseguran que en el norte de Noruega se han registrado hasta –52,6 °C y que los animales “se congelan al caminar” mientras “nos hablan de calentamiento global”. Suena impactante. Pero la historia, tal como se está contando, no es cierta.

¿Hubo de verdad –52,6 °C en el norte de Noruega?

No. Las unidades de verificación de RTVE y Maldita han revisado los datos oficiales del Instituto Meteorológico Noruego y las imágenes virales. Conclusión clara (y bastante prosaica) los vídeos son antiguos y están grabados en otros países como Kazajistán, y Noruega no ha llegado a esas temperaturas.



La temperatura más baja registrada en la historia del país es de –51,4 °C en Karasjok, en 1886, una marca que sigue siendo el récord nacional según los registros climáticos oficiales y resúmenes del propio organismo meteorológico.

En enero de 2024 sí hubo una ola de frío muy intensa en Escandinavia. En Kautokeino, al norte del círculo polar, se midieron –43,5 °C, la noche más fría en Noruega en veinticinco años, de acuerdo con los datos comunicados por el instituto noruego a la prensa. Y este comienzo de 2026, Karasjok ha vuelto a bajar por debajo de –38 °C, todavía lejos del récord histórico.



¿Se quedan los animales congelados “en seco”?

Tampoco. Veterinarios consultados por VerificaRTVE recuerdan que la muerte por hipotermia es un proceso gradual. No existe ese efecto de “petrificación instantánea” que muestran algunos vídeos. Además, la postura antinatural de los animales y la falta de contexto apuntan a montajes con ejemplares disecados.

Maldita ha documentado que tanto las cabras como el corzo que se viralizaron llevan años circulando en internet con ubicaciones cambiantes y que varias versiones sitúan las escenas en Kazajistán. Es decir, ni son imágenes recientes ni proceden de la ola de frío noruega.

Esto no significa que la fauna del norte esté a salvo de los extremos meteorológicos. En el archipiélago de Svalbard se han registrado inviernos en los que más de doscientos renos murieron de hambre porque la lluvia sobre la nieve formó una costra de hielo que les impedía acceder al musgo del que se alimentan. En regiones vecinas de Rusia se han descrito episodios similares con decenas de miles de renos afectados.

Entonces ¿qué tiene que ver todo esto con el calentamiento global?

Aquí llega la parte que suele generar más confusión. Calentamiento global no significa que desaparezcan las olas de frío. Significa que, de media, el sistema se calienta y que los extremos cambian de frecuencia e intensidad.

Un grupo internacional de científicos de World Weather Attribution analizó la ola de frío de enero de 2024 en Finlandia, Suecia y Noruega. Su conclusión es que, en el clima actual, episodios como este son ya unas cinco veces menos frecuentes y unos cuatro grados menos fríos de lo que habrían sido en un mundo sin calentamiento inducido por el ser humano. En el caso concreto de Oslo, un día tan frío como el de aquella ola de frío habría sido unos cuatro grados más intenso y unas doce veces más probable en el clima preindustrial.

Otro análisis independiente de ClimaMeter llega a resultados similares y subraya que, con patrones de presión parecidos, hoy se obtienen temperaturas varios grados más suaves que en las décadas anteriores. Dicho de forma sencilla el “tipo de borrasca” que antes dejaba un frío extremo, ahora tiende a producir un frío menos severo porque el conjunto del planeta está más caliente.

Un Ártico que se calienta y un clima más inestable

La paradoja es que todo esto ocurre mientras el Ártico se calienta a un ritmo más rápido que la media global. El último Arctic Report Card de NOAA señala que la última década ha sido la más cálida en la región desde que hay registros y que el Ártico ha experimentado anomalías térmicas de varios grados por encima de lo habitual.

En Svalbard, por ejemplo, se han observado inviernos con temperaturas por encima de cero y lluvias en pleno febrero, algo que antes era excepcional y que ahora se repite con más frecuencia según estudios recientes publicados en revistas científicas. Esa mezcla de deshielos, lluvia y posteriores heladas es precisamente la que está poniendo en jaque a especies adaptadas a una nieve “seca”, como los renos, y también complica la vida de las comunidades indígenas y ganaderas.

Lo que nos jugamos quienes vivimos lejos de Noruega

Puede parecer un asunto lejano, pero no lo es tanto. Las olas de frío tensan las redes eléctricas, disparan la factura de la luz de los hogares menos aislados y se ceban con quienes ya viven en pobreza energética. Los mismos estudios que muestran una reducción de días muy fríos en Europa señalan también que la demanda de calefacción está cambiando y que necesitamos viviendas mejor aisladas y sistemas de energía renovable capaces de responder a picos tanto de frío como de calor.

Para el lector, la lección es doble. Por un lado, desconfiar de los vídeos espectaculares que usan el frío para negar el calentamiento global. Antes de compartir conviene comprobar si hay verificaciones independientes o datos oficiales. Por otro, entender que un planeta más cálido puede seguir generando días de frío extremo, aunque cada vez sean menos, mientras se multiplican las olas de calor, las lluvias torrenciales y otros eventos que ya afectan a la salud, la agricultura y la biodiversidad.

El análisis científico más reciente sobre la ola de frío de enero de 2024 en Escandinavia ha sido publicado por World Weather Attribution.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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