Un estudio confirma que las zonas donde se compran más pesticidas tienen menos aves y confirman efectos negativos en el 84% de las especies

Publicado el: 19 de marzo de 2026 a las 18:36
Síguenos
Bandada de aves volando sobre un campo agrícola, símbolo del descenso de aves asociado al uso de pesticidas.

Si en tus paseos por el campo escuchas menos trinos que antes, no es solo una impresión. Un gran estudio realizado en Francia confirma que allí donde se compran más pesticidas hay menos aves de casi todas las especies comunes, incluso de aquellas que solo visitan los cultivos para alimentarse o anidar.

El trabajo, firmado por el equipo del Muséum national d’histoire naturelle, cruza datos de compras locales de 242 sustancias activas con la abundancia de 64 especies de aves en tierras de cultivo de todo el país. El resultado clave es contundente según los autores, la cantidad de pesticidas se relaciona de forma negativa con la abundancia de un 84,4 por ciento de las especies analizadas.



O dicho de forma sencilla cuanto más pesticida entra en la finca, menos pájaros quedan alrededor. Esta señal se mantiene incluso cuando el modelo tiene en cuenta otros factores de la agricultura intensiva, como el tamaño de las parcelas, la presencia de setos o el uso de fertilizantes.

El equipo utilizó una base de datos pública de ventas de pesticidas y la comparó con los censos de un programa de ciencia ciudadana que lleva años contando aves en miles de puntos de muestreo. Primero comprobaron que las ventas reflejan realmente la contaminación, contrastándolas con mediciones independientes de residuos de pesticidas en aguas superficiales. Después, relacionaron esas compras con las poblaciones de aves en los cultivos.



Una de las novedades es que no solo se estudiaron aves típicamente agrícolas. También aparecen especies más “de todo el año” que usan los campos como zona de alimentación, como herrerillos o ruiseñores. Para muchas de ellas, el vínculo con los pesticidas también es negativo, lo que apunta a un impacto que se extiende más allá de unas pocas especies sensibles.

Los investigadores hablan de “efectos negativos generalizados de la contaminación ambiental” y concluyen que una reducción del uso de pesticidas es necesaria si se quiere frenar la pérdida de biodiversidad en los paisajes agrícolas. En la práctica eso significa replantear parte del modelo agrario si queremos seguir escuchando pájaros en los campos y no solo ver grandes monocultivos silenciosos.

El estudio oficial ha sido publicado en la revista de la Royal Society.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

Deja un comentario